Estrabismo en bebés: síntomas, causas y tratamiento

Los bebés pequeños pueden mostrar desviaciones en los ojos de tanto en tanto. ¿Pero qué sucede si esto se mantiene a lo largo del tiempo? Entérate más.
Estrabismo en bebés: síntomas, causas y tratamiento
Marcela Alejandra Caffulli

Escrito y verificado por la pediatra Marcela Alejandra Caffulli el 23 septiembre, 2021.

Última actualización: 23 septiembre, 2021

El estrabismo es un trastorno en la alineación de los ojos, que dificulta la visión binocular (con ambos ojos) a la que estamos acostumbrados. Puede manifestarse desde que los bebés son muy pequeños y es importante conocerlo.

Este defecto es bastante frecuente en la infancia y se estima que 4 de cada 100 niños menores de 6 años lo padecen. No obstante, debe ser detectado y corregido a tiempo ya que una de sus consecuencias es la pérdida de la visión del ojo afectado.

Entérate más de qué se trata esta patología y cómo ayudar a tu bebé a resolverla.

¿Qué es el estrabismo?

El término estrabismo significa ‘mirada oblicua’ y se refiere a la desviación del eje normal del ojo.

Dado que nacemos con dos globos oculares, la alineación de estos resulta fundamental para proporcionarle al cerebro la información adecuada. El objetivo es que ambos se complementen en esta tarea y le brinden un rango de visión más amplio y a la vez, más profundo.

Cuando uno o los dos ojos están desalineados, el cerebro recibe información confusa y muchas veces superpuesta. Por ende, una de las estrategias para evitar este doble estímulo es anular la llegada de información de uno de ellos. A este fenómeno se lo conoce como ambliopía y es la pérdida significativa (y a veces irreversible) de la capacidad visual.

Desafortunadamente, entre un 2 y un 5 % de los niños con estrabismo sufren este desenlace, por lo que resulta fundamental detectar y tratar a tiempo esta condición.

Tipos de estrabismo

Existen distintas clases de estrabismo y para definirlas hay varias clasificaciones. Si tomamos en cuenta la dirección de la desviación del ojo afectado, podemos determinar los siguientes tipos:

  • Convergente (o endotropía): la desviación del globo ocular es hacia dentro. Es decir, que mira hacia la nariz.
  • Divergente (o exotropía): en este caso la desviación es hacia afuera de la cara, siempre en sentido horizontal.
  • Por desviaciones laterales: incluye las hipertropías (mirada hacia arriba), las hipotropías (mirada hacia abajo) y la desviación lateral disociada.
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¿Por qué ocurre este trastorno en los bebés?

Como sucede en la mayoría de los trastornos del desarrollo, la causa es multifactorial. De todos modos, existe una importante carga genética que determina su aparición. Tal es así que, cuando se detecta en un niño, casi la mitad de sus familiares tienen un antecedente similar.

La correcta alineación de los ojos está determinada por varios factores. Entre ellos, la configuración de la cara, la capacidad de los músculos oculares para posicionar el ojo según el propósito y el estado neurológico del niño.

Cuando el bebé sufre algún trastorno genético, como una enfermedad del colágeno o del desarrollo de los huesos, su cara puede resultar un tanto más alargada de lo habitual. De esta forma, algunas estructuras pueden encontrarse más separadas entre sí. En el caso de los ojos, esto puede provocar una falsa apariencia de estrabismo, a pesar de que el eje de ambos sea adecuado. Esta condición se conoce como pseudoestrabismo.

Por otro lado, cualquier enfermedad que involucre a los músculos oculares puede derivar en estrabismo. Una de las causas más frecuentes son las parálisis musculares de algunos nervios craneales y la parálisis cerebral.

Finalmente, cualquier lesión en una estructura ocular puede favorecer a esta situación, ya que podría funcionar como un mecanismo compensatorio y no como un defecto primario. De esta forma, el estrabismo puede ser la manifestación de una catarata congénita en los bebés pequeños.

