Efectos psicológicos de la maternidad subrogada

Gladys 25 julio, 2016
A continuación te presentamos los aspectos que debes conocer acerca del impacto emocional de la maternidad subrogada.

Detrás de la maternidad subrogada se esconden muchos aspectos psicológicos, sociales y legales. En esta oportunidad pondremos bajo la lupa los efectos psicológicos de esta situación.

Esta es una de las técnicas más controversiales de reproducción asistida. La maternidad subrogada (o por sustitución) consiste básicamente en recurrir a la ayuda de otra mujer para poder concebir un bebé. Bien sea por infertilidad u otros problemas de salud.

En esta fórmula no solo se encuentran los padres biológicos sino también la que será la portadora gestacional. Esto implica que hay una serie de parámetros legales y condiciones que deben quedar bien establecidos para evitar problemas a corto, mediano y largo plazo.

Maternidad subrogada

El embarazo se concreta a través de dos vías: o bien por inseminación artificial o por fecundación in vitro.

  • En la inseminación artificial se utiliza un óvulo de la portadora y un espermatozoide de la pareja de la mujer que será el padre. En vista de que se utiliza el óvulo de otra mujer, la madre biólogica viene a ser esta y no la solicitante.
  • En cambio, en la fertilización in vitro el procedimiento es distinto puesto que se le implanta a la portadora un embrión (producto de la unión del óvulo y el espermatozoide de los padres del bebé) para que lo lleve en su útero durante los siguientes 9 meses.

En lo que respecta a los tipos de maternidad subrogada, se puede mencionar la altruista, en la cual la mujer que alberga en su vientre al bebé no recibe ningún tipo de beneficio económico porque no le interesa.

La maternidad subrogada no es una decisión fácil de tomar.

Sin embargo no todos los casos son así. De hecho lo más común es que una mujer ofrezca su vientre a cambio de una remuneración económica. Por diversas razones. A este tipo se le conoce como maternidad subrogada lucrativa.

Independientemente del tipo de maternidad subrogada, los padres del bebé deben hacerse cargo de la portadora gestacional, asistencia médica, alimentación, etcétera. De esta forma, se responsabilizan y se hacen partícipes del proceso de gestación de su bebé.

¿Cómo es la experiencia de la portadora gestacional?

Aunque para concretar la maternidad subrogada se requiere de la aceptación de la mujer que presta su vientre, esta puede enfrentarse a una experiencia que puede ser dolorosa o traumática.

Algunos expertos sostienen que aunque la madre que gesta al bebé asume que deberá entregarlo una vez que nazca. Sin embargo es posible que en ella se desarrolle el instinto maternal y esto puede suponer una complicación.

En algunos casos, sobre todo cuando se trata de casos altruistas, la madre sustituta puede seguir viendo al bebé (con el consentimiento de los padres) y así ser testigo de su crecimiento y compartir vivencias.

Por el contrario, cuando se trata de un acuerdo netamente comercial o lucrativo, el bebé es alejado de la madre a quien nunca conocerá. Aunque se trajo un bebé al mundo, la madre biológica no será reconocida en el ámbito familiar ni social. Y esto puede ser un trago amargo.

De hecho, se han dado a conocer varios casos de portadoras gestacionales que, cuando se acerca el día del nacimiento, se arrepienten y se resisten a separarse del bebé.

Por este tipo de situaciones es que se recomienda que la portadora no sea primeriza, porque cuando no tiene hijos propios es más fácil crear lazos con el bebé que deberá entregar a sus padres.

¿A qué se someten los padres del bebé?

La maternidad subrogada

En el otro lado de la moneda tenemos a los padres que requieren de ayuda para poder concebir un hijo. Para muchos son los padres del bebé quienes enfrentan la parte más complicada, porque deben decidir si contarán o no a su hijo que fue gestado por otra mujer que no es su madre biológica.

Los padres que deciden alquilar un vientre deben lidiar con el dilema de elegir una portadora gestacional conocida o desconocida, acordar el momento en que recibirán al bebé.

Algunos prefieren que sea el día del nacimiento, mientras otros permiten que en los primeros tres meses de vida, la madre gestante lo amamante. Además siempre se tiene la duda de si la portadora gestante será capaz de entregar al bebé según lo acordado.

Los padres del bebé se someten a:

  1. Incertidumbre.
  2. Angustia.
  3. Estrés.
  4. Conflictos morales.

En definitiva se trata de una situación complicada que genera muchas dudas, presiones y angustias que pueden desencadenar en una grave crisis emocional para los padres que posiblemente transmitirán al bebé durante su crecimiento.

En los países es los que es común este tipo de prácticas, se recomienda tener asesoría legal y psicológica, para poder llevar a cabo este proceso de la mejor manera posible.

La maternidad subrogada supone una serie de retos emocionales para todos los involucrados. Así que antes de optar por esta opción, conviene evaluar otras alternativas como la adopción.

La maternidad y paternidad son roles sagrados, así que bien merece la pena tener en cuenta todas las previsiones para disfrutar de los hijos y cultivar relaciones afectivas sanas.

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