Ejercicios y actividades para que tu bebé aprenda a sentarse

Agetna · 22 febrero, 2017

Para que tu bebé aprenda a sentarse puedes y, debes, ayudarle a fortalecerse con algunos ejercicios. No es que con ellos vayas a acelerar este logro, sino que de esta manera le será más fácil alcanzarlo. Ten en cuenta también que la “gimnasia” será una actividad más para compartir el tiempo y te dará la posibilidad de participar, de alguna manera, en el maravilloso crecimiento de tu bebé.


Pero, escucha bien, antes de someterlo a ellos tu hijo debe haber vencido otras etapas en su desarrollo psicomotor, como mantener la cabecita levantada en la posición de acostado, girar en la cuna para ponerse boca abajo o boca arriba según esté, y hacer como que quiere sentarse toda vez que lo tomas por sus manitas.

Seguramente lo habrás observado hacer dichas peripecias, pero, aun así, es imprescindible que recibas el permiso de tu pediatra. Él es quien mejor podrá decirte si tu hijo ya se encuentra apto para sentarse.

Algunos de los más efectivos ejercicios que le ayudarán a sentarse

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Ejercicio 1

Tira una manta en el piso y pon a tu bebé sobre ella en la posición boca arriba. Siéntate frente a él y tómalo por las manitas. A la vez que lo incitas con palabras y ademanes levántalo poco a poco como si se tratara de un juego. Espera a que se siente y vuelve a tumbarlo.

Ejercicio 2

En el suelo, sobre la mantita, sienta a tu niño y sujétalo por las caderas. Aguarda algunos segundos y acuéstalo para que descanse. Repite el ejercicio cinco o seis veces más.

Ejercicio 3

Cuando lo cargues opta por hacerlo de forma horizontal. Es posible que esta sea la posición que más le guste a tu pequeño precisamente porque desde ella tiene una mejor perspectiva del mundo que le rodea.

Pues bien, aprovecha esto y cárgalo sujetándolo bien por sus pompis y permitiéndole que refuerce su columna y se despegue un poco de ti para sostenerse solito.

Ejercicio 4

Sienta a tu hijo sobre tu regazo para cantarle, dar palmitas o hacer cualquier otro juego. A cada rato despega su espalda de ti para esté unos minutos sentado casi que por su cuenta. Para ayudarlo un poco puedes sujetarlo por los bracitos.

Ejercicio 5

En el suelo y sobre la manta de antes, acuesta a tu pequeño boca arriba. Ponle un juguete encima de él y estimúlalo para que lo tome. Tu niño intentará estirarse un poco y así reforzará la musculatura de su espalda.

Ejercicio 6

Coloca a tu hijo boca arriba sobre el suelo. Con una mano sujeta sus piernitas e incítalo a levantarse, mientras que con la otra lo alas por las manitas hasta incorporarlo completamente.

Actividades para que tu bebé aprenda a sentarse

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Las actividades y los ejercicios que te propusimos en el presente post deben ser ejecutados siempre y cuando el niño se sienta cómodo con ellos. Por ningún motivo debes forzarlo o mantenerlo en la posición de sentado si comienza a llorar.

Para que sean efectivos al niño hay que darle distracción. Recuerda que él está aprendiendo a sentarse, sí, pero que cumplir esa meta no es precisamente lo que le importa. Sus únicos intereses están en los muñecos que se mueven, los que tienen colores vistosos y caritas sonrientes, por eso, en todo momento, debes estimularlo con el juego.

A pesar de que estás intentando que tu hijo refuerce su columna vertebral, caderas y musculatura, esto se logra poco a poco. Basta con una o dos sesiones de ejercicios por día no sobrepasando los 3 minutos en cada una de ellas.

Por último, hay una acción errónea que no pocas madres practican por desconocimiento. Hablamos de la de hacerse de una sillita con barandas y rellenarla con almohaditas para poner al bebé dentro de ella.

Nosotras te recomendamos desecharla completamente porque de esta manera pones a tu hijo en riesgo.

Ten presente que él no sabe sentarse y los almohadones le permitirán inclinarse hacia uno y otro lado quedando completamente torcido. Como es bien pequeñito también puede hundirse y quedar atrapado dentro de las almohadas o escurrirse por alguna rendija y caerse de la silla.

Ayuda a tu hijo a ejercitarse, pero no lo pongas en peligro.