El desprendimiento de la placenta durante el embarazo

26 julio, 2018
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
Entre las incidencias que pueden tener lugar a lo largo del embarazo, el desprendimiento de la placenta es una de las más graves. Son diferentes los perjuicios, y uno de los más importantes es que se dificultaría el acceso al oxígeno y a los nutrientes para el bebé.

El desprendimiento de la placenta durante el embarazo constituye una de las complicaciones más graves que pueden presentarse, ya que el bebé podría no recibir el oxígeno necesario, así como tampoco los nutrientes requeridos para que esté saludable.

En la práctica, este problema puede necesitar mayor o menor cuidado, según diferentes factores. Algunos son el tiempo de gestación, el lugar y el expediente clínico de la paciente.

¿Por qué se produce?

Aunque aún no se ha podido determinar cuál puede ser la causa exacta del desprendimiento de la placenta, sí se han podido identificar varios factores de riesgo. Entre los más destacados se encuentran los siguientes:

  • Tabaquismo.
  • Hipertensión arterial.
  • Tener más de 35 años.
  • Padecer una infección en el útero.
  • Tener una lesión en el abdomen (por traumatismo).
  • Haber tenido desprendimiento de placenta en embarazos anteriores.

Mantener un estilo de vida saludable así como cumplir con un control médico regular puede ayudar a prevenir o bien, atajar a tiempo el problema. Asimismo, es de suma importancia acudir al servicio de urgencias apenas se detecta una hemorragia u otros síntomas extraños y que impiden hacer vida normal. Bajo ninguna circunstancia se deben ignorar las señales que envía el cuerpo.

Se estima que este problema se presenta en torno al 20% de los casos de embarazo. Esta cifra es bastante elevada y causa mucha preocupación tanto en profesionales de la salud como en futuros padres.

Los dolores punzantes pueden ser una señal de desprendimiento de la bolsa durante el embarazo.

Síntomas del desprendimiento de la bolsa durante el embarazo

Dolor abdominal

Cuando se produce un desprendimiento de la placenta, la mujer suele experimentar un fuerte dolor abdominal, que es descrito como punzante y agudo. En algunos casos, también se pueden llegar a producir contracciones; es decir, el útero se endurece.

Sangrado vaginal

Otro de los síntomas más característicos del desprendimiento de placenta es el sangrado vaginal o hemorragia. La cantidad de sangre será directamente proporcional a la cantidad de placenta que se haya separando del útero.

Otros síntomas

Cada cuerpo es diferente, por lo que es importante recordar que no siempre se evidencian los mismos síntomas. No siempre hay sangrado o hemorragia; por esa razón, es recomendable consultar al médico ante cualquier síntoma extraño, como contracciones del útero o variaciones en los movimientos del feto.

Los riesgos según el tiempo de gestación

Primer trimestre

Cuando el desprendimiento ocurre durante el primer trimestre, los riesgos suelen ser considerablemente menores que en etapas más avanzadas de la gestación.

Si el especialista reconoce actividad cardíaca del feto, el pronóstico suele ser positivo, puesto que en el 80 o 90% de los casos ocurre una regresión. Ahora bien, si el problema continúa después del segundo mes, el pronóstico es menos alentador.

Por otra parte, si el médico no reconoce actividad cardíaca, la situación es preocupante. La razón es que existen altas probabilidades de que haya ocurrido un aborto espontáneo; en estos casos, el feto suele ser expulsado de forma natural.

Si hay un desprendimiento de la bolsa durante el embarazo, es necesario acudir al médico cuanto antes.

Segundo y tercer trimestre

Los desprendimientos de la placenta son más frecuentes en el tercer trimestre del embarazo y la gravedad dependerá de la situación clínica que los genere. Por ejemplo, si se trata de un hematoma ocasional, no es tan grave; este consiste en la ruptura de una vena que se encuentra en la parte inferior de la placenta.

Por otra parte, si el desprendimiento es el conocido como hematoma retroplacentario, se trata de un desprendimiento prematuro de la placenta. La consecuencia es la falta de oxígeno para el bebé; si esta condición no es tratada a tiempo, el bebé puede fallecer.

Existen algunas diferencias importantes, en cuanto a síntomas se refiere, entre estos dos tipos de hematomas. Cuando se trata de un hematoma ocasional, la hemorragia suele ser poco abundante y su color es oscuro y hasta de tono negro.

En cambio, cuando se trata de un hematoma retroplacentario, los síntomas más frecuentes son: vientre duro, dolor abdominal permanente y agudo, hemorragia oscura y poco abundante, debilidad y náuseas, entre otros.

Hay que recordar que, tanto en el segundo como en el tercer trimestre, cualquier tipo de hemorragia o sangrado debe ser consultada con el médico en el menor tiempo posible.