El sentimiento de frustración en los niños

Óscar Dorado 28 marzo, 2018
Debes enseñar a tu hijo, desde bien pequeño, a tolerar la frustración. Esto permitirá que pueda afrontar de manera positiva las diferentes situaciones que se le presentaran en la vida.

El sentimiento de frustración en los niños hace referencia a una necesidad no satisfecha. La frustración es una vivencia emocional que se manifiesta cuando un deseo, un proyecto, una ilusión o una necesidad no llega a satisfacer o cumplirse.

La frustración es inevitable y la experimentamos en algún momento de nuestras vidas. De hecho, se trata de una emoción que vivimos desde muy pequeños, ya que las oscilaciones y los cambios rápidos de humor, pasando de la frustración a la no frustración y viceversa, son normales durante la etapa de la niñez.

Una situación frustrante incluye una persona, un objeto y una meta. Se impide alcanzar una meta mediante algún tipo de obstáculo. Entonces, la persona se enfrenta a un problema que no puede solucionar.

Se trata de una barrera que el pequeño no puede traspasar. El sentimiento de frustración en los niños se produce cuando espera una recompensa. Puede aparecer en forma de diferentes emociones y se asocia a la combinación de alguna de ellas: impotencia, ira, decepción, depresión, tristeza, impotencia o desilusión.

Causas de la frustración

El término se aplica a la circunstancia que da como resultado la insatisfacción de una necesidad o un motivo. El sentimiento de frustración en los niños puede estar presente en todas las etapas del desarrollo.

Cómo lidiar con la ira en los niños siendo padres es todo un reto.

Estas son algunas de las causas:

  • El estrés.
  • Las expectativas no cumplidas.
  • El rechazo.
  • La falta de aceptación.
  • La falta de flexibilidad.
  • Los celos.
  • La competitividad.
  • El perfeccionismo.
  • La provocación.

“Es un profundo consuelo para el frustrado ser testigo de la caída del afortunado y de la desgracia del honesto”

—Eric Hoffer—

¿Cómo combatir el sentimiento de frustración en los niños?

1.- Dar ejemplo

Una actitud positiva por parte de los padres a la hora de afrontar las situaciones adversas es el mejor ejemplo para que los hijos aprendan a buscar soluciones a sus problemas.

2.- Cambiar la frustración por aprendizaje

Las situaciones complicadas son una buena oportunidad para que el niño aprenda cosas nuevas, las retenga y las pueda afrontar por sí mismo cuando vuelvan a suceder.

3.- Enseña a ser perseverante

Si el niño aprende que siendo constante encontrará las soluciones, podrá controlar la frustraciones en otras situaciones.

4.- Educar en la cultura del esfuerzo

Para evitar estados de frustración, debes enseñar a tu hijo que el esfuerzo es la manera de solucionar los fracasos.

5.- No darle todo hecho

Deja que consiga superar los retos por sí mismo, de manera que pueda equivocarse y aprender de sus errores.

6.- No ceder ante sus peticiones

De esta manera aprenderá que es la forma más efectiva de resolver los problemas.

7.- Marcar objectivos

Es necesario enseñarle a tolerar la frustración poniendo objetivos realistas y razonables.

Tolerancia a la frustración

Tolerar la frustración significa ser capaz de afrontar los problemas y limitaciones que los pequeños viven a lo largo de la niñez y las molestias que estos pueden causarles. Por lo tanto, se trata de una actitud que puede trabajarse y desarrollarse.

Características de un niño con alta tolerancia a la frustración

Un niño que tiene un nivel alto de tolerancia a la frustración puede utilizar los recursos propios para aceptar los hechos. De esta manera, necesitará una frustración mucho más alta para que se muestre afectado por las situaciones.

Para las personas que tienen un alto nivel de tolerancia a la frustración la vida es más agradable, más fácil y con menos estrés. Están cautivados para convertir estos problemas en nuevas oportunidades, para mantener la posibilidad de reanudar la acción, sin más acciones, o para tratar de escapar, para aceptar las ambiciones del dolor, el fracaso, el malestar, etc.

Para los niños, los días de lluvia suelen ser muy aburridos.

Características de un niño con baja tolerancia a la frustración

Un niño que tenga un nivel bajo de tolerancia a la frustración tendrá dificultades para superar algunas situaciones y perderá la motivación por aquello que hace.

Los niños con baja tolerancia a la frustración suelen ser más impulsivos y impacientes. También acostumbran a satisfacer las necesidades de forma inmediata y pueden sufrir, con mayor facilidad, situaciones de angustia o depresión ante conflictos o dificultades.

En definitiva, debes trabajar el sentimiento de frustración en los niños. Es importante que sepas que la tolerancia a la frustración es una capacidad y que, por lo tanto, todo el mundo puede aprender a mejorarla. Si tu hijo consigue obtener un nivel alto de tolerancia a la frustración influirá de forma positiva en su bienestar y tendrá mayor control de las situaciones.

Te puede gustar