¿Cómo se diagnostica el estrabismo en bebés?

Muchas veces la desviación ocular es pronunciada y puede ser observada a simple vista. Esto es algo común y fisiológico durante los primeros meses de vida, debido a la inmadurez de los músculos del ojo. Pero si persiste luego del sexto mes, debe ponernos en alerta.

Manifestaciones clínicas

Algunos signos o síntomas que acompañan al estrabismo se describen a continuación:

  • Visión doble o diplopía.
  • Dificultades para fijar la vista sobre un estímulo.
  • Fatiga visual.
  • Dolores de cabeza.
  • Posturas del cuello o espalda inapropiadas (para compensar la inclinación del ojo).
  • Contracturas musculares.

Pruebas oftalmológicas

En el consulta con el pediatra se realizan algunas pruebas con el fin de obtener información acerca del estado de salud y el desarrollo de los órganos de la visión.

Desde el nacimiento se puede realizar un examen visual directo del ojo para ver defectos en las estructuras superficiales. También, puede realizarse el test de Brückner o reflejo rojo y complementar la información con los potenciales evocados visuales.

Durante esta etapa puede observarse estrabismo de forma intermitente, como parte del proceso de maduración ocular. Pero si la desviación es constante, debe solicitarse la consulta al especialista.

Luego de los 6 meses el estrabismo fisiológico tiende a desaparecer y además del reflejo rojo se recomienda evaluar la capacidad del niño para fijar la mirada sobre un objeto. En un principio, puede hacerse con un juguete o con la cara del mismo examinador.

A partir del año, el niño puede colaborar para realizar dos pruebas más concretas, como el test de Hirschbeg y el Cover TestEn el primero, se solicita al niño que mire fijo a la luz de la linterna, ubicada a unos centímetros de distancia. Si la luz cae sobre la pupila en ambos ojos, entonces la alineación se considera correcta.

El segundo test consiste en la evaluación de cada ojo por separado y se reserva para aquellos casos en los que el test de Hirschberg arroja dudas. Para realizarlo, es necesario cubrir un ojo a la vez y evaluar la habilidad del ojo descubierto. En la mayoría de los casos, esta prueba la realiza el oftalmólogo infantil.

Cada vez que se sospecha un posible estrabismo, es necesario realizar la interconsulta con el especialista.

Tratamiento del estrabismo en bebés

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El objetivo del tratamiento es colaborar para reestablecer la visión binocular del bebé y que no existan problemas a futuro. El cerebro de los pequeños es muy permeable a los cambios, pero esta ventaja no demora en desaparecer. Por lo tanto el diagnóstico y el tratamiento precoz deben prioritarios para evitar la ambliopía.

En primera instancia, se intenta la corrección óptica por medio del uso de parches o gafas que anulan la visión de un solo ojo. Lo más común es el uso de parches adhesivos (que es lo más eficiente), aunque la elección depende de las condiciones de cada niño.

La estrategia preferencial para el uso de los parches es la oclusión total, permanente (todo el día) y alternante (algunos días de un lado y otros del contralateral). Cuando este tratamiento se realiza antes de los 4 años de edad, el pronóstico suele ser bastante bueno.

En los niños mayores o en aquellos que no hayan respondido a la instancia de oclusión o presenten patologías más complejas, el tratamiento quirúrgico suele ser la mejor opción.

Acerca de la importancia de las visitas periódicas al oftalmólogo infantil

Nuestros ojos son una perfecta ventana al mundo y debemos cuidarlos desde el primer día. Por este motivo, es muy importante realizar las consultas de rutina con el pediatra, así como los estudios oftalmológicos necesarios del primer año de la vida.

La detección precoz de cualquier condición que afecte a la visión del niño es clave para mejorar su pronóstico a futuro. Cada vez que tengas dudas, habla con tu médico y evita perder un tiempo muy preciado.

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