Niños desobedientes, ¿qué hacer para educarlos?

Óscar Dorado · 17 julio, 2018
La desobediencia en los niños es una de las quejas más comunes que atrae la atención de los pediatras. En determinadas ocasiones, se trata de algo completamente normal. Te contamos todo sobre este angustiante problema.

Los niños desobedientes son aquellos que no responden a las imposiciones de los padres. Ciertamente, se trata de un problema al que deben enfrentarse muchas familias y que suele solucionarse cuando el niño se convierte en un adulto.

En estos casos, una de las principales dificultades que surge es la comunicación. Cualquiera que sea el tono, la amabilidad o la persuasión, nada funciona y parece que el niño no atiende a los comentarios. ¡Incluso tiene el placer de no escucharlos!

Del mismo modo, deberías preocuparte si estos comportamientos se presentan en gran parte de su vida cotidiana o le impiden tener relaciones equilibradas con sus compañeros y las personas que pasan tiempo con ellos.

Ciertamente, es evidente que los niños quieren defender su propia opinión y afirmar sus derechos frente a los adultos. No debes sentirte frustrado después de una discusión desagradable; intenta comprender lo que el niño trata de comunicar.

Debes procurar descubrir por qué no está satisfecho y tratar de encontrar una solución adecuada. Ten en cuenta que, al crecer, este comportamiento se reflejará aún más en su propia personalidad.

Niños desobedientes, ¿qué hacer para educarlos?

La desobediencia a las reglas y los comportamientos de oposición son los rasgos característicos de algunos niños; esto puede ocurrir desde los primeros años de vida.

En algunos casos, esta tendencia persistirá y se convertirá en un rasgo de la personalidad, a pesar de los esfuerzos de los padres por inculcar obediencia y respeto a las reglas.

Los niños desobedientes pueden estar expresando rechazo a una situación determinada.

De cualquier modo, los niños desobedecen de vez en cuando, ya que sus cerebros en desarrollo hacen que sea difícil controlar los gestos, las emociones y los pensamientosAdemás, ellos están motivados por el placer, motivo por el cual hacen lo que quieren hacer en lugar de lo que se les pide. Por lo tanto, necesitan supervisión y ayuda para cumplir con las reglas.

Con el fin de que puedas reaccionar de una manera más tranquila y serena a la próxima discusión con tu hijo, es importante que comprendas lo siguiente: responder de una forma provocadora e insolente es una estrategia de los niños cuando desean enviar un mensaje específico a los adultos.

La insolencia de nuestros hijos es una reacción de oposición a una determinada situación con la que no están de acuerdo. Sin embargo, los padres a menudo no entienden su modus operandi.

Para que puedas comprender las respuestas provocativas y encuentres las soluciones oportunas, necesitas saber lo que tu hijo quiere obtener con su respuesta. 

“No debes sentirte frustrado después de una discusión desagradable; intenta comprender lo que el niño trata de comunicar”

Consejos para hacer que el niño obedezca

A continuación, te ofrecemos algunos tips para conseguir que el niño haga caso a tus indicaciones:

  • Asegúrate de llamar su atención antes de dar instrucciones. Para lograr esto, puedes usar los sentidos de la audición, el tacto y la vista para lograr que te escuche.
  • Cuando sea posible, dale al niño una opción, ya que su oposición a menudo expresa su deseo de decidir por sí mismo. Dejarlo tomar pequeñas decisiones también promueve su colaboración.
  • Muestra determinación. Tu hijo responde a las instrucciones que le das, pero también a la forma en que las formulas. Esto explica por qué los padres pueden aplicar las mismas reglas, pero obtienen resultados diferentes.
Los berrinches son normales en los niños desobedientes.

  • Durante los 2 y 3 años de edad del niño, sé firme, pero comprensivo. Es un momento para establecer límites mientras le das control sobre ciertos aspectos de su vida.
  • Prueba algunas fórmulas que sean útiles para ti.
  • Sé consistente en la aplicación de las reglas. La consistencia en la aplicación de las reglas es esencial porque es más probable que un niño pequeño desobedezca cuando las normas no se aplican siempre.
  • Cuando el niño no obedezca, en lugar de repetir e impacientarte, actúa. Tu hijo siempre ajusta su tiempo de reacción a su grado de tolerancia.
  • No le des lo que quiere cuando tiene una crisis. Si lo haces, entenderá que estas conductas son una buena forma de obtener los caprichos.

Por último, ten en cuenta que los niños desobedientes se oponen más a las reglas que los niños que no lo son. En cualquier caso, te recomendamos consultar con tu médico de confianza si durante un período demasiado largo el niño resiste tu autoridad regularmente, se opone con frecuencia o demuestra un comportamiento muy agresivo.