Qué son los brotes de crecimiento

Durante la lactancia materna, algunas mamis pasan por una serie de etapas o procesos que no siempre son de fácil manejo. A continuación, te explicamos todo acerca de la difícil etapa de los brotes de crecimiento.

Los brotes de crecimiento también conocidos como la “crisis del crecimiento”, suele identificarse cuando el bebé llora, incomoda o estresa, debido a que la producción de la leche materna es baja en comparación con el apetito del bebé.

De igual forma podemos decir que es la manera en la que el bebé demanda al organismo de mamá un poco más de producción de leche materna. Cuando esto sucede, el niño intenta succionar descontroladamente para generar lo que busca; esto puede ser en la mayoría de los casos doloroso y agobiante para la dupla “mamá-bebé”.

La fórmula exitosa

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Como es bien sabido, la fórmula exitosa de la lactancia materna siempre ha sido “a mayor demanda mayor producción”. Si bien es cierto que no existen trucos de magia, ni bebidas estimulantes que puedan cambiar la naturaleza de esto. Solo se trata de estimular el pezón con regularidad; sin duda alguna de esta forma el cuerpo de la madre responderá inmediatamente a lo que se le incita.

Períodos frecuentes

Se ha podido evidenciar que los patrones de tiempo en los que se manifiesta este brote de crecimiento son casi similares. Por esta razón debes conocer los momentos claves en el que los brotes se podrían presentar:

  • De 2 a 3 días después de nacido. De dosis mínimas de leche materna pasan a demandas más altas. Debido a que el estómago del bebé comienza a crecer.
  • Segunda a tercera semana y del tercer al cuarto mes. La leche tiende a cambiar de sabor y esto genera un cambio e incomodidad al que ambos deben acostumbrarse.
  • Incluso pudiese presentarse hasta los 6 meses. En esta etapa mamá y bebé se conocen perfectamente y es mucho más fácil identificar cuáles serán los pasos a seguir para lidiar con el nuevo periodo de crisis.

No te angusties

En cada brote de crecimiento el bebé marcará la pauta  y luego volverá a la normalidad. Los síntomas disminuyen al cabo de 3 días, como si nada hubiese pasado.

Estos episodios pueden generar mucha incertidumbre y desorientación, pero no te angusties! Es normal que eso ocurra, nada malo está sucediendo. Solo debemos ir conociendo poco a poco a nuestro pequeñito, que no tiene otro lenguaje diferente al de la irritabilidad.

La desesperación es mala consejera

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Un error común que se puede cometer es suponer que el llanto es porque la leche materna no satisface al pequeño. No acudas a la sustitución a través de fórmulas hasta que no indagues lo que realmente pueda estar sucediendo con un experto.

Si has llevado un proceso de lactancia exclusiva exitoso “No caigas” en soluciones apresuradas que no tienen relación con lo que están viviendo.

Los brotes de crecimiento: Síntomas

Asegura e identifica si está o no presentando los siguientes síntomas:

  • Querer ser amamantado de forma constante o con intervalos de tiempos cortos entre cada toma.
  • Llorar inconsolablemente. Te podría hacer pensar que tiene algún dolor o enfermedad.
  • Apego excesivo a mami. Tiene mayor necesidad de estar muy cerquita de ti.

Es un momento agotador física y emocionalmente, no obstante, es muy importante que te llenes de paciencia. Trata de documentarte, consultar a su pediatra y permite que tus familiares o amigos cercanos colaboren contigo cuando se presenten estos episodios.

Algunos consejos

Si efectivamente se trata de los brotes del crecimiento, a continuación compartimos algunos consejos para hacer el proceso mucho más llevadero:

  • Evita salidas y paseos en esos días. Estos no serán nada divertidos y agradables debido al vulnerable estado de ánimo de ambos.
  • No le niegues el pecho. Si se incomoda o llora, es importante que lo calmes y consueles con mucho amor hasta que logre succionar. El proceso será rápido, la producción aumentará y con ello volverá la rutina más rápidamente.
  • Trata de mantener la calma. Respira y recuerda que a través de la lactancia se transmiten tus emociones. Así que aprovecha el momento para brindarle tranquilidad y mucho amor.

Sabemos que estos períodos no son nada fáciles de superar, pero lo que si te podemos certificar es que estos especiales momentos fortalecen ese maravilloso vinculo madre-hijo.

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