El conejito que quiere dormirse

Mervis Romero 3 febrero, 2018
Descubre cómo este cuento utiliza la técnica de sugestión para convencer a los niños de irse a dormir. 

¿Conoces El conejito que quiere dormirse? Se trata de un cuento ilustrado que vale la pena probar a la hora de llevar a nuestros hijos a la cama.

Y es que, ciertamente, a la hora de acostar a sus hijos pequeños a dormir, muchos padres se sienten abrumados porque pasan mucho tiempo intentando concilien el sueño a una hora temprana. En vista de que no siempre lo logran a la primera, es necesario buscar métodos eficaces.

Si bien es cierto que no existen fórmulas infalibles para inducir a los niños al sueño, sí existen diversos trucos que podemos probar, según sea el caso. La lectura de un cuento es uno de ellos. Por ello, te invitamos a descubrir qué beneficios trae: El conejito que quiere dormirse.

La idea central del autor Carl-Johan Forssén Ehrlin, quien es un psicólogo sueco, fue encontrar una manera sencilla de ayudar a los niños a dormir.  El conejito que quiere dormirse busca que los niños conozcan los valores y aprendan a superar obstáculos.

El conejito que quiere dormirse.

El conejito que quiere dormirse, sus características

Desde que salió al mercado el libro se ha convertido en un éxito de ventas. Tanto en línea así como en tiendas infantiles y librerías. Incluso se ha traducido a siete idiomas hasta la fecha. Algunas de sus características principales son:

  • Las palabras más usadas a lo largo de la historia son duerme, cansado, dormido, ahora y sueño.
  • El libro consta de 26 páginas y cuenta con diversas ilustraciones a color. Sus personajes principales son Carlitos el conejo, el caracol dormilón y el tío bostezo.
  • El relato está narrado en segunda persona.
  • El autor se vale de técnicas de sugestión y relajación para ayudar a los niños a dormir.
  • El libro dispone de un manual de usuario que indica al lector cuándo enfatizar, suavizar la voz o efectuar otras acciones como bostezar.
  • Algunas instrucciones vienen marcadas en negritas.
  • Mantiene un lenguaje cercano para el joven lector.

Técnica de lectura sugerida para el conejito que quiere dormirse

En El conejito que quiere dormirse, el escritor realiza un uso definido de diferentes técnicas del lenguaje y psicológicas para lograr su fin. Por eso, para lograr óptimos resultados el lector debe aplicar estas técnicas.

Un ejemplo claro es que el narrador debe bostezar en algunos pasajes tratando de darle realismo a los personajes del cuento. En otros, se requiere que el lector cambie su tono de voz a uno más suave, que puedan inducir el sueño del niño.

Se afirma que, al practicar la lectura de esta manera, se brinda un estado de tranquilidad que induce a los niños a relajarse y, por ende, a adormecerse. El resultado final será que el niño concilie el sueño satisfactoriamente.

Los buenos resultados no depende de la historia en sí sino de la forma en que se narre El conejito que quiere dormirse. La idea es recurrir al poder de la voz.

El conejito que quiere dormirse.

Recomendaciones para leer El conejito que quiere dormirse

Al leer se busca trasmitir un mensaje de forma inconsciente al niño. Si consideras que no eres muy diestro, sigue estas recomendaciones para lograr tu objetivo:

  • Personajes. El personaje principal se llama Carlitos (el conejito). En este sentido, el autor sugiere modificar el nombre del personaje por el nombre del niño durante la narración. De esta manera, se sentirá protagonista de la historia.
  • Lectura. La estructura del cuento requiere pronunciar algunas frases con una entonación o ritmo diferente.
  • Gestos. En el recorrido del cuento aplica todas las expresiones que sugieren los personajes. Por otra parte, se deben aprovechar las repeticiones de todas las palabras que inducen al sueño de forma inconsciente.
  • Complementos. Puedes valerte de una rutina para incrementar la probabilidad de éxito. Una comida ligera o un baño tibio pueden ser métodos eficaces para hacer que los niños se vayan a dormir.

¿Funciona para dormir el cuento?

El libro tiene tanto miles de padres adeptos como expertos detractores. Algunos entendidos afirman que si bien no puede negarse el éxito de ventas del libro, no es algo mágico.

De hecho se afirma que es efectivo como complemento de una rutina para lograr que los niños vayan a la cama. Así mismo, se cree que la efectividad del cuento viene dada por el hecho de seguir las instrucciones del manual.

Por eso, cualquier lectura practicada bajo la premisa de suavizar la voz, leer lentamente y poner la entonación adecuada hacen que cualquier niño se duerma.

Por otra parte, el cuento solo es útil para niños entre 2 a 4 años. La historia no tiene un argumento sólido para entretener a niños mayores. En todo caso, como padre puedes utilizar El conejito que quiere dormirse y probar cuán efectivo es para tu hijo.

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