Ir de visita con tu bebé sin estresarte demasiado

6 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la psicopedagoga María José Roldán
Ir de visita con tu bebé, si no te preparas lo suficiente, puede ser estresante. Para evitar que te agobies más de la cuenta, no te pierdas estos consejos que te damos a continuación.

Hay bebés a los que les gusta visitar lugares nuevos y otros que prefieren estar en territorio conocido. Cuando vas a visitar a algún amigo o familiar y tu pequeño ya es todo un explorador, quizá no te guste la idea de que gatee investigando todo lo que hay a la vista. Es fundamental que aprendas a ir de visita con tu bebé sin estresarte demasiado.

Ir de visita con tu bebé

Quizá al anfitrión no le importe que tu bebé explore en su hogar porque, al fin y al cabo, a un bebé lo que le gusta es descubrir cosas nuevas esté dónde esté. Como padre o madre deberás estar todo el rato al cuidado de tu pequeño para evitar que rompa algo o que corra cualquier peligro innecesario.

La casa de tu anfitrión no tiene por qué estar a prueba de bebés, por lo que es importante que tengas muy presente que quizá hayan zonas de peligro, como las escaleras, los enchufes, productos químicos o esquinas afiladas de mesas. Por este motivo, te vamos a indicar algunos consejos que te vendrán muy bien si vas de visita con tu bebé, y que de paso, no te estreses más de la cuenta.Papá en una visita a amigos con su bebé.

Lleva juguetes

Lo mejor que puede hacer es traer una bolsa de juguetes para captar la atención de tu hijo. Puedes comprar nuevos o buscar en su caja de juguetes para coger una colección de favoritos. Evita llevar juguetes ruidosos que puedan molestar a otros y opta por juguetes que mantengan la atención de tu bebé durante mucho tiempo.

Que no te falten suministros

Piensa en cosas que entretengan a tu pequeño explorador en casa o en el coche y llévalas a la visita. Puede ser una manta, un peluche o algún juguete al que le tenga especial cariño. Tu pequeño disfrutará de la visita porque sentirá que tiene a su lado su objeto de apego que le aportará confort y seguridad.

Cuidado con los problemas de seguridad

Como hemos comentado más arriba, las visitas con un bebé que solo quiere moverse son difíciles, especialmente si estás en un hogar que no es a prueba de niños. Si quieres evitar seguir físicamente a tu bebé por la casa, lleva algunas herramientas de seguridad, como tapa enchufes y una compuerta plegable para bebés para separar las escaleras.

Cuando llegues, evalúa el área y pregunta si pueden guardar los productos químicos, medicamentos o floreros frágiles durante tu visita. Recuerda que, aunque se eliminen algunos peligros, es necesario que no pierdas de vista a tu pequeño en toda la visita.

La comida cuando estés de visita con tu bebé

Si tu bebé ya toma alimentos sólidos, puedes llevarle algunos que le gusten mucho. Puedes llevarle la cantidad que creas necesaria y que sacie el hambre que le pueda entrar mientras estáis de visita en casa de tu amigo o familiar. Si sigues amamantando a tu bebé y tiene hambre, no esperes a marcharte y aliméntalo.Bebé bebiendo leche de un biberón.

Puedes ser considerada con las sensibilidades de los demás. Esto no significa que debas esconderte, pero tus esfuerzos por ser discreto son una cortesía para quienes te rodean y pueden ayudar a otros a sentirse más cómodos al verte amamantar a tu bebé.

Que no se te olvide el cambiador

Así, te asegurarás de proteger el área donde tengas que cambiar a tu bebé. Si no tienes o se te ha olvidado, pide al anfitrión una toalla para que haga el mismo trabajo. Pregúntale a tu amigo o familiar dónde prefiere que cambies a tu bebé o sugiere una ubicación como una cama. Pide bolsas de plástico para guardar los pañales sucios para llevarlos a la basura fuera del hogar de tu anfitrión.

Cuando entre el sueño en la visita con tu bebé

Si a tu pequeño le gusta dormir su siesta en una cuna, una buena opción es llevar una cuna portátil a casa del anfitrión, sobre todo si tienes previsto pasar el día entero. Aunque otra opción es que tu bebé duerma en tus brazos; de cualquier modo, no dejes solo a tu bebé.

Una excelente solución para la siesta es llevar el asiento del coche a la casa y amarrar a tu bebé de manera segura. Aunque lo ideal es que busques la solución que mejor se adapte a tu bebé y al contexto en el que te encuentras.