Dejarles dormir junto a los padres ¿sí o no?

Noemí García · 8 septiembre, 2017

Dormir junto a los padres puede resultar una necesidad durante los primeros días y meses de vida, pero ¿qué pasa cuando el tiempo avanza un poco más? ¿Hasta cuándo debemos dejarles dormir a nuestro lado? Estas y otras interrogantes afortunadamente tienen respuestas más simples de las que creemos.

Una pregunta muy frecuente que se hacen los padres –y en especial las madres– es hasta qué edad el bebé debe dormir con los padres. ¿Existen beneficios por dormir junto a los padres? ¿Qué es lo más recomendable?

Lo mejor de dormir junto a los padres

Nils Bergman, un neonatólogo director de la Maternidad del Hospital de Mowbray (Sudáfrica) afirma que el bebé debe dormir con su madre por lo menos hasta alcanzar los 3 años de edad.

Al observar los patrones de sueño de una muestra de 16 bebés, el pediatra y su equipo pudieron evidenciar que los bebés que duermen solos en su cuna, tienen un nivel de estrés tres veces superior al de aquellos que cuentan con la compañía de su madre.

Según Bergman, los niños que duermen junto a sus padres hasta los 3 años de edad padecen menos estrés que aquellos niños que duermen solos.

Además, se ha observado que los bebés que duermen solos en la cuna tienen interrupciones en sus ciclos del sueño, algo que claramente puede afectar al desarrollo normal del niño. Al contrario del caso de los niños que sí duermen con sus padres.

¿Hasta qué edad es recomendable dormir junto a los padres?

Por otra parte, es necesario tener en cuenta el estrés que puede llegar a provocar en el niño la hora de la separación. Una vez que sintamos que está preparado para dormir solo, debemos ayudarle a separarse de nuestro lado con delicadeza, reafirmándole las facilidades que tiene el dormir solo en su propio espacio, y a la vez, haciéndole entender por qué es importante que se haga independiente.

Cuidado con el estrés en el bebé

Podemos llegar a pensar que los bebés nunca se estresan. Eso sería lo idóneo, como lo sería el que ningún adulto lo tuviera. Pero la realidad es que eso es imposible. Decir que un bebé no se estresa es una manera errada de convencernos a nosotros mismos de que el estrés es solamente algo de adultos. 

El estrés forma parte activa de la vida de todo ser humano, en mayor o menor grado, por lo que los niños también sufren de estrés ante ciertas circunstancias.

Una forma de evidenciar el estrés en los bebés es a través de los siguientes signos:

  • Irritabilidad.
  • Malhumor.

Recordemos que el bebé no sabe calmar el estrés cómo lo sabe hacer un adulto, quizá tomando un baño relajante o escuchando música o practicando su deporte favorito. El único alivio y consuelo que tendrá el pequeño será el de sus padres.

Por lo tanto, habrá que ser delicados con la separación, y hacer que su habitación sea un espacio en donde se sienta seguro y confiado. Ayudarle a ser independiente a la hora del descanso debe hacerse de forma natural y evitar por todos los medios que la experiencia le pueda resultar traumática.

Siempre pueden dormir junto a los padres

La decisión final la tienen los padres

No hay una regla fija ni clara en lo que respecta a dormir junto a los padres. Y por otra parte, un consejo siempre será al fin y al cabo, un consejo. Cada padre sabe bien lo que le conviene mejor a su hijo y en función de ello procura su bienestar.

Así la decisión final de si él bebé debe dormir con mamá y papá la deben tomar sus padres. Algunos no ven claro este tema y prefieren evitar dormir con el niño y que este duerma en la cuna o en su cama.

La muerte súbita

Varios especialistas han recomendado que el bebé duerma solo desde el comienzo, y nunca con los padres, para así evitar la muerte súbita del bebé. Si bien es cierto que, a día de hoy, se desconocen las causas exactas de dicha muerte, los especialistas tratan de disminuir los riesgos con esta recomendación.

Nunca está de más tomar precauciones a la hora de dormir junto a nuestros bebés, especialmente si tienen días o pocos meses de vida. Al estar en su etapa más vulnerable de la vida, debemos procurar no lastimarlos con algún movimiento, etcétera.

Dentro de esas reglas básicas estará el evitar:

  • Tener alrededor almohadas o cojines muy grandes.
  • Cansancio acumulado. El exceso de cansancio puede provocar un déficit en nuestra atención a la hora de atender las necesidades del bebé.
  • Haber bebido, fumado o usado drogas.
  • Tener mascotas en la cama.
  • Arropar demasiado al bebé, ya que podemos dificultarle la respiración.

De esta forma nos aseguraremos como padres del cuidado y atención tan necesarios y apreciados por nuestros hijos, que sin ninguna duda agradecerán en la edad adulta.