¿Cómo identificar y tratar los tipos de mocos en los niños?

Mervis Romero 16 marzo, 2018
Los mocos en los niños suelen presentarse en las épocas de lluvias y algunos otros días del año. Esta mucosidad no es dañina pero puede impedir a los pequeños respirar, comer y dormir de forma apropiada.

Los mocos en los niños son muy frecuentes en bebés y pequeños de hasta 5 años. La mucosidad es un mecanismo de defensa del organismo ante las infecciones.

Cuando un virus entra en contacto con las vías respiratorias y las inflama, la respuesta es producir ese material gelatinoso. A su vez, este atrapa a los gérmenes para que sean expulsados al exterior.

Es importante que los padres se informen bien en cuanto a esta afección y sus tratamientos. De esta forma, sabrán qué hacer si el niño pierde el apetito, se fatiga y siente que se está ahogando. Aunque los mocos no representen un problema grave en sí mismos, sí podrían ser una señal de una posible enfermedad más compleja.

¿Cuáles son los tipos de mocos en los niños?

Entre los tipos de mocos en los niños se encuentran:

  • Moco claro y abundante. Este sube y baja por la garganta y algunos niños se lo tragan. Es signo de resfriado y va acompañado de estornudos constantes. Puede durar entre 2 y 4 días.
  • Espeso y abundante. Cuando no se quita el resfriado, la garganta empieza a luchar con este y hace que el moco baje con mayor espesor. Aunque en la nariz del niño no quede mucho moco, cuando se acuesta hace que empiece a toser frecuentemente.
  • Verdoso amarillento. Este color es el indicador de que los glóbulos blancos han empezado a luchar contra la infección.
  • Verdoso. Es espeso y comúnmente aparece en las mañanas. Suele aparecer también en los ojos y es un síntoma de que los glóbulos están guerreando con la infección.
  • Moco con tos persistente y sensación de ahogo. Si al niño le cuesta respirar en la noche y tose mucho, podría significar que tiene bronquitis.
  • Espeso con fiebre. Esto podría ser síntoma de que tiene una infección más grave, como una otitis o neumonía.
Eliminar los mocos en los niños es bueno para que pueda respirar y no se ahogue.

¿Se deben tratar los mocos en los niños?

La mayoría de los pediatras no prescriben medicamentos a los niños menores de 2 años para combatir los mocos. Se considera que es mejor tratarlos con mecanismos sencillos para que los expulsen.

Sin embargo, pueden tratarse con medicamentos en caso que sean abundantes, no dejen respirar bien al niño o si ellos presentan fiebre elevada.

“La mucosidad es un mecanismo de defensa del organismo ante las infecciones. Cuando un virus entra en contacto con las vías respiratorias y las inflama, la respuesta es producir ese material gelatinoso”

¿Qué métodos se pueden utilizar?

Hay diversos tratamientos que se pueden utilizar para eliminar los mocos de los niños.

  • Hidratarlo bien. Proporcionarle abundante agua hará que los mocos se hagan más líquidos y lo expulse por medio de la tos.
  • Ambiente ventilado. Se debe ventilar bien la habitación y mantener una buena limpieza a fin de evitar que se formen hongos.
  • Pinzas nasales. Se utiliza para retirar el moco seco en los bebés.
  • Lavados nasales. Se deben realizar acostando al bebé con la cabeza de lado y aplicar con una jeringa suero en cada fosa nasal. Este suero puede ser fisiológico, hipertónico o agua de mar.

Aparte de estos, también se le pueden suministrar remedios caseros, tales como:

  • Infusión de malva con zumo de limón y miel.
  • Zumo de zanahoria con naranja todas las mañanas, por su alto poder de vitamina A y C.
  • Caldo de pollo, para desinflamar las vías respiratorias, por el compuesto de cisteína.

“La mayoría de los pediatras no prescriben medicamentos a los niños menores de 2 años para combatir los mocos”

En caso fiebres altas, el pediatra puede indicar otros medicamentos, tales como:

  • Antihistamínicos.
  • Antibióticos.
  • Mucolíticos.
  • Nebulizaciones.
Los mocos en los niños pueden tomar diferentes aspectos.

¿Cuándo es necesario llevar al niño al pediatra?

En caso de que el pequeño presente alguno de los siguientes síntomas, no dudes en llevarlo al médico:

  • Tos muy persistente que le provoque ahogos. Si esto ocurre, podría tener bronquitis.
  • Si presenta malestar general y fiebres altas, esto puede ser una señal de otitis o neumonía.

En conclusión, los mocos en los niños son muy frecuentes y no siempre son dañinos, pues son un mecanismo de defensa ante las infecciones.

Sin embargo, si notas que tu niño tiene mucho moco, tose sin parar y su sueño es interrumpido, toma las medidas de prevención necesarias. Si ves que también presenta otros síntomas, llévalo inmediatamente al pediatra.

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