Cómo introducir a los niños a la lectura

19 Enero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la documentalista Arantza Martín Becerro
Iniciar a los niños en la lectura es una tarea que lleva tiempo. El objetivo principal es que los pequeños adquieran un gusto por los libros.

Desde que son pequeños, más concretamente a partir del primer año de vida, los niños pueden tener un acercamiento al mundo de los libros y la lectura. Introducir a los pequeños en esta tarea requiere de una dedicación y un esfuerzo por parte de las personas que se encuentren a su alrededor. Establecer una bonita relación con los libros desde que son pequeños les hará adquirir un gusto por la lectura que, seguramente, mantengan durante toda su vida.

La lectura es un proceso gradual en el que intervienen muchos factores, tanto personales del niño y de las personas que se encuentran a su alrededor como externos. Sin embargo, existen una serie de pautas o trucos para ayudar a los niños en esta actividad. Estimular su atención es la mejor forma de introducir a los niños a la lectura.

Pautas para introducir a los niños a la lectura

Mostrarle libros sencillos adecuados a su edad y sus gustos

Aunque pueda parecer un aspecto obvio y básico, en muchas ocasiones, esto no se aplica. Es muy importante escoger libros para los niños adecuados a su edad, pero también a sus gustos.

Si, por ejemplo, se trata de un libro destinado a un niño de unos dos o tres años, debemos buscar formatos que puedan manejar ellos mismos, con numerosas ilustraciones y textos sencillos y cortos.

Madre leyendo un cuento a su hijo en la cama para introducirlo en el mundo de la lectura.

Si se trata de un bebé, la musicalidad de los textos así como las rimas y los libros con sonido serán las mejores opciones, al igual que es conveniente tener en cuenta los diferentes tipos de libros que existen en el mercado.

Incluir actividades complementarias a la lectura

Hacer manualidades es una de las actividades que más gusta a los niños. Por ello, para estimularlos, una buena opción es realizar una actividad manual después de la lectura. Dibujar a sus personajes favoritos o crear marionetas de ellos son algunas de las opciones que podréis realizar. De esta manera, centrarán más su atención en la historia y captarán mejor los detalles de esta.

Más trucos para introducir a los niños a la lectura

Mostrar una actitud predispuesta ante los niños con los libros

Como en otras ocasiones hemos dicho, frente a los niños todo se tiene que adoptar con actitud positiva y con predisposición. Solo de esta manera los niños percibirán cómo los adultos disfrutan y ellos, por tanto, harán lo mismo.

Por ello, es importante que el tiempo que diariamente, o semanalmente, dediquéis a la lectura lo hagáis verdaderamente disfrutando de ello y de la historia que tengáis entre las manos. No podemos pretender forzar a los niños a una actividad que a nosotros mismos no nos llama la atención ni nos gusta.

Y, hablando de forzar, también es esencial tener en cuenta que existirán días donde el niño esté más receptivo y despierto, y otros en los que no quiera leer. Este aspecto es importante a la hora de no obligar a los niños a leer, ya que a través de la obligación no se conseguirá un gusto por la lectura.

Padre leyendo con su hija tumbados en el suelo de la habitación.

Hablar sobre el libro para introducir a los niños a la lectura

Uno de los aspectos esenciales a la hora de iniciar al niño en la lectura es ir conociendo sus gustos. Esto lo realizaremos a través de conversaciones sobre las historias que se estén leyendo. Además de conocer sus gustos, estas conversaciones ayudarán a los padres a tratar temas complejos o temas que sin la historia del libro hubieran sido difíciles de explicar a los más pequeños.

Las ilustraciones son una parte esencial de los libros infantiles. Estas, por sí solas, pueden crear una historia sin necesidad de texto que las acompañe. Cada una de las ilustraciones que os encontraréis en los libros infantiles transmite sentimientos y sensaciones, aspectos importantes a tratar para conversar con el niño.

Asimismo, de esta manera, también fomentaréis la forma de expresión de los más pequeños, muy importante para su etapa tanto personal como escolar.

Convierte la lectura en algo especial

El objetivo principal de iniciar a un niño a la lectura es que tiempo después él mismo adquiera el gusto por los libros. Esto se puede motivar con pequeñas acciones que harán que, a medida que crezca, el niño siga teniendo los libros como una de sus aficiones.

Acudir a la biblioteca y realizar un carnet, crear un álbum con todos los libros que se vayan leyendo, así como regalar un libro personalizado son algunas de las opciones que harán que la lectura se convierta en un momento especial y divertido para los más pequeños del hogar.