Golpes en los dientes de leche, ¿qué hacer?

13 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la médica Elisa Martin Cano
Las edades más frecuentes en las que ocurren los golpes en los dientes de leche son en torno al año de vida y desde los 6 o 7 años.

Los golpes en los dientes de leche ocurren con bastante frecuencia en los niños. Esto es porque son varios los factores que intervienen. En infantes más pequeños, aun falta estabilidad y seguridad al caminar y, en niños más mayores, muchas veces, es su temeridad la que hace que sean menos cautos y reciban algún que otro golpe.

Los golpes en los dientes de los niños no tienen la misma repercusión que los golpes en los dientes de los adultos. Es así porque los niños aún presentan su dentadura de leche, que no es definitiva. Por eso, a continuación, vamos a hablar sobre qué hacer en caso de que el niño sufra un golpe en los dientes de leche.

¿Qué son los dientes de leche?

Los dientes de leche son los dientes que aparecen en la infancia. Estos no serán permanentes, sino que brotarán en el bebé, en torno al año de edad, y comenzarán a caerse alrededor de los siete u ocho años.

Niño enseñando sus dientes de leche tras un golpe.

Los dientes de leche son muy importantes en esta etapa, ya que son necesarios para que el niño mastique y vocalice correctamente. También harán que se sienta seguro a la hora de sonreír y relacionarse con otras personas. Por esto, mantener una buena salud, higiene y revisiones de los dientes de leche es primordial en la infancia.

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¿Cuándo ocurren los golpes en los dientes de leche?

Por un lado, es frecuente que los niños sufran caídas cuando están aprendiendo a caminar. El bebé aún no tiene estabilidad suficiente y es fácil que, conforme adquiere seguridad y deja de tener cuidado, reciba algún que otro golpe. Esta etapa suele coincidir con la aparición de los dientes, por lo que es un momento especialmente delicado.

Por otro lado, los infantes algo más grandes, en torno a los 6-7 años, comienzan a ser más temerarios. Sus juegos se vuelven más rápidos y despreocupados. Corren, trepan y saltan. Además, ya no son bebés, por lo que la vigilancia por parte de los padres ya no es tan intensa. Por eso, en esta etapa, también son muy frecuentes los golpes y las caídas accidentales, y no solo afectan a los dientes.

Lo más frecuente es que los traumatismos en los dientes ocurran mientras el niño está corriendo o jugando. También pueden ocurrir cuando practica algún deporte.

¿Cómo actuar?

Son muchos los vasos sanguíneos que se encuentran por toda la boca. Es por este motivo por el que un golpe en los dientes puede dañar muchos de ellos y provocar bastante sangrado que, mezclado con la saliva, hace que el golpe parezca más grave de lo que en realidad es.

Por esto, lo que debemos hacer, en primer lugar, cuando un niño recibe un golpe, es tranquilizarlo y enjuagar la boca suavemente para poder examinar los daños reales. Así, pueden ocurrir varias cosas:

  1. Todas las piezas dentales están en su sitio y sin sufrir daños. En este caso, simplemente observaremos cuidadosamente los días posteriores que todo sigue igual.
  2. Que falten piezas dentales completas. Si ocurre en los dientes de leche, no intentaremos recolocar ninguna de las piezas que se ha caído, ya que podemos dañar el germen del diente definitivo que aún se está formando. En estos casos, habrá que esperar hasta que sea el momento de aparición de dicho diente.
  3. Que falten fragmentos en uno o varios dientes. Es posible que, si encontramos el trozo de diente que falta y lo mantenemos limpio y bien resguardado, el dentista pueda volver a reconstruirlo en algunos casos. Deberemos acudir al odontólogo con el fragmento para que sea él quien decida cómo actuar.
  4. Que todos los dientes se encuentren en su lugar, pero alguno o varios de ellos se muevan. Si esto ocurre, tendremos que acudir al especialista para que determine la severidad y si la mordida está afectada.
    Niña en el dentista para revisar sus dientes de leche.

Tras la inspección de la boca, ante el hallazgo de cualquiera de los puntos que hemos comentados, será necesario acudir al especialista para que revise, de nuevo y de manera más exhaustiva, la boca y los dientes del pequeño.

Cuidados tras el golpe

Es posible que, durante los días siguientes al golpe, el niño refiera dolor o molestias en la boca, dependiendo de la gravedad. Así, tendremos que asegurarnos de que se realiza una buena higiene bucal, pero de forma muy cuidadosa, por si hubiese zonas más sensibles. También podemos facilitar el proceso dando de comer al infante comida blanda que no le suponga mucho esfuerzo masticar, al menos durante unos días.

Además, si el golpe ha sido fuerte, es posible que el pequeño necesite tomar analgésicos e, incluso, antibióticos algunos días, para aliviar el dolor y para evitar que se produzcan infecciones. En estos casos, será el especialista el que establezca el tratamiento más adecuado.

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En cuanto a los golpes en los dientes de leche, debes saber…

Los golpes en los dientes de leche son muy comunes, sobre todo en el primer año de vida y más tarde, cuando los niños comienzan a soltarse con sus juegos. Afortunadamente, la mayor parte de las veces, los daños no son muy graves y las secuelas son escasas.

Como siempre, lo importante es actuar de la manera más rápida y eficaz posible. Además, ante cualquier signo de alarma, es recomendable acudir al especialista, que será quien diagnostique y trate de la forma más adecuada al pequeño.