¿Cómo comenzar con los alimentos sólidos en la dieta de mi bebé?

Adrianazul · 24 septiembre, 2017

La leche materna o en su defecto la leche de fórmula es el alimento más importante de la dieta del bebé durante al menos los primeros meses. Pasado este tiempo, te tocará introducir los alimentos sólidos en la dieta del niño; por eso, como padres que sois, debéis informaros bien para que la transición se produzca de la mejor manera posible.

Generalmente, cuando los bebés llegan al doble del peso que tenían al nacer, es decir, en torno a los 7 kilos, y tienen alrededor de 4 meses de vida ya están preparados para incorporar los primeros alimentos sólidos.

Los alimentos sólidos: una novedad para los bebés

La primera recomendación para comenzar a darle sólidos a tu bebé es que empieces lentamente. Muchas veces cuando ofrecemos a un bebé una cucharada de un alimento sólido este la empuja para sacarla de la boca, esto es normal. Posiblemente no tenga aún la capacidad de llevarla a la parte trasera de la boca para tragarla.

A los adultos nos gusta la variedad en las comidas, pero un bebé necesita incorporarlos poco a poco ya que todos los sabores son completamente nuevos para él.

No olvides el hecho de que a tu bebé -que nunca antes había comido nada más espeso que la leche materna o la leche de fórmula- tal vez pueda llevarle tiempo acostumbrarse a esta acción. Si notas que el alimento es muy espeso para él, prueba a diluirlo un poco las primeras veces. Después, podrás ir gradualmente espesando la textura.

Ten paciencia, no aprende de un día para otro

Empieza con media cucharada y habla a tu bebé durante el proceso reforzando la acción con afirmaciones positivas como: “mira, ¿ves qué rico que es esto?”. Te advertimos que es posible que el bebé no sepa qué hacer al principio. Es probable que actúe confundido, arrugue la nariz, juegue con la comida en la boca o incluso la rechace totalmente, no te desanimes.

Otra forma para hacer que tu hijo coma los alimentos sólidos por primera vez es darle un poco de leche materna, alternar con media cucharada pequeña de comida y terminar de nuevo con leche materna.

Los cereales se suelen introducir a la dieta del bebé a los pocos meses de vida

Una vez que tu bebé aprenda a comer su primer alimento sólido, es bueno que vayas introduciendo otros alimentos gradualmente y de forma complementaria, así te asegurarás de que aprenda a probar y a comer de todo. De hecho, es recomendable esperar de cinco a siete días antes de introducir un nuevo alimento, de modo que puedas controlar si tu bebé es alérgico a algún alimento nuevo de los que está probando.

Puedes comenzar con los cereales

Los cereales fortificados son una buena fuente de hierro y vitaminas B para los niños, además les proporcionan las calorías que necesitan. Comer pequeñas cantidades de cereales simples con leche materna o leche de fórmula en una cuchara dos veces al día ayuda a tu bebé a iniciarse en el mundo de los alimentos sólidos.

Pero recuerda que es importante no poner los cereales en el biberón para que el bebé no se atragante. Además, la introducción de los cereales en el biberón de manera habitual sin la recomendación de su pediatra podría hacer que tu hijo coja demasiado peso.

Continúa con las verduras y luego las frutas

Es habitual que los alimentos sólidos que primero se incorporen a la dieta del bebé sean los cereales de un solo tipo de grano. Sin embargo, no existe evidencia médica que indique que introducir los alimentos sólidos en un orden determinado presente una ventaja para el bebé. A pesar de ello, nosotros te recomendamos comenzar con los cereales y seguir con las verduras y las frutas. 

Las frutas y las verduras son algunos de los alimentos sólidos que primero se suelen introducir en la dieta de los niños

Los bebés tienden a adquirir el gusto por las verduras con mayor facilidad. Comienza por ofrecerle puré de verduras al mediodía. Después podrás seguir con el puré de frutas a media mañana o a la hora de merendar.

Cada niño estará preparado según su propio ritmo de desarrollo

No obligues a tu hijo a comer si ves que llora o gira la cara cuando le ofrezcas nuevos alimentos. Preferiblemente, vuelve a amamantarlo o a darle el biberón de forma exclusiva durante un tiempo antes de volver a intentarlo. Empezar a comer alimentos sólidos es un proceso gradual y, al principio, tu hijo seguirá obteniendo la mayor parte de los nutrientes que necesita de la leche materna o la leche de fórmula.

Recuerda que lo importante es que en los primeros años de vida tu hijo adquiera el hábito de comer de todo, para que en el futuro goce de una alimentación saludable y variada. Además, no olvides observarlo y detectar las señales que indican si ha comido lo suficiente y ya está saciado o si, por el contrario, todavía tiene hambre.