¿Cuáles son los riesgos del prolapso del cordón umbilical?

Amanda3 6 septiembre, 2017

La mayoría de los embarazos llegan a término sin complicaciones. Sin embargo, durante el largo proceso de gestación existen muchos riesgos. Una de los inconvenientes que puede sufrir el feto en el útero es que se produzca la compresión o prolapso del cordón umbilical.

En términos generales, se puede afirmar que gran parte de los problemas que se presentan en el embarazo, pueden solucionarse si llevamos un seguimiento del proceso. Las consultas prenatales son muy importantes durante todas las etapas de gestación.

El médico se preocupa mucho por descartar un posible prolapso del cordón, lo cual puede suceder en el embarazo o durante el parto. Sin embargo, este tipo de complicaciones son más frecuentes durante parto, la mayoría de estas son leves y sin consecuencias. Se estima que al menos uno de cada diez partos puede presentar compresión del cordón umbilical.

¿Qué origina el prolapso del cordón umbilical?

Aunque es más común en el parto, el prolapso del cordón umbilical también puede ocurrir en las últimas semanas de embarazo. Mientras más fuerte es el movimiento del bebé, más posibilidades existen de que se comprima el cordón. En algunos casos puede darse una compresión temporal y de hecho inofensiva. También es posible que se prolongue por largos períodos sin que sea peligroso.

El cordón umbilical pasa por el proceso de compresión y estiramiento muchas veces durante su crecimiento. Este movimiento o el del bebé no siempre termina con la compresión del cordón, pero puede ocurrir. Durante el parto sí es más común que el estiramiento y compresión culminen en el prolapso del cordón umbilical.

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Es raro que la actividad del bebé en el útero pueda ocasionar que se comprima el cordón. En cambio, la ruptura prematura de membranas tiende a ser una de las principales causas. Esto ocurre a veces en una etapa próxima al parto, pero cuando se produce antes de la semana 32, la frecuencia de compresión puede elevarse hasta el 76% de los casos.

El cordón umbilical también suele comprimirse cuando este desciende hacia el canal de parto antes que el bebé. Por eso es más común que dicha compresión ocurra con más frecuencia en este momento del embarazo.

¿Cuáles son los riesgos del prolapso del cordón umbilical?

El cordón umbilical forma parte del sistema vital del bebé en el vientre materno. Este órgano es el encargado de llevar los nutrientes y el oxígeno al feto desde la placenta. Por lo tanto, cuando existe una compresión por un largo período, puede ocurrir un descenso en el flujo de sangre y también una carencia de oxígeno. Otros riesgos son los siguientes:

  • Alteración del ritmo cardíaco del feto, especialmente relacionada con la desaceleración variable. Esto quiere decir que desciende el ritmo cardíaco del bebé a niveles inferiores a 115 bpm por un período mayor a 10 minutos. Esta desaceleración es normal si dura unos minutos, pero no más de 10.
  • Cambios en la presión arterial del bebé
  • Presencia y acumulación de dióxido de carbono en la sangre, lo cual puede derivar en un proceso de acidosis respiratoria
  • Riesgo de daño cerebral dependiendo del tiempo que se prolongue la falta de oxígeno
  • Otras complicaciones de salud ocasionadas por posibles episodios de hipoxia fetal mientras transcurre la compresión
  • Muerte fetal

Los daños en la salud del feto por causa del prolapso del cordón umbilical dependen del tiempo que perdure dicho proceso.  La mayor parte del riesgo corresponde a la falta de oxígeno, lo cual puede llevar incluso al fallecimiento del pequeño. Estas posibles complicaciones son poco comunes, pues los médicos son capaces de controlar la situación.

Diagnóstico y tratamiento

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Para diagnosticar una posible comprensión del cordón antes del parto, el médico puede realizar al menos un par de pruebas. Puede determinarse por medio de un doppler fetal o ultrasonido. Sin estas pruebas es imposible identificar posibles señales de que se está produciendo una compresión.

Una vez detectada la situación, el principal tratamiento consiste en aplicar una amnioinfusión, que es la introducción de solución salina dentro del útero. Dicha solución debe estar a temperatura ambiente, para aliviar la presión sobre el cordón. Este procedimiento solo es aplicable cuando el prolapso se ha producido durante el parto.

Cuando se trata de una compresión menor, en otro momento del embarazo, se intenta aumentar la cantidad de oxígeno. Es decir, se coloca oxígeno a la madre con el fin de que el flujo de sangre aumente en el cordón. Si el caso fuera más grave, la situación exige un monitoreo cercano de los signos vitales del bebé.

De determinarse que el bebé muestra signos de angustia o su ritmo cardíaco desciende, es posible que haya que tomar medidas más drásticas. Dependiendo de la etapa del embarazo, una cesárea puede practicarse para salvar la vida del bebé.

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