¿Es recomendable darle flúor a mi hijo?

Si te preguntas si el uso de flúor es recomendable para prevenir las caries de tu hijo, este artículo es para ti. Te aclaramos cuándo es necesario y cómo se utiliza.
¿Es recomendable darle flúor a mi hijo?
Vanesa Evangelina Buffa

Escrito y verificado por la odontóloga Vanesa Evangelina Buffa.

Última actualización: 28 abril, 2023

Si buscas que tu hijo tenga una dentadura sana y brillante, puede que te preguntes si es recomendable darle flúor. El uso de este elemento en la cavidad bucal es bastante habitual, pero puede que te inquiete no saber cómo utilizarlo, si es seguro en los más pequeños o si es realmente necesario.

En este artículo, te aclaramos esas dudas que pueden surgir en relación con el uso de los fluoruros en la boca de los niños. Comprender la importancia de este mineral en la prevención de las caries y saber cómo dosificarlo ayudará al bienestar oral de tu pequeño. Te lo contamos con detalles.

¿Qué es el flúor?

El flúor es un elemento químico natural que está presente en el agua, el aire y el suelo. Además, es posible hallarlo en pequeñas cantidades en algunos alimentos, como coles, espinaca, uvas, pescados azules, pollo, trigo, arroz y té negro.

En odontología, este mineral se combina con otras sustancias químicas y se lo utiliza en forma de geles, pastas o enjuagues. De esta manera, se aprovechan sus beneficios en la boca, pues posee una alta efectividad en la prevención de las caries. Los estudios refieren distintos mecanismos de acción:

  • Se combina con los minerales del esmalte, por lo que lo vuelve más fuerte y resistente a los ácidos que producen las bacterias.
  • Favorece la remineralización de los tejidos dentales.
  • Entorpece el metabolismo y la proliferación bacteriana, lo cual disminuye la producción de ácidos.

El flúor en los dientes de los niños

La caries dental es una de las enfermedades más frecuentes en la infancia. Se trata de la destrucción de los tejidos duros del diente como consecuencia de los ácidos que producen las bacterias de la boca al metabolizar los hidratos de carbono de la dieta. Las piezas dentales tienen dos maneras de beneficiarse de la acción del flúor:

  1. Antes de erupcionar: el flúor llega a las piezas dentarias por vía sistémica, es decir, a través de la ingesta de algún producto que contiene el micronutriente.
  2. Luego de erupcionar: el mineral llega por vía tópica y se aplica directamente en la cavidad bucal.
La acción del flúor es valiosa tanto antes como después de la erupción de los dientes. Por lo tanto, es importante que los niños reciban las dosis adecuadas del mineral durante la infancia.

El flúor por vía sistémica en los niños

La acción del flúor por vía sistémica ocurre a través de la ingesta de alimentos o del agua. El mineral es digerido, pasa a la sangre y se distribuye a los diferentes tejidos del cuerpo. Principalmente, se deposita en los huesos y los dientes.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la concentración óptima y segura de flúor en el agua de bebida es de 0,7 a 1,2 miligramos por litro. Niveles más altos resultan tóxicos y pueden provocar fluorosis. Por el contrario, cuando las concentraciones son más bajas, el odontopediatra puede indicar el uso de suplementos en gotas o tabletas en pacientes con alto riesgo de caries.

¿Cuándo es recomendable darle suplementos de flúor a tu hijo?

El aporte suplementario solo es necesario en niños que no reciben flúor suficiente de otras fuentes y tienen un diagnóstico de alto riesgo de caries. Estas son algunas de las situaciones que pueden llevar al dentista a recomendar el uso de gotas o tabletas de flúor en la infancia:

  • Caries activas en edades tempranas.
  • Anomalías en los tejidos duros de los dientes.
  • Impedimentos para realizar una adecuada higiene bucal.
  • Niños con especial riesgo si desarrollan caries: por ejemplo, por enfermedades del corazón, hemofilia o problemas de inmunidad.

