Embarazo en adolescentes: estadísticas y posibles causas

Fernando Clementin · 22 noviembre, 2017
Si bien la tendencia es decreciente, el embarazo en adolescentes aún representa un alto porcentaje de los nacimientos anuales en muchos países. Abordamos las potenciales causas y las posibles consecuencias.

Es una situación que se produce en gran número y en muchos países. El embarazo en adolescentes trae aparejadas muchas vivencias para una futura madre, maravillosas y estresantes, pero también implica unos riesgos y precauciones que conviene conocer.

Hoy en día, los embarazos en adolescentes constituyen el 11% de los nacimientos en todo el mundo. Este número, sin embargo, ha descendido de manera irregular desde 1990.

Muchas mujeres jóvenes planifican su embarazo y lo viven como un proceso sumamente natural. Pueden disfrutar de sus momentos buenos y malos en el contexto de contención y amor que esta etapa de la vida merece.

Otras, sin embargo, no tenían en sus planes atravesar por un embarazo en este momento de su vida, especialmente si se da antes de los 18 años. Esto puede generar muchas dudas, miedos y angustias típicos de esta espera.

Una mirada optimista sobre el embarazo en adolescentes

La carga psicológica para madres jóvenes es muy alta, por muchas razones. Surgen inconvenientes ligados a problemas de salud, miedo al entorno social e inseguridad sobre la capacidad para ser madre.

No obstante, hay algo que no se debe perder de vista: dar a luz es uno de los momentos más maravillosos que una mujer puede afrontar. Es importante ser fuerte mentalmente y apoyarse en seres queridos y profesionales para sobrellevar esta etapa de la mejor manera, tanto para la madre como para el bebé.

Aunque los aspectos negativos que debatiremos en este artículo son importantes e incuestionables, la revista estadounidense Pediatrics publicó hace poco un informe en el que describe cómo el embarazo cambió para bien la vida de muchas adolescentes. Las hizo madurar y les brindó un objetivo claro para sus vidas, un sostén sobre el cual planificar su futuro.

El número de madres adolescentes ha descendido.

Posibles causas del embarazo en adolescentes

Otro dato innegable es que un embarazo prematuro no planeado trunca -o al menos altera- el proyecto de vida de mujeres y hombres jóvenes. Por eso resulta necesario identificar los factores que conducen a ello.

Hay muchos motivos a los que se pueden atribuir los altos índices de embarazos en jóvenes. Podemos enumerar el contexto social del país, la situación familiar y personal de cada uno de los involucrados y la educación sexual que estos hayan recibido, entre muchos otros aspectos.

Lo cierto es que estos números han despertado el interés de especialistas en el tema y de organizaciones internacionales. Por citar un ejemplo, UNICEF presentó en junio de este año un informe al Congreso argentino titulado “Embarazo y maternidad en adolescentes menores de 15 años. Hallazgos y desafíos para las políticas públicas”. Su objetivo es trabajar junto con el Estado en el desarrollo de políticas que promuevan la conciencia sexual entre adolescentes.

“Unas 16 millones de chicas de 15 a 19 años de edad y aproximadamente 1 millón de niñas menores de 15 años dan a luz cada año”

Además de hacer hincapié en la deuda en cuanto a educación sexual (pública y familiar) en gran parte de los países, hay quienes acentúan también el rol de los medios como potenciadores de la estimulación sexual. Este mensaje, cada vez más explícito, genera mayor estruendo en las mentalidades de los adolescentes, inmersos en un proceso de cambio constante y de estímulos y presiones sociales agobiantes.

Cifras preocupantes del embarazo en adolescentes

De acuerdo a lo que informa la Organización Mundial de la Salud en su apartado “El embarazo en la adolescencia“, unas 16 millones de muchachas de 15 a 19 años de edad y aproximadamente 1 millón de niñas menores de 15 años dan a luz cada año, la mayoría en países de ingresos bajos y medianos.

Esto, lamentablemente, conlleva a que esta sea la segunda causa de muerte en todo el mundo. Además, unas tres millones de mujeres jóvenes se someten a abortos peligrosos año tras año, según la propia OMS.

“Japón, Noruega y Canadá, con 0,4%; 0,8% y 4,1% respectivamente, son los países con índices de embarazos en adolescentes más bajos”

Madre precoz sosteniendo a su bebé.

Sus consecuencias para la salud

La OMS detalla que la procreación prematura aumenta el riesgo tanto para los bebés como para las madres. Una vez más, se remarca que esto se potencia en países de bajos recursos.

Entre las consecuencias más importantes que el embarazo en adolescentes puede provocar en la salud, destacamos:

  • El riesgo de mortalidad prenatal o en las primeras semanas es un 50% más alto en bebés de madres menores de 20 años, en comparación con el de madres de entre 20 y 29 años.
  • Mayor probabilidad de que el bebé nazca con peso bajo.
  • Problemas de nutrición para madres y bebés.
  • Partos prematuros (antes de la semana 37, en una gran parte de los casos).
  • Mayor probabilidad de sufrir un aborto espontáneo.

A todo esto, podemos sumar consecuencias psicológicas relevantes para la joven, como el miedo al rechazo social o familiar, su propio rechazo al bebé o problemas de inserción social o de aprendizaje, ya que muchas se encuentran en edad escolar.