¿Cuáles son las causas de escroto agudo en niños?

26 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la médica Elisa Martin Cano
El escroto agudo es el dolor y la inflamación del testículo del niño. Te contamos cuáles son las causas más frecuentes y cómo distinguirlas.

Conocemos como escroto agudo a un cuadro en el bebé o en el niño que se presenta como inflamación y dolor en esta parte de su cuerpo. Puede estar causado por diferentes patologías, algunas de las cuales pueden ser urgencias médicas y requerir una actuación rápida. Aquí, te contamos cuáles son las causas más comunes de escroto agudo en el niño.

Escroto agudo por torsión testicular

En la torsión testicular lo que ocurre es que el cordón espermático, que es el que suministra sangre a los testículos, se enrolla sobre sí mismo. Es la causa más frecuente de escroto agudo, sobre todo en niños más mayores y en preadolescentes.

Se manifiesta como un dolor repentino y fuerte que se irradia hacia la ingle del niño. Además, el testículo puede estar inflamado y rojo. Si intentamos levantar el testículo afectado, el dolor aumenta.

Niño con dolores ya que sufre escroto agudo.

Lo que ocurre es que, cuanto más tiempo pase sin diagnosticarse y tratarse esta patología, mayor será el tiempo que pasará ese testículo sin recibir sangre. Por esto, puede que el testículo sufra necrosis y sea necesario extirparlo si retrasamos el tratamiento.

Por tanto, es importante saber interpretar los síntomas y acudir lo más rápido posible al especialista, que realizará un diagnóstico por la clínica y, quizás, con una ecografía para, en caso de confirmarlo, acudir al quirófano para corregirlo lo más rápido posible.

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Torsión de hidátide

La hidátide, también conocida como apéndice testicular, son estructuras embrionarias que pueden permanecer en diferentes partes del testículo. Lo más común es que se encuentren en la parte superior del testículo.

Cuando este apéndice se enrolla sobre sí, produce un dolor gradual, normalmente menos intenso que en la torsión testicular. Además, este dolor, en lugar de estar extendido por todo el testículo, suele estar localizado en la parte superior. Aparte de este dolor localizado, es posible que aparezca un punto azulado en este punto doloroso.

Este cuadro suele ocurrir en la niñez, sobre todo entre los 2 y los 11 años. Al contrario que en la torsión testicular, esta es una patología menos grave, y no es urgente. Normalmente, el tratamiento consiste simplemente en reposo y, si son necesarios, analgésicos y antiinflamatorios. Con o sin tratamiento, suele acabar solucionándose solo.

Escroto agudo por epididimitis

El epidídimo es la parte del testículo en la que maduran y se almacenan los espermatozoides. La epididimitis es es la inflamación de esta parte del testículo. Normalmente, ocurre porque la orina con bacterias accede a esta parte del testículo y se infecta.

Niño con dolor abdominal tumbado en el sofá.

La epididimitis se manifiesta como un dolor que va aumentando. En este caso, va acompañado de malestar general, dolor al orinar y fiebre. El diagnóstico será por los síntomas y pueden realizarse pruebas de imagen, como la ecografía, o cultivos de orina para confirmar la presencia de bacterias. El tratamiento serán analgésicos y antibióticos dirigidos contra la bacteria que lo produzca.

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En cuanto al escroto agudo, debemos saber…

Debemos tener en cuenta que el dolor y la inflamación en el testículo de un niño pueden estar causados por diferentes patologías. Lo más importante es acudir al especialista en cuanto observemos algún síntoma en nuestro hijo ya que, como hemos comentado, alguna de ellas puede ser una verdadera urgencia médica.

El especialista será quien, a través de la clínica del paciente y algunas pruebas complementarias, en caso de creerlo necesario, establezca el diagnóstico. A partir de aquí, propondrá el tratamiento más adecuado y lo más normal es que el cuadro se resuelva y nuestro hijo no tenga ninguna consecuencia tras ello.

Como siempre, es importante estar al día con las revisiones en el pediatra. En caso de que observemos alguna clínica en nuestro hijo, deberemos mantener la calma y seguir los consejos del pediatra.