¿Dormir bien provoca que el niño sea más inteligente?

01 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el educador infantil Pedro González Núñez
Descubre, desde un punto de vista científico, por qué es necesario que tu hijo disfrute de las horas de sueño requeridas para mejorar su desarrollo cognitivo a través de un sueño de calidad.

El niño sufre cuando pierde sus rutinas. Un pequeño feliz juega, disfruta, se lo pasa en grande durante todo el día y, cuando toca ir a la cama, está tan cansado que cae rendido en los dulces brazos de Morfeo. Ahora, además, sabemos que dormir bien provoca que el niño sea más inteligente.

Y recuerda, no es algo que digamos nosotras. Los estudios afirman que el niño, si duerme bien, se acuesta a su hora y descansa el tiempo necesario según su edad, obtendrá mejores resultados escolares y a todos los niveles de su vida.

Niño con sueño por la mañana porque no ha podido dormir bien.

Dormir bien para que el niño sea más inteligente

El descanso adecuado no solo es beneficioso para el pequeños, sino que es necesario para todos, incluidos los adultos. Los beneficios que proporcionan unas correctas horas de sueño son incuestionables.

El caso es que, según los diversas investigaciones científicas centradas en este tema, se ha demostrado que los pequeños que se acuestan todos los días a la misma hora obtienen un mejor rendimiento escolar.

¿A qué se debe? A que, con un descanso adecuado, los pequeños logran un desarrollo cognitivo óptimo, lo que, a su vez, permite un mejor asentamiento de los conocimientos, que se fijan en la memoria con mayor eficacia.

Además, se demuestra que no respetar los horarios de sueño de los niños durante su primera infancia tendrá consecuencias que reverberarán durante toda su vida, de ahí que en esta primera fase sea obligatorio cumplir de forma estricta con esta premisa de correcto descanso.

Los estudios

Uno de los últimos estudios que hemos conocido a este respecto ha sido desarrollado por la Universidad de Londres, que trabajó con más de 11000 infantes para descubrir el desarrollo cognitivo de los menores según las horas de sueño.

A raíz de la observación de los resultados, se observó que la falta de rutina y los horarios irregulares de sueño alteran los ritmos naturales de los niños, lo que causa trastornos en los pequeños, tanto en el descanso como en su desempeño.

Entre los resultados llama la atención el descubrimiento de que la falta de sueño de calidad socaba la plasticidad del cerebro, lo que se traduce en una peor capacidad para adquirir, retener y memorizar información.

Se descubre, así, que los niños que no duermen las horas necesarias y no siguen las rutinas demuestran menos capacidad de superación de pruebas como la lectura, las matemáticas o el pensamiento espacial, y obtienen peores resultados que aquellos infantes que sí siguen sus rutinas y sus hábitos saludables de sueño.

Menos sueño, peor aprendizaje

Una mala gestión del sueño afecta a todo el mundo. Pero los niños, por estar en pleno proceso de desarrollo, aprenden peor y sufren un desarrollo cognitivo poco adecuado por culpa del horario irregular.

Según Amanda Sacker, una de las científicas que lideró el estudio antes nombrado, dormir favorece la plasticidad del cerebro. Así pues, un descanso correcto y rutinario es necesario para que el niño esté más fresco y tenga mejor capacidad de asimilación al día siguiente.

El desarrollo temprano del pequeño está muy influenciado por sus rutinas y descansos. De hecho, tendrá profundas influencias en su salud, tanto durante la infancia como a lo largo del resto de su vida.

Por eso, muchos expertos, como los encargados del equipo de investigación de la Universidad de Auburn, en Estados Unidos, consideran que dormir mal es un enemigo natural de la infancia, ya que perjudica su capacidad de aprendizaje por no favorecer el desarrollo cognitivo del pequeño.

Con abrazado a su osito de peluche porque no puede dormir bien.

Trastornos y soluciones

Los trastornos del sueño pueden ser muy problemáticos para los infantes. Son casos como la narcolepsia, la apnea, el síndrome de piernas inquietas, etc. Por eso, es necesario atajarlos lo antes posible, porque afectan al rendimiento cognitivo de los pequeños y también a su comportamiento.

Es necesario establecer un diagnóstico lo antes posible y comenzar con el tratamiento precoz para evitar que estas situaciones indeseadas afecten al rendimiento cognitivo de los infantes.

Recordemos que el correcto sueño es una desconexión necesaria para el niño que, además, implica un proceso activo de vital importancia en la memoria infantil.

Por eso, dormir lo hace más inteligente y más activo y despierto. De ahí que tengamos que apostar con fuerza por un establecimiento de rutinas y hábitos dentro de los cuales los pequeños se sientan seguros a la vez que optimizan su desarrollo.