Entiende y supera la regresión del sueño de tu bebé

2 abril, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la psicopedagoga María José Roldán
Los bebés pueden tener regresión del sueño y es importante entenderlo para poder superarlo.

Para los padres de los más pequeños, el sueño es un bien preciado; tan valioso como el aire que respira y la comida que come. Dormir es igual de importante (o más) para los bebés. Como suele pasar, cuando tu bebé parece que ya empieza a dormir mejor, de repente, comienza una regresión del sueño que hará que no entiendas qué está pasando. ¡A partir de ahora podrás entenderlo y superarlo!

Patrones de sueño para bebés

Si parece que los bebés pasan la mayor parte del día durmiendo, es porque, de alguna manera, lo hacen. El recién nacido duerme, normalmente, al menos 16 horas al día (en horas tanto de día como de noche). Esa cantidad disminuye con la edad, pero son necesarias algo más de 14 horas a los seis meses. Cuando un bebé cumple un año, todavía necesita dormir un poco menos de 14 horas.

Las siestas cuentan como parte del total del sueño. Pero, como cada niño es diferente, los horarios de estas diferirán por niño. Probablemente, pasarán, al menos, un par de meses antes de que tu recién nacido se instale en la rutina deseada de 3 siestas por día.Mamá durmiendo la siesta con su bebé en el sofá.

Si las primeras semanas de paternidad parecen un gran borrón privado de sueño, bienvenido al club. Tu recién nacido dicta parcialmente cuándo duermes según cuándo duerme. Ten la seguridad de que, a los tres meses, la mayoría de los bebés obtienen alrededor de dos tercios de sus necesidades de sueño por la noche.

Pero los nuevos patrones de sueño de tu bebé pueden cambiar, y lo harán. Se llama regresión del sueño, y les ocurre tanto a los bebés como a los niños pequeños. Es una fase en la que los bebés y los niños pequeños comienzan a despertarse aleatoriamente por la noche y omiten la siesta sin ninguna razón obvia.

Etapas y causas de la regresión del sueño

Hay cinco etapas de regresión que ocurren en bebés y niños pequeños:

  1. Cuatro meses. A los cuatro meses, un bebé tiene siestas más cortas y frecuentes despertares por la noche. Esta regresión es permanente.
  2. Ocho meses. Los hitos del desarrollo, como el gateo, se producen en el rango de ocho a diez meses. Además, los bebés aprenden muchas palabras nuevas mientras comienzan con la dentición. Todas ellas son razones viables para desencadenar una regresión.
  3. Once meses. Este puede ser referido como la regresión de la siesta. Tu bebé podría comenzar a resistir una segunda siesta diaria. En realidad, no estará listo para una sola siesta hasta alrededor de los 15 meses.
  4. Dieciocho meses. Tu bebé ahora es un niño pequeño y un montón de factores contribuyen a esta regresión. Ahora es más independiente, ya que camina y habla. También descubrió el arte de la rabieta combinado con el aprendizaje de la temida palabra «no». Y, por supuesto, la dentición sigue siendo un factor. Sí, la regresión de dieciocho meses puede dispararse rápidamente.
  5. Dos años. Varios factores pueden atribuirse a esta regresión: dejar los pañales, la llegada de un hermano, pasar de la cuna a la cama, etc.

Cómo afrontar la regresión del sueño

Puedes intentar algunos métodos para restaurar los patrones de sueño de tu bebé. El primero es probar más comidas, ya sea de noche o durante el día. El crecimiento acelerado no es solo para adolescentes: tu bebé tiene hambre y necesita calorías adicionales.Bebé llorando porque no quiere dormir debido a la regresión del sueño.

Nada hace que un pequeño se sienta seguro como algunos abrazos de mamá o papá. Ofrécele consuelo a través de besos y abrazos adicionales, pero evita crear malos hábitos, como mecerlo completamente para dormir o darle el chupete cuando ya lo habías desterrado.

La falta de sueño hace que todos se cansen, así que intenta instituir una hora de dormir más temprana. Esta es una estrategia sólida si le faltan siestas o se despierta mucho por la noche. Por último, no es necesario que pases por este problema solo. Habla con otros padres y pregunta por sus consejos y trucos. Y, por supuesto, recurre a tu pareja. Estáis los dos juntos en esto.

Cuando el niño llora porque no quiere dormir

Los niños pequeños pueden ser un poco más desafiantes, ya que son mayores, así que prueba esto consejos cuando llore porque no quiere dormir:

  • Establece límites: eres el responsable y tu hijo necesita saber esto. Tú mandas. Cuando es hora de dormir, es hora de dormir.
  • Sé consistente: solo es una fase.
  • Resiste al cambio: no es necesario alterar drásticamente el horario de tu hijo. Esto también pasará.
  • Otros problemas: presta mucha atención a tu hijo, ya que sus problemas para dormir podrían no ser una regresión, sino un signo de un problema diferente.