Fobia social en adolescentes: señales, consecuencias y tratamientos

Mervis Romero 22 enero, 2018
La fobia social en adolescentes es un temor mórbido a situaciones donde el joven se encuentra expuesto a ser observado por las demás personas. Aunque tiene efectos negativos, puede controlarse con un buen tratamiento.

La fobia social es un miedo persistente a situaciones sociales en las que la persona cree exponerse a ser observado por los demás. Asimismo, la fobia social en adolescentes se define como el temor desproporcionado a las actuaciones en público.

Para detectar si tu hijo la padece, debes estar atento a las señales y conocer las distintas alternativas para ayudarlo a superarla.

Señales para diagnosticar la fobia social en adolescentes

La fobia social se ha convertido en una de las psicopatologías más habituales cuando empiezan los cambios en los adolescentes. Los individuos que la padecen suelen tener miedo persistente a las situaciones sociales por temor a ser avergonzados o juzgados.

En consecuencia, si el adolescente presenta los siguientes síntomas, puede tratarse de un indicio de este trastorno.

  • Siente ansiedad al estar expuesto a personas que no pertenecen a su entorno familiar.
  • Se niega a leer, hablar y comer en público.
  • Abandona la escuela o se vale de excusas para no asistir, lo que conlleva a un bajo rendimiento académico.
  • Se aísla progresivamente de sus amigos, compañeros de clase y, en ocasiones, de sus familiares.
  • Siente dolor de cabeza o de estómago cuando está rodeado de varias personas.
  • Al estar en una situación social presenta síntomas físicos como sudoración, náuseas, temblor o sonrojo.
  • Evita las fiestas, las reuniones y los juegos en grupo y prefiere estar siempre en casa.
  • Intenta estar siempre en segundo plano.
  • Tiene pensamientos autocríticos frecuentemente, como “voy a hacer el ridículo” o “todos pensarán que soy tonto”.

Consecuencias del trastorno

La adolescencia es una etapa muy vulnerable. Por lo tanto, la calidad de vida del joven puede verse muy afectada por este trastorno. La fobia social puede perturbarlo de las siguientes maneras:

  • En el aspecto cognitivo: se producen pensamientos muy negativos. Estos están relacionados a decir o hacer algo embarazoso. Además, suele anticipar lo que va a suceder con resultados catastróficos.
  • A nivel motor: evita las situaciones que teme como ir al colegio, lo que hace bajar su rendimiento. Cuando no puede escabullirse de estas situaciones, actúa de forma defensiva.
La fobia social en adolescentes produce sentimientos negativos en su forma de ver el mundo.

Otras consecuencias pueden ser:

  • Inicio de consumo y abuso de alcohol y drogas si el problema no es tratado a tiempo.
  • Interferencia en el ámbito laboral y también en las actividades individuales cotidianas.
  • La fobia social en adolescentes puede generar irritabilidad, insomnio y frecuentes problemas de concentración.
  • Aislamiento.
  • Desarrollo de un cuadro depresivo muy grave que podría llegar a los intentos de suicidio.

Tratamientos para superar la fobia social

Para evitar las graves consecuencias de esta afección, el joven debe recibir ayuda médica lo antes posible. El especialista tiene que realizar una evaluación exhaustiva del sujeto y, seguidamente, proceder con el tratamiento adecuado.

Los tratamientos que han resultado más eficaces son los fundamentados en procedimientos cognitivos-conductuales. Con este método, se trabajan los pensamientos que tiene el individuo acerca de las situaciones que le generan ansiedad y se enseña al paciente a detectarlos y compararlos con la realidad.

“Los individuos que padecen fobia social suelen tener miedo persistente a las situaciones sociales por temor a ser avergonzados o juzgados”

Asimismo, con el aspecto conductual se analiza el comportamiento y la reacción ante la situación que les causa temor. Paralelamente, se entrena al joven en nuevas habilidades sociales como iniciar y mantener conversaciones.

Otras técnicas utilizadas

Para controlar la fobia social también se utilizan otras técnicas eficaces. Por ejemplo, el ejercicio en relajación. Se trata de preparar a los pacientes para controlar la repuesta fisiológica a una situación que le produzca ansiedad.

Esta preparación se lleva a cabo mediante ejercicios paliativos como la relajación muscular progresiva de Jacobson.

Por otra parte, otra técnica que resulta favorable es la exposición. Consiste en exponerse gradualmente a situaciones o actuaciones temidas hasta que el adolescente consiga enfrentarlas con un nivel de ansiedad tolerable.

Aunque este método se puede llevar a cabo con entornos reales, es recomendable usarlo con juegos, ensayos y simulación de situaciones.

La fobia social en adolescentes produce que se alejen de sus grupos de amigos.

¡Cuidado! No confundas la fobia social con la timidez

Generalmente se confunde la fobia social en adolescentes con la timidez, pero ¿por qué es peligroso confundirlas? Las personas tímidas pueden sentirse incómodas al interactuar en grupos grandes de personas. Sin embargo, no sienten ansiedad excesiva e incontrolable.

A medida que las personas tímidas ganan confianza, empiezan a ser más extrovertidas, mientras que los jóvenes con fobia social no serán capaces de afrontar las situaciones que los intimidan por sí solos.

Estos adolescentes requerirán un tratamiento, pues tienen más elevado el nivel de discapacidad en varios ámbitos de la vida cotidiana. Además, son propensos a sufrir otros trastornos.

La fobia social en adolescentes puede controlarse a tiempo, solo necesitas estar alerta a su comportamiento y proveer el tratamiento adecuado. De esta forma, contribuirás a la estabilidad emocional y al desarrollo social de tu hijo.

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