La bibliografía considera, como primera opción, las mejoras en la calidad del cepillado dental o usar una mayor concentración de pasta fluorada. Entonces, a menos que el odontopediatra indique lo contrario, no es recomendable que le des suplementos de flúor a tu hijo.

Flúor tópico en los niños

Cuando hablamos de flúor tópico, nos referimos a la aplicación directa de productos que contienen el mineral sobre las piezas dentarias. Esto incluye a las pastas dentales, los colutorios y los barnices y geles que usan los odontólogos. Veamos cuándo es recomendable dar este tipo de flúor a tu hijo.

Pastas dentales con flúor

La pasta dental con flúor es la que se utiliza de manera habitual en el hogar. Las presentaciones para niños poseen concentraciones óptimas y seguras de fluoruro para utilizarse durante la infancia. La Asociación Española de Pediatría indica que es recomendable utilizarlas desde la salida del primer diente. Según la edad del pequeño varía la cantidad de producto a utilizar:

  • Niños de 0 a 3 años: se coloca una mancha de pasta no superior al tamaño de un grano de arroz.
  • Niños de 3 a 6 años: la cantidad de pasta es la equivalente a un guisante.
  • A partir de los 6 años: se usan pastas dentales con mayor concentración de flúor y se coloca una porción del tamaño de un guisante.

El cepillado de dientes lo debe realizar un adulto hasta aproximadamente los 6 a 8 años de edad del niño. A partir de ese momento, la limpieza debe ser supervisada y acompañada hasta la adolescencia. Es importante que los pequeños aprendan a escupir la pasta después del cepillado y que no se la traguen. Asimismo, no se debe permitir que los infantes chupen o coman pasta del tubo.

Es importante que se preste atención a la dosificación de la pasta dental que se utiliza en los niños. Exponer a los pequeños a mayores cantidades puede provocar problemas de fluorosis.

Enjuague bucal con flúor

Los enjuagues bucales con flúor se pueden utilizar como complemento del cepillado dental. Los estudios indican que el propósito de los colutorios es proporcionar concentraciones frecuentes y relativamente bajas de mineral a los sitios de la boca con mayor susceptibilidad. Existen presentaciones especiales para niños con colores y diseños llamativos y sabores agradables. De todos modos, hay varios aspectos que debes considerar:

  • La edad de tu pequeño y su capacidad para escupir. Los colutorios no se recomiendan en niños menores de 6 años por el riesgo de ingesta.
  • Riesgo de caries. Si tu pequeño no posee historia de caries, tiene una dieta saludable, no lleva aparatos de ortodoncia y su higiene dental es adecuada, puede prescindir de este complemento.

Flúor de uso profesional

Los geles y barnices de flúor son productos que utiliza el odontólogo para prevenir las caries, revertirlas o evitar que empeoren. Según una revisión sobre fluoruros aplicados profesionalmente, tanto el gel como el barniz son efectivos. Para pequeños menores de 6 años, solo se recomienda el uso de un barniz de flúor al 2,26 %. Se trata de un procedimiento sencillo, indoloro y cómodo para el niño.

Riesgos del flúor en los niños

El uso habitual y controlado de flúor no supone un riesgo para la salud de los niños. La fluorosis dental es una consecuencia que puede surgir por una exposición exagerada al mineral durante la formación de las piezas dentarias. El cuadro se caracteriza por la presencia de manchas blancas, amarillas o marrones en las superficies dentarias. De todas formas, no afecta la función de los dientes ni causa dolor, sino que altera la estética de la dentadura.

¿Puedo darle flúor a mi hijo?

Si bien es recomendable que des flúor a tu hijo, no debes buscar fuentes distintas a la pasta dental y al agua potable fluorada. Siempre es beneficioso que pongas la salud bucodental de tu pequeño en manos de un profesional que esté atento a sus necesidades particulares.

Los beneficios del flúor en la boca son mayores que sus riesgos. Si utilizas este elemento con responsabilidad, la boca de tu pequeño resultará favorecida gracias a sus propiedades.


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