El albinismo en niños

Carlos Lara · 17 noviembre, 2017
El albinismo se caracteriza por un tono de piel, cabello y vello de color muy claro, si bien los rasgos étnicos, no se alteran.

El albinismo en niños es una condición genética hereditaria,  la cual se denota por una tonalidad excesivamente clara de la piel, muy cercano al color blanco. Como seguro sabes, un niño puede heredar rasgos faciales, color de cabello, de piel, así como síndromes y más aspectos de sus progenitores. Entender lo anterior es importante para diferenciar el albinismo de lo que sería un grupo étnico o raza.

El albinismo en niños, a diferencia de lo explicado en el párrafo anterior, no se presenta como una cualidad heredada explícitamente de uno de los progenitores del niño, sino que depende de que ambos padres porten el gen del albinismo independientemente de que estos últimos manifiesten o no albinismo, siendo un gen el cual se encuentra aleatoriamente en algunos individuos en poblaciones de todo el mundo.

Lo anterior implica que el albinismo se presenta en todos los grupos étnicos, esto sin distinguir el tono de piel, cabello ni ojos que tengan los progenitores.

Características del albinismo en niños

Implicación de la melanina

La melanina es un pigmento presente en nuestra piel y cabello, y su concentración natural en los lugares mencionados determina su tono y color, siendo una modalidad de pigmentación que también se presenta en otros seres vivos.

Se incrementa por el contacto prolongado con la luz del sol, por lo que produce el conocido efecto de bronceado, el cual es un mecanismo que sirve de protección a los rayos del sol.

La ausencia de melanina

En el albinismo en niños, la mutación por el gen albino, se denota por una supresión total o casi total de la producción de melanina, con lo cual, la falta de este pigmento ocasiona un color de piel extremadamente claro, limitando con el blanco, sucediendo lo mismo con el cabello, que es se denota blanquecino o muy ligeramente rubio.

Los ojos que pueden ser negros, rojos, azules o grises, dependiendo de la mínima cantidad de melanina con la que el niño albino nace, y para los colores sin demasiada pigmentación, estos mantienen a lo largo de su vida un iris claro que no se oscurece al envejecer.

Problemas derivados en el albinismo en niños

El albinismo en niños no es una simple condición de color de piel, sino una deficiencia de melanina que puede derivar en problemas para el niño con esta condición, esto porque su escasa o nula presencia significa la falta de un escudo frente a los rayos ultravioleta.

Problemas dermatológicos

Dado la falta de melanina que aparecería normalmente como bronceado para contrarrestar los rayos del sol, los niños con albinismo necesitan aprender desde muy pequeños a proteger su piel del sol, esto porque a diferencia de sus pares, en el caso de albinismo en niños, la exposición prolongada a los rayos del sol no se traduce en bronceado, sino en quemaduras, así como una mayor disposición para adquirir cáncer de piel.

El albinismo en niños.

Problemas visuales

Los niños con albinismo pueden desarrollar problemas visuales graves, y que son de hecho, el problema derivado del albinismo que más puede reducir la calidad de vida de quien cuenta con esta afección.

Entre los problemas visuales presentes en el albinismo en niños podemos denotar algunas afecciones como el estrabismo, hipoplasia foveal, nervio óptico con trayectoria anormal, entre otros. Además de claro, una marcada sensibilidad de los ojos a la luz del día que puede impedir un enfoque claro de la visión.

Muchas personas con albinismo requieren de gafas oftalmológicas, así como gafas de sol para moverse en lugares muy iluminados.

Problemas sociales

Un problema no relacionado con la salud, pero no menos importante en muchos sentidos, es el impacto social que el albinismo tiene para el niño que lo padece. Puede traducirse principalmente en estigmatización social o marginalización, dependiendo tanto de factores culturales como de la educación donde el niño albino reside.

Cabe destacar que la educación e información acerca del albinismo en niños toma una especial importancia en países pobres, principalmente cuando la población de dichos países cuenta con un tono de piel es más obscuro y se tiene muy poca variedad étnica.

Por ejemplo, la negación de la paternidad con alegación del color de piel como prueba de no paternidad, puede ser un problema derivado de la causa de falta de conocimiento acerca de esta afección.

Cabe destacar que muchos albinos no toman su condición como una enfermedad. Más allá del cuidado de las afecciones de salud antes descritas, el albinismo en niños no representa un problema de salud grave que impida llevar una vida escolar normal y una consecuente entrada como adulto de la persona albina a la sociedad y mercado laboral.

Prevalencia

La prevalencia de nacimientos de niños con albinismo puede variar por zona geográfica. Por ejemplo, en Europa, se promedia el nacimiento de 1 niño con albinismo por cada 17 mil nacimientos. Un ejemplo que contrasta la disparidad de la prevalencia del albinismo en niños podemos contrastarlo con el continente africano, que cuenta con cifras muy diferentes, teniendo 1 nacimiento de niño albino por apenas cada 1500 nacimientos, muy superior a Europa.