El colesterol infantil

Francisco María García · 27 enero, 2018
Uno de los grandes problemas de la actualidad, en lo que a alimentación infantil se refiere, es el colesterol. ¿Cómo se puede prevenir?

El colesterol infantil se combate con hábitos de vida saludables. Una buena dieta y una rutina de ejercicios son la mejor receta para contrarrestarlo.

También es conocido como hipercolesterolemia o hiperlipidemia, es un desorden que puede tener un origen genético, pero fundamentalmente obedece a una mala alimentación.

El riesgo de enfermedades cardiovasculares está latente. En España el colesterol infantil afecta a un promedio de 2 de cada 10 niños. Ha dejado de ser un problema de adultos para trasladarse a edades más tempranas.

El colesterol es la grasa (lípido) que el cuerpo necesita para producir hormonas y las membranas de las células. Se genera en el hígado y se transportan por la sangre.

Existen tres tipos de colesterol:

  • La lipoproteína de alta densidad (HDL) es mejor conocida como el colesterol bueno.
  • El colesterol malo es la lipoproteína de baja densidad (LDL).
  • El colesterol total es la combinación de ambos.

El proceso

El HDL recoge el colesterol de los tejidos y lo lleva hasta el hígado. Cuando el organismo recibe más grasa de la que necesita, se produce un aumento del llamado colesterol malo (LDL).

Cuando existe un exceso de LDL el organismo corre un riesgo mayor. ¿Por qué? porque tiene más posibilidades de sufrir enfermedades, especialmente cardíacas y accidentes cerebrovasculares.

  • Los niveles ideales en el colesterol malo, deben estar por debajo de 110 mg/dl.
  • El HDL, o colesterol bueno, debe ser mayor a 45 mg/dl.
  • El colesterol total debe ser menor a 170 mg/dl.
  • Los triglicéridos deben ser menores a 90 para niños a partir de 10 años.
La comida chatarra aumenta el colesterol infantil malo.

Factores de riesgo

La dieta, la obesidad y la herencia son tres factores que influyen en un aumento de la hipercolesterolemia. La causa principal suele ser la mala alimentación, por lo general.

Las comidas grasosas y con un bajo valor nutricional contribuyen con el aumento del colesterol infantil. Asimismo las carnes rojas y los carbohidratos son un factor determinante. Por consiguiente, el consumo abusivo de hamburguesas, refrescos y golosinas también son perjudiciales para los niños.

Los embutidos, vísceras, yema de huevo, langostinos, fiambres, quesos curados, blandos y frescos son comidas con riesgo debido a un exceso de proteínas.

Al contrario, las frutas, verduras, legumbres, frutos secos y (los cereales como el arroz) carecen de colesterol malo. De hecho pueden ingerirse varias veces al día; el pescado es una de las opciones más saludables. 

La herencia

La mayoría de los niños con colesterol alto tiene uno o ambos padres con el mismo padecimiento. Aunque existen otras enfermedades hereditarias, como la diabetes o la obesidad, los análisis de sangre son imprescindibles.

La obesidad

El sobrepeso es una de las causas del aumento del colesterol infantil. Asimismo el sedentarismo es un mal hábito que aumenta el riesgo del colesterol infantil elevado.

Otras patologías

En el caso de que se presenten enfermedades renales, hepáticas, hipertensión, hipotiroidismo, enfermedad de Kawasaki o diabetes, es aún más necesario cuidar los hábitos de vida y acudir a consulta médica. Por otra parte es fundamental realizarle al niño análisis rutinarios para comprobar cómo se encuentra su estado de salud.

Entre los 9 y los 11 años de edad (y después entre los 17 y 21 años) es conveniente descartar el colesterol infantil. Si el niño presenta los anteriores factores de riesgo, debe ser de los primeros en la lista.

El corazón y el cerebro son los más afectados

El exceso de colesterol malo en sangre se acumula en paredes de las arterias que llegan al corazón y el cerebro. La placa que se forma endurece y obstruye los vasos sanguíneos. Aumenta el riesgo de coágulos que pueden ocasionar un ataque cardíaco o un accidente cerebro vascular.

Cuando se endurecen las arterias, lo que se conoce como arteriosclerosis, puede disminuir el flujo de sangre a intestinos y riñones. Entonces el colesterol infantil pasa a ser un tema de cuidado.

Placa de LDL en las arterias. El colesterol infantil.

La importancia de una alimentación sana

Una alimentación sana, libre de grasas saturadas, es fundamental para prevenir y contrarrestar el colesterol infantil malo.

Los ácidos grasos mono insaturados y poliinsaturados del pescado, aceite de oliva y semillas son parte importante de esta dieta. También los vegetales, legumbres, cereales, hortalizas y frutas.

Se recomienda utilizar aderezos, salsas y postres bajos en grasas es tan importante como consumir leche descremada, carnes magras y pescado. Se deben evitar las bebidas azucaradas e industriales y la carne roja en exceso.

Ejercicios contra el colesterol infantil

Es imprescindible evitar el sedentarismo a toda costa. Caminar, nadar, montar bicicleta o hacer carreras suaves, aumenta el colesterol bueno y reduce el malo. También disminuye los niveles de triglicéridos.

Una hora de actividad al día es lo más recomendable para niños mayores de 5 años de edad. Los videojuegos o la televisión no deben ser la única ”actividad” extra o recreativa de los niños en su día a día. Es necesario que pasen tiempo al aire libre, corran, jueguen y disfruten del ejercicio de formas recreativas.

Tratamiento adecuado

Los medicamentos para contrarrestar el colesterol infantil pueden suministrarse a partir de los 10 años. Si una dieta saludable de más de seis meses no surtió efecto, hay que tomar acciones a tiempo.

Cuando el colesterol malo (LDL) está sobre los 190 mg/dl, es necesario consultar con el pediatra y evaluar la ingesta de medicinas. Ante todo, lo primordial es estar atentos y cuidar la salud de nuestros hijos.