¿Es normal que el bebé duerma mucho?

Francisco María García · 26 marzo, 2018
Es normal y muy recomendable que los pequeños duerman mucho. El hecho de descansar el tiempo suficiente y tener un sueño profundo beneficia su desarrollo físico y mental.

La naturaleza es perfecta y en los recién nacidos se manifiesta de una forma evidente. Durante sus primeros meses de vida, el pequeño sigue por instinto las necesidades de su cuerpo. Por ello, las razones que hacen que el bebé duerma mucho tienen que ver con su crecimiento y desarrollo.

Un niño recién nacido duerme entre 16 y 18 horas al día, en intervalos de dos a tres horas. Generalmente se despierta por hambre o porque necesita un cambio de pañal, para luego seguir durmiendo. A medida que va creciendo, sus intervalos aumentan y se espacian las horas de sueño.

Aunque los ritmos de sueño son diferentes en cada niño, es importante inculcarles una rutina desde pequeños. Algunos bebés pueden pasar más horas durmiendo, porque su estómago retiene mayor cantidad de leche. Además, los pequeños más bajos en peso necesitarán comer más seguido.

¿Es normal que el bebé duerma mucho?

Sí, es normal y, además, totalmente recomendable. Dormir mucho beneficia física y cognitivamente al bebé; las horas de sueño están directamente relacionadas con su desarrollo. En la medida en que un bebé duerma mucho, sus neuronas, órganos y sistema inmunitario se irán fortaleciendo.

A continuación, veremos otros beneficios que el bebé obtiene con el sueño:

  • El sueño alimenta. Que un bebé duerma mucho hace que aumente de peso rápidamente. Además, el sueño reparador contribuye a estimular el apetito de los pequeños.
  • Afianza el conocimiento. Mientras duermen, los bebés repasan en su mente lo aprendido durante el día: colores, figuras, texturas, caras, etc. Este aprendizaje los estimula a seguir adquiriendo conocimiento y explorar más de su entorno.
  • A mayor sueño, más estatura. El crecimiento está relacionado con las horas de sueño, porque durante el descanso se activa dicha hormona. Por ello, y sobre todo en su etapa de desarrollo, es importante respetar el sueño del bebé.
Muchos padres se preocupan por saber si es normal que su bebé duerma mucho.

Ciclo de sueños del bebé

Al igual que los adultos, los bebés poseen ciclos de sueño que se diferencian en función de su profundidad. Por lo general, en sus primeros meses de vida, el pequeño se mantiene en un ciclo de sueño REM. Este tipo de sueño es aquel que presenta movilidad ocular durante el sueño.

El sueño REM está asociado a la actividad cerebral, de lo que se puede deducir que el bebé está soñando vívidamente. También hay indicios de que durante este ciclo se afianza la memoria, aunque no hay estudios comprobables hasta ahora.

A medida que crecen, los bebés pasan de este tipo de sueño a ciclos más largos y profundos. A partir de los tres años, su sueño se regula, sobre todo en las noches; durante la etapa de crecimiento, el niño es capaz de dormir más de 10 horas continuas.

“Un niño recién nacido duerme entre 16 y 18 horas al día, en intervalos de dos a tres horas. Generalmente se despierta por hambre o porque necesita un cambio de pañal”

¿Cómo beneficiar el sueño del bebé?

En su etapa inicial, la forma de contribuir a su sueño es generar un ambiente cómodo y confortable. Para ello, se debe mantener limpio y fresco al bebé y hay que tratar de no interrumpir su sueño para darle de comer. Cuando sienta hambre, él se levantará por su propia cuenta.

Al cabo de unas semanas, es importante acostumbrar al recién nacido al día y a la noche; de esta forma, podrá aprender a diferenciar e interiorizar los hábitos de cada período. Durante el día, se debe mantener activo al bebé y la casa iluminada; en la noche, es aconsejable dejar el ambiente a oscuras y en silencio.

A medida que los niños van creciendo, es aconsejable incluirlos en una rutina de sueño; así crearán un hábito sano y natural para irse a la cama. Esta rutina consiste en comer, tomar un baño y acostarse siempre a la misma hora.

Que un bebé duerma mucho es normal y muy positivo.

Y si duerme poco, ¿qué se debe hacer?

No todos los bebés tienen el mismo ritmo de sueño. Algunos no duermen tanto como otros o no lo hacen de forma tan seguida; ante la duda sobre el patrón de sueño de un recién nacido, lo primero es consultar al especialista.

Existen algunas señales que pueden indicar si el bebé duerme poco; el síntoma más evidente es que el pequeño se muestre somnoliento la mayor parte del día. También si su color de piel se vuelve pálido o si hay pérdida importante de peso.

Todos estos síntomas serán tomados en consideración por el pediatra para evaluar si se trata de algún problema patológico. Será el especialista quien aconseje los cambios o el tratamiento específico que se debe seguir.