Eritema tóxico en el recién nacido

Corina González · 7 octubre, 2018
Una de las afecciones comunes en el recién nacido es el eritema tóxico, que no son más que granitos blanquecinos que brotan en la piel del pequeño y que luego desaparecen de manera espontánea.

Una de las peculiaridades cutáneas que pueden presentarse a las pocas horas de vida de un bebé es el eritema tóxico en el recién nacido. Estas lesiones, por lo general poco graves, suelen preocupar mucho a los padres, en especial a los primerizos.

Resulta muy curioso que esta patología se reconozca con la palabra “tóxico” cuando no se ha comprobado que realmente contenga esta característica. Además de este nombre, también se le conoce como acné del recién nacido o urticaria; este último se le atribuye por la ligera picazón que provoca en la piel.

Los padres primerizos deben saber que la piel del recién nacido presenta características anatómicas y fisiológicas muy particulares. Entre ellas, la más importante es que suele ser sensible, por lo que los cuidados que amerita son mucho más intensos y meticulosos.

En general, la piel juega un papel importante en cuanto a la regulación hídrica y temperatura. La variación de algún factor puede causar un fuerte desequilibrio y desencadenar el desarrollo de una enfermedad.

En este sentido, la temperatura corporal, el balance hídrico y la defensa ante el ataque de ciertos agentes patógenos son algunas funciones que están bajo estricto control.

Aunque no se sabe a ciencia cierta si el eritema tóxico en el recién nacido pueda ser causado por algún agente patógeno o por una variación externa, sí se puede describir como una erupción benigna inflamatoria que resulta mucho más común de lo que se piensa.

Procedencia del eritema tóxico

Aunque esta dolencia fue descrita en el año 1826, a día de hoy no se conoce de dónde proviene ni se han podido descifrar las causas que lo provocan, a pesar del tiempo transcurrido.

Hay galenos que afirman que dicha erupción benigna suele presentarse en el 90% de los recién nacidos como respuesta de extrema sensibilidad a ciertas sustancias químicas o microbiológicas; sin embargo, ninguna prueba confirma esta hipótesis.

Los cólicos del recién nacido no siempre tienen una causa determinada.

Características del eritema tóxico en el recién nacido

  • Es una de las afecciones más frecuentes en los recién nacidos, por lo que no hay que desesperarse e incurrir en el grave error de extirpar los granitos.
  • No es muy común en los bebés prematuros.
  • Las lesiones o granitos se hacen presentes en la piel con una tonalidad que va del color amarillo a blanco, circundada por un enrojecimiento. Suelen aparecer entre el primer y tercer día de vida.
  • Se han presentado casos tardíos en los que las lesiones se observan en la segunda semana de vida.
  • La lesión puede ser muy pequeña (cuatro milímetros aproximadamente) o evolucionar hacia una pústula eritematosa.
  • Se manifiesta con numerosos granitos que pueden llegar a unirse en placas de varios centímetros respectivamente.
  • Por lo general, se presenta en cualquier parte del cuerpo, incluyendo el tronco, las extremidades y el rostro y exceptuando las palmas de las manos y plantas de los pies.
  • La erupción como tal puede permanecer solo algunos días y, en ciertos casos, semanas.
  • No existe una causa específica que se haya comprobado.

“El eritema tóxico del recién nacido se puede describir como una erupción benigna inflamatoria que resulta mucho más común de lo que se piensa”

Tratamiento para el eritema tóxico en el recién nacido

Este tipo de lesiones cutáneas benignas no requieren tratamiento específico. La aplicación de cremas o polvos no es imprescindible, ya que suelen desaparecer de forma espontánea siempre y cuando no se manipulen. Claro está que siempre debemos contar con la supervisión de un médico especialista en el tema.

Sí es de suma importancia, como parte de las precauciones que deben adoptar los padres ante esta dolencia, mantener las manos higienizadas al momento de tener contacto con el recién nacido. El fin de esto es evitar cualquier tipo de complicación o infección cutánea.

El eritema tóxico del recién nacido no es una patología grave.

Asimismo, el bebé debe ser aseado con un jabón suave o bien gel de baño apropiado para pieles delicadas; debe contar con la aprobación del pediatra. Por ningún motivo se deben emplear remedios caseros o recomendados por personas no especializadas en la materia; en ese caso podría empeorar la situación.

Si pasa un mes y persiste la erupción cutánea en igual o mayor proporción, debemos volver a consultar al especialista para descartar cualquier afección más fuerte.

Es importante recalcar que, al poco tiempo de nacidos, los bebés son presa fácil de infecciones y dolencias por su débil sistema inmune. Por lo tanto, no debemos tomar a la ligera ninguna señal de su cuerpo que nos indique que algo ocurre.

Sin alarmarnos en demasía, debemos estar muy atentos a la evolución de estas molestas lesiones para evitar así problemas mayores, como marcas y manchas persistentes en la piel de nuestro bebé.

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