Educar para lo desconocido

21 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la pedagoga María Matilde
Educar para aquello que no sabemos lo que es o quién es supone un gran reto. Conozcamos en este artículo qué significa educar para lo desconocido.

Vivimos en una época en la que todo transcurre muy rápido y, por lo tanto, todo cambia constantemente. Para que los jóvenes se preparen para el futuro y afronten los cambios de forma proactiva, es importante educar para lo desconocido.

¿Un futuro desconocido?

Indudablemente, todo futuro es desconocido, es incierto y nadie tiene una bola de cristal a partir de la cual saber cómo serán los tiempos que vienen. Sin embargo, aún sin saber qué es exactamente lo que nos depara el futuro, podemos estar preparados para recibirlo.  Con lo cual, no es lo mismo una predisposición de miedo, ansiedad o de preocupación, que una propensión a estar motivados y con ganas de afrontar lo desconocido de la mejor forma.

Por lo tanto, tanto en el seno familiar como en el contexto escolar es importante que eduquemos a nuestros hijos, proporcionándoles herramientas que les ayuden a desarrollar una buena predisposición y adaptación al cambio. Es fundamental una educación interdisciplinar que forme en competencias específicas que permitan a los jóvenes poner en juego estrategias mentales y actitudinales para afrontar un mundo complejo y cambiante.Padre con su hijo poniendo en práctica el educar para lo desconocido.

En este sentido, David Perkins, en su libro Educar para un mundo cambiante, sostiene que hacer predicciones es un esfuerzo totalmente en vano. El autor afirma que educamos para lo desconocido. Y sostiene que es necesario enseñar para conseguir lograr un aprendizaje rápido y una comprensión completa, como también desarrollar un pensamiento crítico y creativo.

Educar para lo desconocido: aprender a pensar

Siguiendo el desarrollo de Perkins, el autor considera que en la escuela tradicional se aprenden hechos aislados sin comprender el contexto general. Contexto que no solo es fundamental para entender los acontecimientos, sino que, además, debe, en la actualidad, ser un enfoque internacional y no solo nacional. Con lo cual, la educación actual debe enseñar a pensar y debe estar basada en una perspectiva global, tanto de la historia como de la forma de pensar el futuro.

Por otro lado, es interesante el rol que Perkins atribuye a los docentes. Sostiene que ellos juegan un papel fundamental planificando experiencias de aprendizaje en las que se utilicen las tecnologías de forma inteligente. De forma tal que los estudiantes se encuentren motivados a la par que desarrollan un pensamiento crítico y una capacidad de argumentación sólida.

«Cambia el miedo a lo desconocido por la curiosidad».

Cómo enseñar para educar para lo desconocido

Las estrategias didácticas y metodológicas que pueden ser utilizadas en clase para formar en competencias y habilidades que ayuden a los estudiantes a resolver con satisfacción los retos del futuro pueden ser diversas. Destacamos las siguiente:Niños agarrados de la mano en una puesta de sol.

  • Educar en actitudes que conciban el cambio constante como inevitable, pero a la vez positivo. Y transmitir la importancia de la búsqueda de estrategias diversas, mentales y actitudinales como forma de adaptarse a lo incierto.
  • Enseñar los contenidos curriculares planificando actividades de enseñanza en torno a la resolución de problemas y a situaciones problemáticas.
  • Emplear estrategias de enseñanza basadas en el trabajo en equipo y cooperativo, y sobre la base del uso de las tecnologías.
  • Formar en valores de solidaridad, diversidad e inclusión, devenidos de una perspectiva global de la realidad y de su interdependencia social, política y económica.
  • Preparar a los jóvenes sobre la consideración del fracaso y el error como condición fundamental de supervivencia y de logro, y como forma de aprendizaje en todos los ámbitos de la vida.
  • Transmitir la importancia de encontrar un equilibrio entre una actitud optimista frente a los cambios y una postura realista frente a la realidad.
  • Trabajar los contenidos curriculares conectándolos siempre con los conocimientos previos de los alumnos. Y, además, recurrir a situaciones reales y cotidianas de la vida.