Tokyo Godfathers: la importancia del trabajo en equipo

Francisco María García · 24 octubre, 2017

Tokyo Godfathers es la tercera película del director Satoshi Kon. A través de su historia, esta película animada se centra en la importancia del trabajo en equipo y el amor visto desde la perspectiva de la familia.

Argumento de Tokyo Godfathers

En vísperas de navidad, tres indigentes encuentran un bebé abandonado en un basurero. La niña es dejada junto a una nota y algunas pertenencias que dan pistas de sus padres. Es así como los tres personajes encuentran un propósito de vida: devolver a la niña a sus verdaderos padres.

De allí en adelante, las tres figuras viven interesantes aventuras. Cada situación es una ocasión para experimentar el poder del perdón, la familia y el amor.  Para sobrevivir y alcanzar el objetivo, los personajes descubren la importancia del trabajo en equipo como algo indispensable.

Los padrinos de Tokyo

La riqueza de los personajes creados por Satoshi es el punto focal de la animación. Lejos de la ficción que le caracteriza, las figuras principales representan la realidad oscura del Tokyo moderno. Se trata de tres indigentes cuyas malas decisiones los han llevado a la calle. Detrás de ellos, arrastran un pasado al que no se desean enfrentar, pero que poco a poco se les va acercando.

Gin, Hana y Miyuki son los nombres de los tres vagabundos que protagonizan la cinta. La relación del trío funciona como una familia, vínculo que han sabido crear a partir de sus carencias. El primero de ellos, Gin, fue un cabeza de una familia. El juego y el alcohol lo llevaron a perder su dinero y los afectos. Sobre él se sabe que ha dejado atrás una esposa y una hija.

La importancia del trabajo en equipo para la vida es vital.

Hana es un travesti. Cuerpo de hombre y corazón de mujer. Con un pasado lleno de fama como drag queen, al perder al amor de su vida terminó en la calle. Desde su corazón, se abraza a la imposibilidad de ser madre. Miyuki es una pequeña de 15 años hija de un detective, con quien tuvo un altercado a raíz de una mascota. Esta situación obligó a Miyuki a escapar de su propia casa y a no volver más.

Un bebé y una nota

En Nochebuena, el trío encuentra a un bebé abandonado acompañado de una nota: “Cuídela bien, por favor”. Junto a ella, una llave que abre un buzón con algunas pistas sobre los padres. Gin y Miyuki entienden que lo mejor es no tomar a la niña. Pero Hana, envuelta en su instinto materno truncado, rechaza la idea.

Así, llegan al acuerdo de entregarla a sus padres. Mientras tanto, llaman a la niña Kiyoko, que significa ‘niña pura’.

La importancia del trabajo en equipo

Con la llegada de Kiyoko, los tres vagabundos se proponen hallar a sus padres. La idea es conocerlos y entender el motivo de su abandono. Después, dependiendo de la situación que encuentren, ellos evaluarán si devolverla a sus padres o mantenerla en su “familia”.

A pesar de que los indigentes cuentan con algunas pistas sobre los progenitores de la niña, el camino será largo para ellos. Los obstáculos principales vendrán acompañados por el pasado de los personajes. En varias oportunidades, tendrán que enfrentarse a sus propios miedos y sacar coraje para seguir adelante.

El trabajo en equipo y la protección son claves durante esta travesía. Los amigos se van consolidando como núcleo al mismo tiempo que se van perdonando a sí mismos como individuos.

Es bueno enseñar a los niños la importancia del trabajo en equipo.

El valor de la familia

Tokyo Godfathers es una película que se pasea por algunos de los principios fundamentales de la humanidad. El perdón, el amor y la redención son algunos de los valores que se abordan a través de sus personajes. Sin embargo, el concepto que más destaca es el valor de la familia.

Sus personajes han sabido crear una familia a modo de supervivencia. Es un núcleo constituido desde las carencias donde no hay cabida al juicio. Los tres se comprenden y se acompañan en los pesares. Como parte de la sobrevivencia, aprendieron la importancia del trabajo en equipo. Lo que hace que esa familia improvisada funcione como una real.

También se da importancia a los lazos que unen a las personas. Y es que, pese a la distancia, estos lazos están destinados a unirse. Tarde o temprano los personajes tienen que acabar por enfrentarse a su pasado. Además, a lo largo del relato y muchas veces sin quererlo, los personajes ayudan a otras personas, lo que manifiesta la bondad inherente del ser humano.

En líneas generales, los expertos consideran esta película una versión de un cuento de navidad japonés que, ante todo, pretende transmitir una enseñanza moral.