¿Cuál es el momento adecuado para dar agua al bebé?

Francisco María García · 13 noviembre, 2017
Es recomendable empezar a dar de beber agua al bebé a partir de los 6 meses de vida, ya que antes de este momento la ingesta de agua puede interferir con la capacidad de su cuerpo para absorber los nutrientes.

El agua es un elemento vital, necesario diariamente para mantener al cuerpo hidratado y en correcto funcionamiento. Pero, ¿cuándo es el momento para empezar a dar agua al bebé? ¿Cuáles deben ser las pautas?

Los expertos en el área de la salud recomiendan ingerir un total de 8 vasos de agua al día para equilibrar el organismo de un adulto promedio.

El 70% del peso corporal de un bebé de 1 a 24 meses está constituido por agua, mientras que en los adultos el porcentaje es del 50%. Esto implica que los infantes necesitan ingerir entre el 10 y el 15% de su peso en agua cada día. Los adultos, por su parte, solo que requieren entre 2 y 4%.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), los bebés deben ingerir líquidos que les provean los nutrientes necesarios en pequeñas cantidades para evitar dolores estomacales. También se sugiere la lactancia materna de forma exclusiva hasta los 6 meses de edad y no dar de beber agua al bebé antes de este tiempo.

Los primeros 6 meses del bebé

Los bebés reciben todos los nutrientes e hidratación que necesitan a partir de la leche materna o la leche de fórmula.

Según el pediatra Stephen D. Daniels, no es recomendable dar agua al bebé hasta que no haya cumplido los 6 meses de edad. Entre otras razones, porque puede interferir con la capacidad de su cuerpo para absorber los nutrientes. Además ingerir agua antes de de cumplir los 6 meses puede provocar en los niños sensación de saciedad.

Beber agua es necesario para mantenerse hidratado.

Esta sensación de plenitud se origina por el tamaño del estómago. A menor espacio, menor será la cantidad de alimentos y líquidos que el bebe pueda ingerir. Y mayor deberá ser la concentración de nutrientes que se necesitarán en pequeñas dosis para alimentarlo y nutrirlo de forma adecuada.

Por otra parte, es posible que se presente una disminución de su deseo de alimentarse. Ello podría ocasionar una condición denominada intoxicación por agua, lo que puede generar convulsiones e incluso un estado de coma. Esta situación se puede producir debido a que la concentración excesiva de agua diluye la cantidad de sodio en el cuerpo. De esa forma se origina un desequilibrio de los electrolitos ocasionando que los tejidos se inflamen.

Una vez que el bebé cumpla los 6 meses, se le pueden suministrar pequeños tragos de agua si tiene sed, sin embargo, el exceso de este líquido puede generar dolores estomacales.

“Los niños necesitan ingerir entre el 10 y el 15% de su peso en agua diariamente”

7 meses y el primer año: el momento de dar agua al bebé

A partir del séptimo mes, el pequeño puede comenzar a consumir alimentos sólidos y a tomar líquidos. Dar agua al bebé durante este periodo no representa ningún daño para su salud.

Los niños que aún son amamantados a esta edad, aunque ya hayan empezado con la alimentación complementaria, no necesitan ningún aporte extra de agua. Pero hay que saber que no les hará daño si la consumen junto a la leche materna o de fórmula.

Por otro lado, los pequeños que no son amamantados frecuentemente (muchos solo lo hacen en la mañana y en la noche) deberán incrementar su ingesta de agua durante el día. Lo más recomendable es ofrecerle al bebé el líquido y que este consuma lo que necesita.

Del primer año a los tres años de edad

Durante este periodo de tiempo los niños deberían consumir un promedio de 1,3 litros de agua al día. Esta cantidad no viene solo del líquido que ingieren, sino de la suma de todos los alimentos y bebidas que se le suministran. Si se traduce a una cantidad específica y se le restan los alimentos, equivaldría a un total de 4 vasos de agua al día.

A partir de los 6 meses de vida se le puede dar agua al bebé.

¿Qué tipo de agua es saludable para el bebé?

  • Envasada: el agua mineral es la mejor opción. Pero es importante revisar en la etiqueta que esta sea apta para el consumo infantil. Para ello es necesario controlar que sea baja en sodio (menos de 25 mg/L), en flúor (menos de 1mg/L) y en nitratos (menos de 50mg/L).
  • Agua del grifo: solo se debe emplear si hay garantías de su potabilidad. Sin embargo, lo más recomendable será hervirla durante un minuto y dejarla enfriar antes de suministrársela al bebé.

La preocupación de los padres por el bienestar del bebé es normal desde el momento de su nacimiento. Pero no hay que olvidar que son seres humanos. Si tienen algún tipo de requerimiento especial, como la sed, lo harán saber para satisfacer su necesidad.