Cultiva la salud emocional de tu hijo

María José · 28 enero, 2017

Desde el momento en que los niños llegan al mundo, su salud física se convierte en la máxima prioridad para los padres. Los padres llevan a sus hijos al médico cada vez que tienen tos o no se sienten bien físicamente. Pero, ¿con qué frecuencia los padres se sienten y se preguntan cómo está la salud emocional de los hijos? Es muy importante cultivar la salud emocional de tu hijo para que se convierta en una persona feliz.

De acuerdo con la Academia Americana de Pediatría (AAP), se estima que el 21% de los niños y adolescentes de los Estados Unidos cumplen con los criterios de diagnóstico de trastornos mentales.

Sin embargo, debido a la escasez de proveedores de salud mental pediátrica, solo el 20% de estos niños y adolescentes reciben tratamiento. Es importante identificar los problemas de salud emocional para poder cultivarla en positivo.

En la cultura actual, los padres se centran en sus hijos, pero también centran su atención en las tareas domésticas y laborales, en las facturas, algo que puede ser devastador y que les aleje peligrosamente de lo más importante: ¿Cómo se sienten los hijos?

No hay nada más importante que cultivar una buena salud emocional en los hijos.  Es por eso que los padres deberán preocuparse no solo por la salud física de sus pequeños, sino también por sus emociones.

happy-child-on-the-northern-beaches

En general, muchas de las emociones de nuestros hijos se pasan por alto, ya que se tiende a prestar más atención a cómo se están comportando que en la forma en que sienten.

Al mantener una conciencia del estado psicológico de los  hijos y teniendo en cuenta los principios de crianza positiva, puedes llegar a estar más sintonía con tus hijos y aprender formas de cultivar la salud emocional de tus pequeños.

No ignores las señales de que tu hijo puede tener dificultades

Sé consciente de los cambios de comportamiento que pueden indicar que un niño lo está pasando mal emocionalmente. Si tu hijo tiene problemas en la escuela no tienes que encogerte de hombros y mirar hacia otro lado. Lo que puede comenzar como pequeños patrones de comportamiento pueden derivarse en comportamientos mucho más preocupantes.

En este sentido, si te das cuenta de que tu hijo empieza a tener pequeños comportamientos o muestra algunos que son preocupantes (como obsesión por los alimentos o por los vídeo-juegos, quizá una actitud más apática de lo normal, etc.) será muy importante que no los pases por alto. Habla con tu hijo y hazle ver que estarás a su lado para todo lo que necesite.

Enseña respeto hacia sí mismos y hacia los demás

o-happy-children-facebook

Mostrar respeto a los hijos significa escuchar y tomar en serio cualquier cosa que quieran comunicarte. No tienes que estar de acuerdo con todo lo que dicen, pero escuchándoles les estarás mostrando respeto. Habla con tus hijos también con educación y amabilidad, evita la crítica ya que es destructivo para la autoestima. Alaba el comportamiento deseado.

Además, para fomentar el respeto es importante establecer límites y explicar las consecuencias negativas de la conducta no deseada, pero todo esto sin insultos ni críticas. Una forma de hacerlo puede ser: ‘Estar en el cuarto de baño media hora nos hace esperar a todos, es importante que acabes antes o tendremos que establecer un tiempo para que uses el baño por la mañana’. 

El mensaje anterior es mucho más eficaz que si dices algo del estilo: ‘Eres un egoísta y un desconsiderado por estar tanto tiempo en el cuarto de baño haciéndonos esperar’. Si tratas a tu hijo con respeto, ellos también tratarán a los demás del mismo modo, por lo que estarás cultivando empatía y también asertividad. El respeto es fundamental para que las relaciones interpersonales tengan éxito.

Otros consejos que no debes olvidar

  • Acepta los sentimientos de tu hijo
  • Respeta sus límites y su espacio personal
  • Permite que tome decisiones apropiadas para su edad, así sentirán control e independencia
  • Ten reglas coherentes en casa y normas que se adapten a todos
  • No trivialices los sentimientos de tus hijos, todas las emociones son importantes
  • Estate en sintonía con los sentimientos de tus hijos
  • Pasa tiempo de calidad en familia y con tus hijos
  • Mantén una comunicación abierta siempre, que sepa que aunque no quiera hablar ahora siempre estarás disponible para él/ella
  • Si tienen problemas, buscar la ayuda que necesitan