Cómo hacer para que mi hijo se despierte de buen humor

Adrianazul · 25 septiembre, 2017

A algunos niños les cuesta empezar el día y muchas veces despertarlos y hacer que se incorporen a su rutina puede resultar un proceso caótico. Para que tu hijo se despierte de buen humor es necesario revisar sus rutinas y también la cantidad de horas que está durmiendo.

Si todos los días te preguntas cómo hacer para que tu hijo se despierte con buen humor, lo mejor es revisar sus rutinas. También es bueno cuidar de que el niño complete las horas de sueño correspondiente a su edad, ya que un niño que duerme poco puede sufrir y hacer sufrir a toda la familia simplemente porque tiene sueño.

De igual manera, es vital que aprendas a reconocer los problemas que pueda presentar tu hijo a la hora de dormir, pues resolverlos le ayudará mucho a toda la familia, que debe comprender que la cantidad de sueño nocturno varía en cada niño.

La Academia Americana de Medicina del Sueño recomienda que los niños en edad escolar (de 6 a 12 años) duerman de 9 a 12 horas al día, y los adolescentes, de 8 a 10 horas diarias, dormir menos de eso puede producirles: irritabilidad, problemas para concentrarse y dolores de cabeza, hasta hipertensión, obesidad y depresión.

Consejos para que tu hijo se despierte de buen humor

Un buen descanso es fundamental

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Debes cuidar que se vaya a dormir todas las noches a la misma hora. Es normal que los fines de semana se vaya a la cama algo más tarde de lo usual, sin embargo vela porque no trasnoche demasiado, eso garantizará que descanse bien, lo cual es fundamental para que se despierte de buen humor.

Suavidad y alegría

Todas las mamás del mundo aprenden a tratar con suavidad a sus hijos. Seguramente, tú sabes cómo despertar a tu hijo con dulzura. Háblale suavemente y cuando abra sus ojos regálale una sonrisa. Dale tiempo para que se vaya despertando, unos 10 minutos en los que pueda irse espabilando poco a poco. En ese tiempo puedes dejarlo en su cuarto con algo de música e ir preparando el desayuno o acompañarlo para ayudarlo a incorporarse.

Gana tiempo la noche anterior

Dejar la ropa que usarán los niños y la tuya preparada desde la noche anterior te ayuda a ganar tiempo por las mañanas. También puedes preparar la mochila de los niños y adelantar lo más que se pueda el desayuno; al ganar tiempo extra tendrás más tiempo para llevar el ritmo que requiere la mañana sin perder la paciencia.

 

“Los niños en edad escolar (de 6 a 12 años) duerman de 9 a 12 horas al día, y los adolescentes, de 8 a 10 horas diarias, dormir menos de eso puede producirles: irritabilidad, problemas para concentrarse y dolores de cabeza, hasta hipertensión, obesidad y depresión”.

Ten a la mano meriendas saludables

En la medida de tus posibilidades, trata de tener meriendas saludables en la nevera. Por ejemplo, puedes tener picadas algunas frutas en rodajas o cuadritos, algo de pan que puedas tostar y acompañar con algún queso y alguna bebida o agua. Todo esto puede que le sirva de desayuno al niño cuando tenga que salir rápido de la casa si se le hizo tarde.

No lo atosigues

Si a tu hijo le cuesta dejar la cama en la mañana, trata de no apurarlo tanto ni de hostigarlo con frases como: “Ya es tarde, date prisa…”. Trata de despertarlo de manera tranquila y de ayudarlo a que cumpla con su rutina con calma, sin estrés.

Aprende a identificar si tu hijo tiene problemas con el sueño

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Según un artículo del instituto del sueño hay algunas señales que te pueden indicar si tu hijo tiene problemas para quedarse dormido. Estas son:

  • Consume una gran cantidad de tiempo intentando ayudar al niño a quedarse dormido.
  • Se despierta varias veces durante la noche.
  • La falta de sueño repercute en la conducta y el ánimo del niño.
  • Los padres no pueden dormir bien debido al mal dormir del niño.

Este artículo también explica que los problemas de sueño más comunes de la infancia pueden ser corregidos rápidamente una vez que han sido identificados y tratados. Y que en general, el sentido común y el apoyo del pediatra pueden resolver el problema. En ocasiones, el hecho de conversar con otros padres de niños de la misma edad con los mismos problemas, ayuda bastante.

Además de tratarlo suavemente y de armarte de paciencia es necesario que lo dejes descansar lo suficiente según su edad, ya que su mal humor puede ser producto de la falta de horas de sueño, pues que está comprobado que los niños que duermen lo suficiente funcionan mejor y son menos propensos a problemas de comportamiento e irritabilidad.