Fiebrefobia: el miedo de algunos padres ante la fiebre de sus hijos

La fiebrefobia es un fenómeno que aparece sobre todo durante épocas frías del año. Es el terror que sienten algunos padres cuando sus hijos presentan fiebre, debido a la gripe, los catarros, bronquitis y neumonías.

La fiebrefobia, también conocida como piretofobia o febrifobia, es una angustia persistente e injustificada que sienten los padres debido a que piensan que la subida de fiebre de sus hijos les puede ocasionar convulsiones, meningitis o incluso la muerte. Por eso, sienten la necesidad de suministrarle rápidamente medicamentos innecesarios y llevarlos de emergencia a un pediatra para que los examine.

Los padres deben tener en cuenta que la fiebre generalmente es una respuesta natural del cuerpo ante cualquier enfermedad. De modo que, si tratan de administrarle medicamentos sin saber qué produce el aumento de temperatura, podrían prolongar la enfermedad en el niño.

¿Qué experimentan los padres que sufren de fiebrefobia?

Los padres suelen experimentar mucha angustia y ansiedad, ya que piensan que la fiebre es síntoma de una enfermedad muy grave. Además, creen que si la fiebre está por encima de los 40º es muy peligrosa y temen que pueda causar severos daños al niño.

“La fiebre generalmente es una respuesta natural del cuerpo ante cualquier enfermedad”

Causas de la fiebrefobia

La fiebrefobia en los padres puede deberse a diversos motivos. Algunos de ellos son:

  • En algunos casos, no saber cuál es la temperatura normal del cuerpo.
  • Pensar que la fiebre en todos los casos es muy mala y puede causar daños irreversibles en el organismo.
  • Creer que si se trata con medicamentos se estaría controlando la enfermedad.
  • Pensar que si no baja la fiebre rápidamente, el niño podría convulsionar o tener meningitis.
Los padres que padecen fiebrefobia suelen medicar a los niños innecesariamente.

Efectos que puede producir la fiebrefobia en el niño

El temor que siente el padre puede influir negativamente en el bienestar del niño. Entre los efectos que puede producir el comportamiento de los padres se encuentran:

Empeorar la salud del niño

Si toma más medicamentos de los necesarios, sus riñones trabajarán más con el propósito de eliminarlos. Por otro lado, el llevarlo constantemente a salas de emergencias médicas, puede hacer que el estado de ánimo del niño decaiga, ya que puede asumir que su situación es muy grave.

Afectar el desarrollo del niño

Esto suele ocurrir cuando se le sobreprotege mucho, lo que puede impedir que realice actividades que son comunes en los niños. Además, cuando la familia lo trata con cuidados que no son necesarios, el niño se puede sentir aislado.

“Si el niño toma más medicamentos de los necesarios, sus riñones trabajarán más con el propósito de eliminarlos”

 ¿Cómo se puede evitar la fiebrefobia?

La fiebrefobia en los padres se puede prevenir de las siguientes maneras:

  • Tratar de no creer en las ideas equivocadas o erróneas de algunas personas. Esto puede llevar a actuar de manera precipitada.
  • Informarse muy bien con relación a los signos y síntomas que pudieran ser un riesgo real, en vez de enfocarse en la temperatura.
  • Acudir al pediatra para preguntarle sobre las dudas que tengas cuando sea necesario.

Cosas que deben tener en cuenta los padres

Para evitar preocupaciones mayores que no tengan relación con riesgos reales, ten en cuenta lo siguiente:

  • A veces se pueden presentar convulsiones en el niño. Sin embargo, esto no quiere decir que el niño sufra de por vida de epilepsia.
  • Controla la temperatura del niño con medios físicos, como por ejemplo el termómetro, paños de agua tibia, un baño de agua a una temperatura adecuada.
  • Trata de no suministrarle medicamentos innecesarios, como antipiréticos o antibióticos.
La fiebrefobia se potencia cuando se trata de bebés pequeños.

  • No le des al niño medicamentos caseros que otras personas te recomienden si no los has usado anteriormente y no has comprobado su efectividad por ti misma, es mejor evitarlos. Además, la reacción del cuerpo de un adulto a los remedios caseros es diferente a la de un niño.
  • Si el niño es menor de 3 meses, considera la fiebre como una necesidad de consulta con el pediatra.
  • Si es mayor, observa constantemente la fiebre y verifica muy bien los síntomas que presenta.
  • No realices fricciones con alcohol, esto podría ser tóxico.

En conclusión, la fiebrefobia es un miedo anormal que a veces puede ser creado por la misma mente. Aunque no es malo preocuparse por el niño cuando presente fiebre, debes saber diferenciar si realmente está enfermo o no.

Claro, no debes dejar de estar pendiente de tu hijo. Si notas que la fiebre no baja con los métodos físicos, acude inmediatamente al pediatra para que lo evalúe.

Categorías: Psicología de la madre Etiquetas:
Te puede gustar