El peligro de comprar anticonceptivos por Internet

Amanda 1 junio, 2017

En épocas recientes ha proliferado el mercado de artículos diversos a través de la red. Esto ha logrado que las compras por Internet alcancen un tope cada mes. Es increíble la variedad de productos que se ofrecen online. Hemos llegado al punto de poder comprar anticonceptivos o esperma humano, esta última, junto a su kit de implantación casera. Al respecto, los especialistas sienten mucha preocupación.

Resulta realmente tentador poder acceder a tantas cosas que deseamos y necesitamos, solo por medio de un clic. La mayoría de nosotras lo hemos hecho por lo menos una vez en la vida. Sin embargo, existen diversos factores de riesgo cuando decidimos obtener productos potencialmente perjudiciales para la salud.

Actualmente ha crecido la venta de anticonceptivos por Internet. En algunos países es más sencillo que en otros, y también es más práctico. Por ejemplo, aquellas adolescentes y jóvenes que desean obtener estos productos a escondidas, son las más propensas de ser afectadas.

Un estudio reciente revela que es un peligro adquirir sustancias a base de estrógenos. Esta hormona es conseguida principalmente en la píldora anticonceptiva o los dispositivos transdérmicos. En este particular, se sabe que son tratamientos que se compran fácilmente sin receta por internet.

¿Qué peligros pueden surgir al comprar anticonceptivos vía online?

No todas las mujeres somos iguales, por eso, antes de tomar cualquier anticonceptivo hormonal, es preciso que un médico nos evalúe. Algunas personas no admiten el tratamiento con estrógeno, pues ciertos factores de riesgo las afectan. Por lo tanto, al adquirir este producto sin receta, implica que corran peligro.

El uso de estrógenos está contraindicado  por ejemplo  para personas hipertensas. No obstante, los vendedores virtuales jamás toman en cuenta a quién va dirigido el medicamento. Lo que trae como consecuencia un riesgo de salud pública, que no es controlado.

En un estudio realizado por la Universidad de Washington, el estado estadounidense de Seattle; se encontraron cifras alarmantes. Se enfocaron en el análisis de los buscadores en línea, para indagar sobre la demanda de productos similares.

Ingresaron a buscadores virtuales, frases como: “comprar anticonceptivos”, “adquirir píldora para el control de natalidad” o “comprar parches anticonceptivos”. Descubrieron un buen número de farmacias que le ofrecía este servicio.

Bajo perfiles falsos creados con este propósito, se dispusieron a comprar los anticonceptivos. Para ello, describieron a tres mujeres diferentes. La primera, era una mujer de 25 años, totalmente sana; la otra una de 35 años con obesidad y asidua fumadora. Por último introdujeron el perfil de una mujer fumadora y tratada para la hipertensión.

El resultado del estudio fue el siguiente.

Web certificada sin credencial del facultativo

Los investigadores accedieron a dos sitios web bastante cumplidores en cuanto a las normas estadounidenses, el otro era internacional. Los sitios eran seguros, seguían las normas y estaban desarrollados por la National Association of the Boards of Pharmacy. Este ente posee una normativa que las páginas cumplían muy bien.

El procedimiento para adquirir medicinas, consistía en un registro y contestación de un cuestionario. Aunque la información requerida era mínima, al menos se pedía el peso de la paciente. También se preguntaba por los antecedentes de presión arterial, el uso de medicamentos, por el examen pélvico más reciente y si existía la posibilidad de embarazo.

Pese a requerir esta valiosa información, no se observa que exista la credencial del supuesto médico que va a evaluar los datos. Además, no parece haber ni siquiera un nombre de la persona responsable de la evaluación médica.

Falta de compromiso legal y de responsabilidad sobre la venta

 

A las falsas pacientes se les sugería marcar como aceptados los términos de venta, privacidad, consentimiento y responsabilidad. Sin embargo, no había obligación de leer dichos documentos. Solo bastaba con teclear sobre la casilla sugerida.

Es decir, a la web no le importa si leemos los posibles riesgos a los que nos exponemos, pero deja claro que no se hace responsable. En cualquier caso, si necesitásemos realizar algún reclamo, estaríamos siendo determinados por la aceptación de un documento que no leímos.

Los factores de riesgo no fueron considerados

 

Dos de los falsos perfiles que deseaban comprar anticonceptivos en estos sitios, presentaban alto riesgo. No obstante, la web no hizo hincapié en el análisis de este hecho. Después del cuestionario no hubo más preguntas, por ejemplo qué medicamentos usaba o si su hipertensión estaba siendo monitoreada.

Sobre la declaración de su hábito de fumar, o el sobrepeso, tampoco hubo más indagación. Sin embargo, uno de los sitios envió un email, pidiendo más información a una de estas mujeres en riesgo, aun así, les enviaron los anticonceptivos. El sitio web internacional, no tenía cuestionario, ni declaración de responsabilidad, solo envió el producto.

 

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