Hermanos mayores: implícalos en la llegada de su hermano

Macarena · 6 marzo, 2017

La familia se agranda y todo suele ser felicidad pura. Sin embargo, puede que los hermanos mayores se muestren un poco reticentes, cuando no negativos, ante este acontecimiento único y especial. Por eso, una de las soluciones para este nuevo calvario no es más que implicarlos en el embarazo.

Pues sí, simplemente entusiásmalos con ese bebé en camino. Eso no solo facilitará este proceso que puede llegar a ser más duro de lo que crees, sino que también tornará el camino mucho más divertido y armonioso. ¿Ahora bien cómo sembrar tal optimismo y alegría en los hermanos mayores más celosos?

La importancia de implicar a los hermanos mayores

Cuando se está embarazada con hermanos mayores, el día a día del hogar puede tornarse un tanto agotador. Pues los pequeños no entienden lo que pasa, no tienen la magnitud del hecho. Muchas veces incluso, temen demasiado y celan mucho más.

No es para menos si consideramos de un gran cambio en su vida cotidiana, toda una lotería para el pequeño que se encuentra inmerso en una aventura. Por eso el plan es implicar a los chicos con la llegada de su hermanito. Por eso es tan importante entusiasmarlos al punto de vivir un “embarazo familiar”.

Esto es fácil de lograr si se trabaja a conciencia en ello. Por ejemplo, es bueno comenzar diciendo desde el principio la verdad. Anuncia tu embarazo, más aún si tiene los hermanos mayores tienen capacidad de comprenderlo. No te apresures, cuéntalo cuando los riesgos iniciales de pérdida hayan pasado.

Pues si algo llegase a pasar en el medio, los nenes pueden sentirse engañados, traicionados, desilusionados y decepcionados. Además, resulta fundamental comentarles a tus hijos por qué te sientes tan cansada y el motivo de tu humor variable.

Es esencial que ellos no se sientan culpables ni responsables de algo en lo que no tienen incidencia. Tan elemental como que no sientan enojo ni culpen al bebé de lo que sucede naturalmente a la madre. Explícales que es un proceso por el que también transitaste durante sus gestaciones.

¿Cómo implicar a los niños en el embarazo?

Una excelente opción es revisar fotos de tus embarazos anteriores e incluso tus hijos pero de bebés. Revive esa experiencia maternal y comparte con ellos sus anécdotas. Muéstrate feliz y satisfecha con esa etapa y manifiesta todo lo que hacías por ellos.

Puedes invitar a tus hijos a asistir a tus consultas prenatales, siempre respetando su decisión al respecto. No olvides responder de manera sencilla cada una de las dudas y preguntas que surjan sobre tu estado de gravidez. Desde luego, evita por todos los medios el chantaje que involucra al bebé por llegar, eso pasará factura más temprano que tarde.

Una alternativa a las consultas con el especialista es buscar información y compartirla. Libros, videos y material de Internet son una propuesta muy interesante. Así podrás enseñarle a tus niños lo que pasa dentro de tu vientre, y seguir la gestación semana a semana.

Otro estímulo recomendable para los hermanos mayores tiene que ver con el momento de las compras. Deja que participen en la elección, explica pormenores y enseña sobre detalles de productos especiales. Permite que el niño aprenda sobre cada objeto con la excusa de que al ser mayor será tu asistente de cuidados del recién nacido.

Tips extra para implicar a los hermanos mayores en el nacimiento del bebé

En principio, ve anticipando a tus hijos aquel lado “B” que ellos no imaginan de los recién nacidos. Explica que el bebé llorará muy a menudo puesto que es su forma de expresar necesidades. Por eso, necesitará tus brazos y el amor de todos los miembros del hogar.

También marca las ‘diferencias’ que habrá entre los hermanos mayores y el menor para evitar regresiones y planteos que te descolocarán. Explica que tendrán que bañar, vestir y alimentar entre todos al pequeñito, mientras que ellos deben seguir haciéndolo por sí mismos dado que son los hermanos mayores.

Muchos niños suelen no comprender lo que sucede. Pues solo es real si pueden ver o tocar. No es mala idea entonces llevar sus manitas a la panza luego del sexto mes. Así, los hermanos mayores sentirán el movimiento del feto. Jueguen a imaginar qué estará haciendo en ese momento el embrión o qué parte del cuerpo estarán acariciando.

Asimismo, refuerza vínculos, por difícil que parezca. Una vez que sepan el sexo, buscarán en familia el nombre. Comiencen a usarlo. Proyecten e imaginen. Cuéntale a los hermanos mayores que el bebé ya puede escuchar sus voces, por lo que una vez nacido los reconocerá.

Un capítulo aparte merecen los tan comunes celos que experimenta todo pequeño ante la llegada de un hermanito. Es una realidad, aunque te repartas de la mejor manera posible, el grado de atención entre niños es muy diferente. Incluso, si se pudiera ser equitativo hay otra realidad.

El chico sí o sí entenderá que tendrá que compartir el amor de su mamá con otro ser más. El nuevo miembro de su familia es otro contrincante, solo en principio, ya lo verás. Por eso es importante la preparación para esta nueva vida. La adaptación llevará solo un puñado de semanas hasta que los hermanos mayores sepan que ganaron un compañero de oro eterno.