Estrés académico en adolescentes

El estrés académico durante la adolescencia puede tener diversas causas y consecuencias que muchas veces pasan desapercibidas. Presta atención a todas ellas para ayudar a tu hijo en caso de que lo necesite.

El estrés académico en adolescentes es un grave problema que afecta a muchísimos jóvenes de la actualidad; ya que tienen que lidiar con las tensiones propias de la edad y con las exigencias de tutores, maestros y padres que constantemente los presionan para que sean los mejores.

Consecuencias del estrés académico en adolescentes

“La adolescencia es el permiso de la sociedad para combinar la madurez física con la irresponsabilidad psicológica”

-Terri Apter-

El estrés académico en adolescentes tiene repercusiones en diversos ámbitos de la vida del joven, mostrándose de la siguiente forma:

Problemas académicos

En el caso de los adolescentes, a nivel preparatorio se enfrentan a diversos conflictos personales y familiares que les generan estrés e influyen en su rendimiento académico, sobre todo en sus calificaciones, y a nivel emocional, volviéndose más retraídos.

Debido a ello no se sienten seguros al expresarse frente al resto de sus compañeros de clases o docentes, sintiéndose acusados por sus padres ante la mas mínima muestra de ayuda, por lo que las relaciones tienden a ser lo bastantes tirantes como para perjudicar el ámbito familiar.

Falta de concentración

Por otro lado, pierden la concentración en sus diversas actividades diarias. Se muestran apartados de la realidad, sumiéndose generalmente en sus dibujos o en la música, encerrados en sus habitaciones y lejos de quienes los rodean.

Controlar los nervios puede resultar muy fácil con unas técnicas de relajación adecuadas

Agresividad

El estrés académico en adolescentes  puede repercutir de manera tan fuerte que puede llegar a manifestarse por medio de la violencia y agresividad; dichas conductas se derivan de trastornos psicológicos que se relacionan al enfrentar diversos problemas. Algunos de estos son:

  1. Carga del trabajo escolar.
  2. Problemas relacionados con sus docentes.
  3. Problemas familiares como divorcios y desintegración familiar.
  4. Diversos tipos de carencias económicas.

Muchas veces llegan a manifestar su frustración estallando en arranques de ira, normalmente contra compañeros de clases u otros familiares.

Enfermedades

De por sí el estrés crónico puede convertirse en una enfermedad, pero también es capaz de desarrollar otras enfermedades somáticas como la gripe, la pérdida del apetito, falta de energía, dolores de cabeza y falta de ánimo.

Estos síntomas anteriores se relacionan estrechamente con un trastorno depresivo de estrés. No es de sorprender, ya que una encuesta reveló que 1 de cada 4 personas padece un grave problema de estrés en las ciudades.

En vista de ello se ha estimado que muchos de los jóvenes tienen algún tipo de problema de este tipo. Es una especie de epidemia considerada de gravedad porque el estrés es capaz de generar diversas patologías.

Diversas alteraciones

Puesto que el estrés se halla presente en diversos ámbitos de la educación escolar, muchos tienden a sentirse alterados, especialmente en la respuesta del individuo a nivel cognitivo, motor y fisiológico.

La alteración a estos vitales niveles de respuesta influye tan negativamente en su rendimiento académico que en el caso de muchos las calificaciones en los exámenes disminuyen, llegando al extremo de que algunos abandonan los estudios.

Una familia estrenada necesita buscar soluciones

 

¿Qué causa el estrés escolar?

El estrés es una alteración producida por todo lo que rodea al joven. Entre las causas fundamentales distinguimos:

1.- Fuerte presión

Ninguna persona que se halle bajo presión puede desarrollar un buen aprendizaje; y realmente es un grave problema, porque podría generarse fobia por el estudio y la inteligencia escolar.

Muchos adultos tienden a recordar su niñez con traumas debido a este importante factor tan influyente, ya que desde temprana edad se sintieron presionados, criticados y etiquetados como “malos estudiantes”, y esto sin duda degrada la autoestima y causa presión.

2.- Problemas en el hogar

Ya se ha mencionado que los diversos problemas dentro del núcleo familiar pueden causar mucha tensión. El ver pelear a los padres constantemente, la desintegración familiar o las frecuentes discusiones son factores que van haciendo mella en la salud emocional y física de los jóvenes.

3.- Mala alimentación

En vista de la fuerte crisis que se vive en muchos países, algunos jóvenes no se alimentan de la manera adecuada; lo que lógicamente causa un fuerte descenso en las actividades cognitivas como la concentración.

¿Cómo lidiar con el estrés escolar?

Los jóvenes apenas saben controlar sus emociones, ya que se hayan en pleno proceso de desarrollo y no saben manejar muchos asuntos. En vista de ello, son los padres y profesores quienes deben poner de su parte para ayudarlos a salir de este trance.

Deben hablar con ellos, aconsejarlos, guiarlos y no convertirse en sus enemigos sino más bien en sus tutores y aliados. En la medida en la que se les brinde ayuda, guía, protección y se les ofrezca seguridad ellos podrán salir adelante.

El estrés es uno de los factores que inciden en la hiperprolactenia.

No darlo por sentado

Algunos de los síntomas mencionados son manifestaciones del estrés académico en adolescentes. Muchos de ellos son poco reconocibles, por eso lo importante es estar atentos y no quitarles importancia.

En las escuelas se cuenta con la figura del orientador, un profesional capacitado que puede brindar la ayuda pertinente para ofrecer los consejos más acertados y la guía necesaria para poder superar el estrés.

Vigilar la alimentación y acudir a un especialista

Los nutrientes proporcionan al joven la energía para desarrollar sus actividades. Por medio de los alimentos reciben vitaminas, minerales y proteínas indispensables para los procesos químicos que tienen lugar en el cerebro y en el resto del organismo.

Si se observa en un joven excesiva autocrítica, agotamiento o cansancio crónico, sensación de inutilidad, brotes de furia, suspicacia, insomnio o negatividad, lo más acertado será hablar con alguien que pueda establecer un diagnóstico y que pueda ayudarlo a salir de esa situación.

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