Cómo fomentar el valor de la honestidad en tu hijo

Muchas de nosotras sabemos lo importante que es poder confiar en alguien. El tiempo nos ha hecho saber apreciar el precioso diamante que resulta ser la honestidad, un valor que debemos fomentar y alentar en nuestros hijos.

La honestidad es una virtud que se aprende si se practica todos los días. Pero además de aprenderla y practicarla, lo cual efectivamente es necesario, los padres debemos cultivarla en nuestros hijos con la misma dedicación que un jardinero cuida la rosa más bella de su jardín.

Si sabemos cuidarla, esa rosa o ese diamante que resulta ser la honestidad por estos tiempos, siempre resaltará entre las tantas mentiras que salpican nuestros días de una manera excesivamente natural.

¿Por qué tu angelito comenzó a mentir?

Cuando los niños comienzan a hablar no saben decir más que la verdad. Ellos siempre son honestos, por eso nosotros debemos fomentar este valor en ellos. Sin embargo, y por muchas razones, esos mismos angelitos que solo sabían decir la verdad, comienzan a ser deshonestos. Una de las principales razones probablemente sea porque aprenden que al decir mentiras pueden evitar las consecuencias de sus acciones.

También pueden comenzar a mentir para ganarse el favor de los demás o porque descubren que puede ser la manera de conseguir la recompensa que están buscando…

La verdad es que los motivos abundan…. No obstante, evaluando todas estas razones es fácil notar que en la mayoría de los casos los niños aprenden a ser deshonestos por la actitud de los demás, especialmente de los adultos. Por eso, antes de censurarlos o castigarlos, es necesario que nos evaluemos para saber si es preciso que cambiemos algunos de nuestros actos.

 

Cultiva la honestidad en el corazón de tu bebé

Es muy difícil tener a nuestros hijos en una cajita de cristal para que se conserven tan puros e inocentes como nacieron y a veces ni siquiera aprenden a mentir en casa sino en la escuela, pero más allá de castigos tu bebé necesita que cultives y le expliques  la importancia de la honestidad.

Así que mucho más importante tomar represalias es enseñarlo a valorar la verdad. También es importante reflexionar que a menudo los niños son deshonestos no confían en los demás y la desconfianza es el peor sentimiento que puede tener un hijo hacia el modelo educativo que le imparten sus padres o maestros.

Hablar sobre la honestidad cuando empieces a detectar que el bebé está mintiendo es más que necesario, pues te ayudará a corregir a tiempo el problema que representa para ser humano ser deshonesto.

Sea cual sea la circunstancia trata empezar a hablar con tu hijo sobre el tema, explicarle cómo sus problemas siempre pueden ser resueltos de mejor manera si son honestos.

La honestidad se aprende con el ejemplo

Si los niños observan a los adultos decir mentiras, ocultar cosas, o que a veces los usan de cómplices  para cubrirlos en sus comportamientos deshonestos, sea el motivo que sea, entonces están aprendiendo que la honestidad es algo relativo y que cualquier cosa vale mientras no descubran tu  mentira.

Por eso, evita a toda costa hacer cómplice a tu hijo de mentiras, por más simple que sea como decir que no estás en casa cuando sí estás y sobre todo, trata de no justificar que diga alguna mentira o que participe en ella como un juego.

Los padres debemos tratar de ser lo más honestos que podamos, debemos mantener nuestra palabra y darle valor a la palabra empeñada y cumplir las promesas hechas.

Dar el ejemplo es fundamental si queremos explicarles a los niños el valor de las promesas y pedirles que sean honestos. Solo así tendrás base para no tolerar que tu hijo incumpla sus promesas y explicarle la importancia de hacerlo.

Si tu hijo es honesto y regularmente dice la verdad,  también es importante cultivar esa virtud, reforzar y felicitarlo por su elección. Y si alguna vez falla, como es natural en nosotros los seres humanos, ten en cuenta que la mejor medida disciplinaria que puedes tomar es corregir su comportamiento; el hecho de que tu niño opte por decir la verdad en la próxima situación debería ser símbolo de que ha entendido su error.

Vamos, es verdad que esto de cuidar de ese diamante llamado honestidad no es tarea fácil, pero los padres tenemos un papel protagónico en el desarrollo de nuestros hijos, quienes serán los adultos del mañana, los que pueden transformar a este mundo que a veces se nos torna tan viciado; por eso y para facilitar nuestra tarea echemos mano de estos consejos útiles que nos ayudan a inculcar valores y fomentar la honestidad en nuestros niños:

  • Habla con tu hijo sobre el valor de la honestidad y la verdad. Explícale que las personas que mienten no son confiables, y aquellos que no son fiar no siempre son bien recibidos por otros.
  • Enseña con el ejemplo y haz que toda la familia sea honesta. Si insistes en darle valor a la honestidad en todos los miembros de tu familia, tu hijo aprenderá este valor desde muy pequeño.
  • Explícale a tu hijo qué es la integridad y cómo influye en su vida diaria. Explícale que la integridad implica que la gente puede creerte cuando dices algo. En otras palabras, el valor anticuado de “tu palabra es tu vínculo” aún es extremadamente importante.
  • Supervísalo mientras juega con otros niños. Enséñale a compartir juguetes y el valor del juego limpio. Enseñarle a tu bebé sobre el juego limpio lo ayudará a que se convierta en un adulto justo.
  • Enseña a tu niño cómo ser un buen amigo. Explícale la diferencia entre un verdadero amigo y los conocidos. Enseñándole a tu hijo cómo ser buen amigo, también le estarás inculcando el valor de la fidelidad y el respeto.
  • Haz que el niño se sienta responsable si ha hecho algo mal. Explícale qué es lo que ha hecho mal, y por qué está mal. Enséñale que sus acciones tienen consecuencias. Esta es una lección valiosa para todos, y ayuda a que el niño piense en las consecuencias de sus actos antes de llevarlos a término.

Aunque a veces nos resulte complicado o no sepamos cómo, siempre debemos inculcar y fomentar valores en nuestros hijos, ten paciencia ya hallarás la manera más apropiada para ti y para tus hijos. Pero sobre todo ten siempre presente que al hacerlo estarás preparando a tu retoño para afrontar el mundo real con la mayor honestidad posible, lo cual siempre jugará a su favor.

Además, saber que sembraste y cultivaste valores que se arraigaron con fuerza en el corazón de tu hijo, te ayudará a confiar en su criterio. Si lo haces, siempre confiarás que en donde quiera que esté hará el bien y será una persona de provecho.

 

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