Erupciones en la piel del bebé: qué debes saber

La piel de los bebés es delicada y sensible, lo que la hace más susceptible a padecer ciertas afecciones. Te contamos todo lo que debes saber.
Erupciones en la piel del bebé: qué debes saber
Maria del Carmen Hernandez

Escrito y verificado por la dermatóloga Maria del Carmen Hernandez el 21 septiembre, 2021.

Última actualización: 21 septiembre, 2021

Las erupciones en la piel del bebé suelen ser afecciones muy tratables, que no revisten gravedad. Sin embargo, generan gran preocupación en los padres y en un pequeño número de casos, son señales de alarma de enfermedades más complejas. Te contamos por qué ocurren y cuándo debes consultar a tu médico.

Características de la piel del bebé

Los bebés tiene una piel sensible y delicada, con un sistema inmune que aún no se ha desarrollado por completo. Por ende, son especialmente susceptibles a las irritaciones y a las infecciones.

Las erupciones o brotes en la piel ocurren por varios motivos: el calor, las alergias, el contacto con algunas fragancias, la humedad, la fricción, la agresión directa de los químicos o ciertos tejidos. A raíz de esta heterogeneidad, la zona de afectación depende de la causa.

Los signos y síntomas que caracterizan a las erupciones cutáneas son los siguientes:

  • Enrojecimiento de la piel.
  • Prurito o picazón en el área afectada.
  • Lesiones con aspecto de pápulas (pequeños puntos palpables) o con escamas amarillentas, que son transitorias y pueden migrar de un sitio a otro.

Erupciones en la piel del bebé mas frecuentes

Algunas de las erupciones en la piel del bebé aparecen en los primeros días de vida y despiertan una gran preocupación en los padres, pero lo más característico es que resuelven solas con el correr de las semanas. A continuación, mencionamos las más habituales.

Acné del lactante

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El acné del lactante se presenta dentro de los primeros 30 días de vida del bebé y se relaciona con el pasaje de hormonas maternas a través de la placenta.

En general, las lesiones lucen como pequeñas pápulas (o comedones) de punta blanca, sobre una base de piel levemente enrojecida.

Son lesiones benignas y transitorias, que desaparecen por sí solas cuando los niveles hormonales se estabilizan.

Costra láctea

La costra láctea es una afección no inflamatoria y autolimitada, que se presenta entre la tercera y cuarta semana de vida del lactante. Desaparece de manera espontánea y no se asocia a ninguna complicación.

Se caracteriza por la presencia de placas eritematosas (rojizas) palpables en la piel, con escamas amarillentas por encima. En general, se ubican en las áreas de alta concentración de grasa, como el cuero cabelludo, las orejas y la línea T de la cara.

Los bebés no sienten picazón ni dolor a causa de la costra láctea y por lo tanto, no son motivo de interrupciones del sueño ni dificultades en la alimentación.

Dermatitis del pañal

La dermatitis del pañal abarca todas las inflamaciones de la piel que ocurren en el área cubierta por este elemento. En general, se relaciona con la acción directa de algunos agentes irritantes, tales como la materia fecal, la orina y la humedad.

Luego de 48 a 72 horas de iniciada la irritación, suele desarrollarse la infección por algún germen de la flora habitual de la piel. No obstante, la dermatitis del pañal es un trastorno autolimitado, que tiende a desaparecer en tres días.

Quinta enfermedad

La quinta enfermedad es una eruptiva (o enfermedad exantemática) provocada por el parvovirus B19. También se la conoce como eritema infeccioso. La forma de contraer la enfermedad es a través del contacto con gotitas respiratorias infectadas por este germen.

Se caracteriza por un enrojecimiento intenso en las mejillas del bebé, que se acompaña de un sarpullido leve en el resto del cuerpo y fiebre. Esta erupción puede provocar picazón (prurito) y suele desaparecer al cabo de una semana.

Erupción de la baba

El sarpullido generado por la baba del bebé es algo muy común, ya que se las glándulas salivales están en pleno desarrollo, al igual que ocurre con la dentición. Por lo tanto, el uso del chupete, el babeo constante, las partículas de comida son algunos de los factores que influyen sobre esta condición.

Las lesiones que provoca la baba se resuelven de manera espontánea en cuestión de semanas.

Enfermedad mano pie boca

La enfermedad de manos, pies y boca es una un cuadro viral leve y muy contagioso, provocado por el virus coxsackie.

Se manifiesta de forma característica con lesiones ulcerosas en la boca y un sarpullido en las manos y en los pies.

Si bien no existe un tratamiento específico para la enfermedad, se pueden implementar medidas de higiene para reducir el riesgo de sobreinfección con bacterias de la flora normal.

Sarpullido por calor

Las estructuras de la piel de los bebés no se encuentran desarrolladas en su totalidad. Por ende, los climas calurosos o húmedos provocan una erupción por atrapamiento de las gotas de sudor, debajo del tejido cutáneo.

Las manifestaciones clínicas de esta condición son variables, desde diminutas vesículas (ampollas) en la superficie de la piel, hasta bultos colorados y más profundos.

En general, es una condición autolimitada y tiende a desaparecer al cabo de un tiempo.

Consejos para prevenir las erupciones en la piel del bebé

Las erupciones en la piel del bebé son muy comunes y suelen desaparecer al cabo de unos días. Algunas recomendaciones útiles para evitar su aparición son las siguientes:

  • Cambiar el pañal con frecuencia y utilizar crema protectora con óxido de zinc, como aislante.
  • Desprender la costra láctea con aceite de coco, de manera suave, para evitar lesiones en la piel.
  • Utilizar detergentes para ropa que no contengan irritantes y que además sean hipoalergénicos.
  • Vestir al bebé con ropa de algodón liviana y evitar el abrigo en exceso.
Mamá realizando cuidados en la piel del bebé.

¿Cuándo consultar al médico si el bebé presenta erupciones en la piel?

Las erupciones en la piel del bebé suelen ser lesiones menores, pero también pueden representar una señal de alarma de enfermedades potencialmente graves.

Es importante realizar la consulta al pediatra ante la aparición de uno o más de los siguientes indicios:

  • El bebé luce enfermo, rechaza el alimento y está muy decaído.
  • La picazón es intensa y provoca mucha irritabilidad.
  • El sarpullido se acompaña de fiebre.
  • Cambia la coloración de la piel o las mucosas a un tinte pálido, grisáceo o azulado.

Siempre que aparezcan estos signos y síntomas o tengas duda acerca del aspecto de la piel del bebé, procura contactar a tu pediatra para que evalúe a tu niño y te brinde las pautas necesarias.