¿Estás enseñando a tu hijo a comer saludable?

Marisol 12 enero, 2018
Una de las mejores enseñanzas que puedes transmitirles a tus hijos desde temprano es el hábito de una buena alimentación. Pero cuidado, las prohibiciones no son buenas, se trata de formar costumbres que perduren a lo largo de su vida.

Nuestra calidad de vida está fuertemente determinada por nuestro estado de salud. Por eso es tan importante formar a los niños en el hábito de comer saludable y ejercitarse. La clave para lograrlo es enseñarles a hacer mejores elecciones por sí mismos a la hora de alimentarse.

Como adultos, uno de los deberes más importantes es tomar la decisión y la responsabilidad de que los niños coman adecuadamente. Del ejemplo de los padres depende la visión que tengan los niños de los alimentos que son o no saludables.

Tips para enseñarles a comer saludable

Si aún no sabes cómo educar a tus hijos para tener buenos hábitos nutricionales, ten en cuenta estas recomendaciones.

1.- Involúcralos en la preparación

Haz que tus hijos sean partícipes en el proceso de comprar y preparar las comidas. De esta forma, serán más conscientes de lo que comen.

A los más pequeños puedes darles dos opciones saludables para que elijan la que más les gusta. También puedes llevarlos a la cocina e invitarlos a preparar las recetas más sencillas.

2.- Ve al origen de los alimentos

Además de llevarlos al supermercado a revisar los estantes, ve con ellos a un mercado local de productores o a una granja. La experiencia de recolectar las frutas, extraer la leche y obtener la propia comida les cambiará la perspectiva. Un buen consejo que puedes poner en práctica es tener una pequeña huerta en tu jardín.

3.- Prepara meriendas saludables

Si en tu cocina los niños encuentran alimentos saludables en abundancia, se habituarán a ellos. Deja al alcance de sus manos aquello que quieras que coman. Las mejores opciones son los trocitos de frutas, las zanahorias, las galletas integrales, los frutos secos y el agua.

El hábito de comer saludable puede ser aprendido desde la niñez.

4.- Recuérdales que estén bien hidratados

Además de tener una dieta sólida y balanceada, es fundamental que el cuerpo se hidrate. Comer saludable también implica que consuman abundante agua y, para complementar, batidos de fruta y leche.

Con los más pequeños, aprovecha cada oportunidad para presentarles alimentos nuevos igualmente sanos.

5.- Empieza por modelar buenos hábitos nutricionales

Los gustos alimenticios de tus hijos dependen en gran medida de los tuyos. Ellos aprenden tus hábitos desde el vientre. Cuando salgáis a comer en familia, procura elegir opciones más equilibradas para que ellos también lo hagan en el futuro. El ejemplo es la mejor motivación para tener un buen estilo de vida.

6.- Sé constante y persistente

Los niños necesitan más de un intento para probar y sentirse atraídos por nuevos alimentos. Si la primera vez no lo logras, busca una manera diferente de prepararlo o de presentarlo. Evita renunciar cuando el niño rechace una comida por primera vez, tal vez en otra ocasión la reciba mejor.

“La primera causa de muerte en el mundo son las enfermedades cardiovasculares, y esto se debe sin duda a un mal estilo de vida. Después le sigue el cáncer, y ya está bien demostrado que la alimentación también juega un papel importante en esta enfermedad”
-Organización Mundial de la Salud-

7.- Bríndales porciones razonables de comida

Hay que tener en cuenta la edad de los niños antes de ponerles un plato lleno sobre la mesa. No te empeñes en que tus hijos dejen el plato limpio cuando les sirves. Solo enfócate en que coman saludable y lo suficiente para sus requerimientos nutricionales.

8.- Prepara las comidas en casa

Muchas comidas que compras en el supermercado y en restaurantes de cadena son poco sanas. Contienen cantidades adicionales de azúcares y grasas nocivas que puedes evitar cocinando en casa. Si no tienes tiempo de preparar los alimentos a diario, puedes cocinar con anticipación para varios días.

Una dieta saludable forma parte de los hábitos que favorecen la concepción.

9.- Enfócate en la dieta general más que en los alimentos específicos

Comer saludable no quiere decir que los chicos no puedan comer una hamburguesa o un perrito caliente nunca. Lo que importa es que la base nutricional sea adecuada y que se consuma un porcentaje mayor de comida sana. Un postre o un dulce también pueden incluirse en el plan de alimentación.

Cuida de tu salud y la de tus hijos y ayúdalos a convertirse en responsables de sus propias elecciones. Tú les darás las bases necesarias, pero deberán ser ellos quienes se encarguen de cuidar de su salud en el futuro.

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