El desarrollo moral en los niños

Francisco María García 26 febrero, 2018
A partir de muy temprana edad, ya el bebé comienza su desarrollo moral. Su entorno, la familia y los futuros amigos condicionarán las pautas y hábitos que el pequeño irá absorbiendo para conocer las reglas de la sociedad que integra.

El desarrollo moral en los niños puede apreciarse a partir de los seis meses de edad. Desde ese momento, los bebés ya son capaces de distinguir entre lo que está bien y lo que está mal, cualidad imprescindible para el buen funcionamiento de la sociedad.

Desarrollo moral en los niños: ¿cuándo ocurre?

Importantes psicólogos como Jean Piaget o Sigmund Freud consideraron que los bebés nacen sin ninguna clase de sentido moral. Sin embargo, con el paso de los meses y, en gran parte gracias a la socialización, los niños desarrollan la moral que les permite distinguir entre el bien y el mal.

Estos importantes autores tienen diferentes teorías al respecto. No obstante, coinciden en el hecho de que el desarrollo moral en los niños es un proceso que se da gracias a la socialización y el aprendizaje de las normas que rigen a la sociedad. La moral aparece en cada individuo a través de diferentes fases.

Sin lugar a dudas, el desarrollo de la moralidad depende en gran medida de las normas que se inculquen al niño en el entorno familiar. Aspectos como el respeto, la tolerancia y una conducta adecuada forman parte fundamental de un desarrollo moral saludable; y eso es importante tanto para el niño como para su entorno.

Claves para el desarrollo moral en los niños

Como hemos visto, el desarrollo moral en los niños forma parte de un proceso que comienza a partir de los seis meses. Para que dicho desarrollo ocurra, es fundamental que los padres y el entorno familiar más cercano se involucren con el pequeño.

Deben enseñar valores primordiales que le facilitarán su incorporación a la sociedad.

El desarrollo moral en los niños se completa mediante el diálogo con los padres.

En este sentido, existen varias claves que los padres y maestros deben poner en práctica para lograr que sus hijos desarrollen una moral de forma óptima:

  • Hay que enseñar las reglas y normas de comportamiento, tanto en casa como en un entorno más abierto.
  • Para que el pequeño absorba bien lo enseñado, es necesario explicarle la razón por la que existen las reglas y cuáles son las consecuencias de incumplirlas.
  • Se deben fomentar las enseñanzas a través del ejemplo. No basta con que los padres hablen con sus hijos y les digan lo que está bien y está mal. Es necesario que den el ejemplo, ya que esta es la forma más poderosa de aprendizaje que pueda existir.
  • Es importante que los padres recuerden que para los niños no es fácil entender conceptos como compasión, respeto y tolerancia, entre otros. Por ello es fundamental enseñarles estos valores mediante la práctica y el ejemplo.

Lo recomendable es que el entorno familiar centre sus esfuerzos en utilizar elogios que refuercen de forma positiva lo que el niño haga correctamente. Sin embargo, también es necesario que entiendan que los actos tienen repercusiones; deben comprender que las consecuencias son una de las mejores formas de desarrollar una moral saludable.

El desarrollo moral en los niños, sin excepción, comienza en casa.

La escuela y el entorno en el desarrollo moral

Es cierto que los padres y familia más cercana son parte fundamental del desarrollo moral en los niños; pero también es verdad que la escuela, así como los amigos y compañeros, también serán claves en este sentido.

Cuando los niños comienzan a crecer, no siempre ven a sus padres como sus figuras de referencia. En muchas ocasiones, ocurre que el entorno social comienza a torcer o distorsionar los valores inculcados al niño. Por ello, es importante que los padres estén involucrados y pendientes.

Hay que recordar la importancia de supervisar lo que los niños ven en los medios de comunicación. Lo ideal es que vean contenido de acuerdo a la edad en la que se encuentran.

Los especialistas consideran que, aunque los niños pueden querer llegar a imitar a sus ídolos —cantantes, actores, deportistas—, este mensaje no es lo suficientemente poderoso como para modificar los valores enseñados.

“El desarrollo de la moralidad depende en gran medida de las normas que se inculquen al niño en el entorno familiar”

En conclusión, el desarrollo moral en los niños es un proceso que ocurre empezando por la socialización y normas de conducta enseñadas en el hogar. La escuela, así como los amigos y compañeros, también son claves es este proceso.

Por todo lo anterior es fundamental que los padres estén involucrados en todos los aspectos de la vida de sus hijos. La moral es primordial para el buen desarrollo del niño como individuo, tanto a nivel personal como comunitario.

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