Higiene en el hogar: trucos y consejos

Corina González 8 septiembre, 2018
Mantener la casa limpia y en completo orden no solo es importante para la estética del espacio, sino también para la salud física y anímica de toda la familia.

¿Qué mujer no desea lograr una limpieza de la casa perfecta y sin complicaciones? Puede que suene algo muy difícil de conseguir, pero lo cierto es que, siguiendo algunos útiles consejos, podremos mantener una correcta higiene en el hogar sin apresuramientos ni descuidos.

Para empezar, lo mejor es establecer rutinas. La primera tarea será ordenar y reglamentar las actividades de aseo por zonas, de forma tal que cada día y hora tengan una asignada. Si tenemos niños, estas labores seguramente se duplicarán; sin embargo, si cumplimos con nuestro cronograma de aseo, será muy fácil de llevar.

Cómo organizar la limpieza del hogar

El arreglo y aseo del hogar comprende una serie de tareas cotidianas y periódicas. Estas pueden hacerse una vez o varias veces por semana, inclusive diarias; todo dependerá de la disponibilidad de tiempo que tengamos para estas actividades. Cualquier frecuencia con que limpiemos la casa tiene sus pro y sus contras, así que podemos elegir sin mucha preocupación la que más nos convenga.

Si decidimos hacer limpieza diaria, lo positivo es que solo invertiremos una pequeña fracción del día para ello. Si, por el contrario, queremos organizar las jornadas de aseo semanales, la carga se agrupará en un solo día, que normalmente suele ser aquel destinado al descanso laboral.

Otra opción viable es destinar quincenalmente un día para la limpieza profunda de un área; así, el mantenimiento será mucho más sencillo. Podemos, por ejemplo, comenzar por una habitación, luego la cochera y así hasta cubrir todos los espacios de la casa.

El rol de los niños

No hay que olvidar incluir en las labores de limpieza a la pareja e hijos. Con esta ayuda, no solo alcanzaremos el objetivo con menos esfuerzo y tiempo, sino que también, al involucrar a toda la familia, todos valorarán más el tiempo que exige tener una casa limpia. Como consecuencia, procurarán mantener el aseo y el orden.

Además de la limpieza diaria, semanal o mensual, hay que hacer una especial dos veces al año; lo recomendable es hacerla en primavera y luego en otoño, ya que se deja de encender el fuego o la calefacción y se regresa del verano o vacaciones.

Las tareas del hogar son un agregado para el día de una madre que además tiene un trabajo.

Consejos para mantener una correcta higiene en el hogar a diario

Cuanto más detenida y cuidadosa sea la limpieza diaria, más sencillo y cómodo resultará el mantenimiento de las áreas cuando no tengamos disponibilidad para profundizar en estas labores. Para facilitar nuestro trabajo, indiscutiblemente debemos hacer una inversión inicial en implementos y productos de limpieza específicos para cada lugar.

Pon en práctica los siguientes consejos para lo que refiere a la limpieza diaria. Aplicándolos, podrás mantener un hogar higiénico y en orden:

Mantener las habitaciones ventiladas

Procura no solamente que exista un buen flujo de aire, sino que también ingrese la luz natural a la habitación. Así se evita la proliferación de moho, producto de la humedad.

Remoción de polvo

Para limpiar el polvo de los muebles y objetos, lo mejor es utilizar un aspirador. Si no tienes uno disponible, procura conseguir un producto especial para limpiar estos espacios.

Por lo general, estos productos contienen cierto contenido oleoso que hidrata los materiales y encapsula el polvo. De este modo, evitas agitarlo de un lado a otro y promover los episodios de alergias. Por esto mismo, utilizar un plumero no es recomendable.

Limpieza del suelo

Dedica 5 minutos al día para realizar un barrido general en toda la casa. Tras recoger cualquier residuo sólido del suelo, trapea con tu desinfectante favorito.

Puedes también preparar una solución casera para higienizar tus pisos. Solo debes mezclar un litro de agua, dos cucharadas de vinagre y una de bicarbonato de sodio.

Al hacer esto a diario, evitarás que cualquier suciedad que encuentres se adhiera con fuerza y luego sea muy difícil de remover. Además, recuerda que la cantidad de polvo que se acumula diariamente es considerable.

“Además de la limpieza diaria, semanal o mensual, hay que hacer una especial dos veces al año; lo recomendable es hacerla en primavera y luego en otoño”

Lencería

Es aconsejable hacer las camas a diario e inculcar a tus hijos la misma práctica. Lo ideal, asimismo, es hacer un cambio a lencería limpia cada cinco días, aproximadamente.

Área de la cocina

La cocina es lo que más suele ensuciarse, por lo que el mantenimiento diario no es opcional. Probablemente, al cocinar se derrame alguna salsa o aceite; si no lo remueves a la brevedad, luego será mucho más difícil higienizar el área.

Entre los implementos que te facilitarán esta labor están las esponjas metálicas, los guantes de goma, las soluciones desengrasantes, los desinfectantes y el bicarbonato de sodio y vinagre.

Si limpias la cocina inmediatamente después de terminar de cocinar, verás qué fácil será remover cualquier tipo de residuo que haya caído. Si tienes algunas manchas fuertes de grasa, un buen truco es colocar un poco de bicarbonato de sodio por encima y añadir vinagre; se dará una reacción química que suavizará la sustancia rápidamente.

Otros tips para la limpieza semanal o por estaciones

Mantenimiento de espacios de madera

  • Las puertas esmaltadas o barnizadas, pueden lavarse con agua jabonosa clara; luego, se enjuaga y seca con un trapo limpio.
  • Si el piso es de madera y está manchado con aceite, debes frotarlo con disolvente volátil. Inmediatamente, friega con agua de jabón hirviendo y, por último, con cera calentada a baño María para que penetre en las fibras.
Tabla de tareas para niños según la edad.

Aseo de otros materiales

  • Para limpiar cubiertos, lávalos con un estropajo fino y agua jabonosa; después de enjuagarlos, seca sin dejar humedad alguna.
  • Para evitar que las hojas de los cuchillos se enmohezcan, debes hundirlos varias veces seguidas en tierra no muy dura y luego frotar con lana o gamuza.
  • La huella de agua en el baño se quita con lejía o ácido acético —tres cucharadas por litro— o con sal diluida en vinagre. Las sedimentaciones de sarro o sales de cal en las paredes se van con ácido clorhídrico disuelto en agua.

Con una excelente higiene en el hogar podemos evitar infecciones u otro tipo de enfermedades en la familia, en especial alergias causadas por el polvo o por el pelaje de las mascotas. Además, con nuestra casa de punta en blanco e higienizada, el ambiente será mucho más agradable para todos.

Te puede gustar