Invaginación intestinal en niños: síntomas, causas y tratamiento

Mervis Romero · 6 julio, 2018
La invaginación intestinal en niños es la forma más común de obstrucción del intestino en menores lactantes. Un tratamiento a tiempo puede ser la diferencia para un positivo desenlace clínico. Sin duda, aprender del tema te puede ayudar a actuar a tiempo.

La invaginación intestinal en niños se conoce también con el nombre de intususcepción y se da en pequeños entre los 3 meses y los 3 años de edad. Es una emergencia médica caracterizada por una obstrucción intestinal en la que una sección del intestino se pliega e introduce dentro del mismo.

A esta afección se le conoce también como efecto telescopio, por el mecanismo de plegado que presenta. Generalmente, sucede en el colon, en el intestino delgado o en la sección entre estos dos. Un tratamiento precoz es la clave para evitar complicaciones; por ello, aprender sobre el tema puede marcar la diferencia.

Síntomas de la invaginación intestinal en niños

Sin dudas, el primer síntoma de que una invaginación intestinal en niños está en proceso es el fuerte y súbito llanto del bebé. El dolor puede ser de forma intermitente, a manera de cólico que se incrementa en cada aparición, y luego se extiende por mayor tiempo. Aunque la sintomatología puede variar en cada caso, las señales más frecuentes de esta afección suelen ser:

  • Flexión de las rodillas, llevadas hacia el pecho con retorcimientos mientras llora.
  • Evacuaciones con sangre y con aspecto de moco, similar a la mermelada o gelatina.
  • Fiebre, letargo, palidez, vómitos de bilis, deshidratación, sudoración, entre otros.
  • En algunas ocasiones, se puede notar un bulto e incluso una distensión en el área del abdomen.

Con la aparición inmediata de estos síntomas, es imprescindible acudir con el doctor o pediatra para una evaluación médica profunda. Esta, por lo general, se hace a través de una radiografía, un enema con aire o por medio de contraste o una ecografía. El tratamiento dentro de las primeras 24 horas generalmente es positivo.

 

El fuerte llanto del bebé es una señal para identificar la invaginación intestinal en niños, así como la sangre en las heces.

Maneras de tratar la invaginación intestinal en niños

Una vez que el médico realice el diagnostico, la primera medida es suministrar líquidos de forma endovenosa para prevenir la deshidratación. Posteriormente, el tratamiento puede consistir en:

Aplicación de un enema

Una gran cantidad de médicos inician el tratamiento colocando un enema de bario. Este consiste en ubicar un pequeño conducto en el recto del niño para luego introducir aire a través del dispositivo. El aire suministrado puede llevar al intestino a su posición inicial; no obstante, en casos de infección, este método puede no ser eficiente.

Cirugía

Esta se emplea cuando el menor se encuentra muy delicado de salud como para someterse a otros procedimientos.  Para ello, se realiza un corte en el abdomen, se localiza el área de la invaginación y se lleva a su lugar.  En casos de tejido muerto, este se extirpa y une mediante sutura.

Cabe destacar que la invaginación intestinal en niños es un trastorno que pone en riesgo la vida del pequeño. Por tal razón, se recomienda acudir a un centro médico de manera inmediata a la aparición del primer síntoma. De esta manera, aumenta la efectividad del tratamiento y la pronta recuperación del niño.

“Con la aparición inmediata de los primeros síntomas, es imprescindible acudir con el doctor o pediatra para una evaluación médica profunda”

¿Cuáles son las causas de la invaginación intestinal en niños?

Una invaginación intestinal en niños puede ser producida por causas que aún se desconocen. No obstante, una enfermedad viral, pólipos o inflamación de los ganglios linfáticos ubicados en la cavidad abdominal, pueden ser factores de riesgo.

Se trata de un trastorno que puede aparecer a cualquier edad. Sin embargo, la mayoría de los casos han sido en pequeños; además, su incidencia incrementa en el sexo masculino.

El dolor abdominal y los vómitos son signos de la invaginación intestinal.

Consecuencias

La invaginación intestinal en niños se produce cuando el intestino se desliza dentro del mismo. Esta condición puede traer consecuencias tales como:

  • Irritación e inflamación.
  • Reducción del flujo sanguíneo, llevando a la muerte del tejido.
  • Impedimento para el paso de los alimentos.
  • Sangrado excesivo.
  • Perforación que puede traer infecciones, deshidratación y shock de forma repentina.

En episodios en los que este trastorno no sea tratado a tiempo, el desenlace puede ser mortal. Otro aspecto de gran importancia, es que suele ser recurrente, por lo que conviene análisis frecuentes.

En resumen, la invaginación intestinal en niños es un trastorno que se produce cuando el intestino se desliza en un segmento adyacente y este manifiesta síntomas que ameritan atención inmediata. Los riesgos de padecer la afección se dan cuando ha habido un episodio previo y cuando existen antecedentes familiares.