El juego como técnica de evaluación y diagnóstico

19 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz Martín
El juego es parte intrínseca de los niños, por lo que nos ofrece la ocasión ideal para conocer su estado interior en un entorno que les hace sentir seguros.
 

Son muchas las problemáticas que pueden llevar a un pequeño a requerir ayuda psicológica. Sin embargo, ante esta tesitura, muchos padres se preguntan qué pueden esperar de la visita de su hijo a la consulta. Hemos de recordar que la mente infantil funciona y se expresa de forma diferentes a la de un adulto. Y, por ello, el juego como técnica de evaluación sigue siendo una de las prácticas más utilizadas.

Más allá de entrevistas, test y cuestionarios, el juego nos ofrece una oportunidad única. Jugar es una actividad intrínseca en los más pequeños; les proporciona un espacio en el que se sienten seguros y cómodos para expresarse libremente. Constituye, en definitiva, la ocasión para que la personalidad del niño, su mundo interno, sus temores y sus anhelos vayan configurando el juego diagnóstico.

El juego como técnica de evaluación y tratamiento

Dentro de la consulta, el juego puede emplearse tanto para la evaluación como para el tratamiento del infante. En cada caso tendrá particularidades distintas, ya que se utiliza con distintos objetivos. Por ejemplo, cuando se utiliza el juego como técnica de tratamiento, el psicólogo participa en las dinámicas interviniendo, modificándolas y ofreciéndole interpretaciones y comentarios al pequeño.

Niños jugando como parte del juego como técnica de evaluación.
 

Sin embargo, cuando este se emplea como elemento de evaluación, es el niño el que dirige el juego y asigna los roles. El terapeuta únicamente se dedica a seguir las consignas del niño. Además, observa todo el proceso y registra los comportamientos del pequeño, sin intervenir.

La sala de juego está pensada para que el niño pueda moverse libremente por ella y seleccionar los materiales que más llamen su atención. Los juguetes que pueden encontrarse dependerán del enfoque de cada profesional.

Algunos emplean artículos más estructurados (más claros), como teléfonos de juguete o familias de muñecos. Mientras, otros optan por elementos más ambiguos, como pelotas, telas, gomas o folios en blanco, para no sugestionar de ningún modo al niño en su uso.

¿Qué información nos proporciona el juego como técnica de evaluación?

El juego es una de las formas más directas y eficaces de acceder al inconsciente de los pequeños. Observando su comportamiento, podemos conocer su personalidad y sus conflictos internos. Pero ¿en qué debemos fijarnos?.

¿Cómo se aproxima a los juguetes?

El modo en que el pequeño actúa desde que entra en la sala nos proporciona información. Así, hemos de observar cómo se acerca a los juguetes que tiene disponibles. Si acude de forma directa y decidida o si, por el contrario, duda o se mantiene a distancia. Si espera nuestra indicación o permiso o si los toma de forma brusca y descuidada.

Estos elementos nos ayudarán a comprender, por ejemplo, si el niño posee una personalidad dependiente o evitativa; o si, por el contrario, posee una elevada confianza. También es relevante la elección del primer juguete que escoge. Si se trata de un elemento apropiado para su edad y qué le ha motivado a tomar ese juego en primer lugar.

 

¿Cómo juega?

A continuación, podemos observar cómo juega el pequeño con los materiales. ¿Cambia de elementos para ir representando diversas situaciones o se mantiene jugando repetidamente con el mismo juguete?

Niños recogiendo sus juguetes para ganar pegatinas en el sistema de economía de fichas.

¿Es capaz de expresarse creativamente, emplea el juego simbólico para plasmar sus pensamientos y su concepción del mundo? ¿O, por el contrario, lleva a cabo un juego rígido, monótono y estereotipado, escasamente imaginativo?

Igualmente, será importante registrar si el niño se muestra activo o pasivo durante el juego, así como su forma de reaccionar a los imprevistos. La manera en que afronte las pequeñas dificultades que puedan surgir nos dará una idea de su grado de tolerancia a la frustración.

¿Cómo asigna los roles?

Por último es de suma importancia prestar atención a los roles que asume el niño, así como cuáles otorga al terapeuta y al resto de juguetes. Si él asume el rol de adulto, ¿cómo se comporta? Esto nos mostrará su concepción de las principales figuras adultas de su entorno.

Es importante observar cómo se relacionan e interactúan los distintos roles o personajes entre sí bajo el mando del niño. Pues esto nos informará de las emociones que caracterizan los vínculos del infante con su entorno. ¿Hay agresividad, culpa, rechazo, violencia?

 

Sobre el juego como técnica de evaluación

En definitiva, el juego constituye una técnica de evaluación ideal, ya que nos ofrece una ventana para asomarnos al interior del pequeño y conocerlo más en profundidad. Si tienes cualquier pregunta, no dudes en consultar con tu pediatra o psicólogo de confianza.

  • Klein, M. (1955). La técnica psicoanalítica del juego: su historia y significado. Obras completas3, 129-146.
  • Pietramala, K., & Simó, L. B. HORA DE JUEGO DIAGNÓSTICA.