Corte de digestión en niños, ¿qué hacer?

Francisco María García · 11 septiembre, 2018
Nuestros mayores siempre nos han dicho que tuviésemos precauciones a la hora de bañarnos después de comer. La recomendación es que pasen al menos dos horas antes de zambullirnos, para evitar así el corte de digestión. ¿En qué consiste este problema?

El corte de digestión en niños es una situación que se observa bastante a menudo. Ante ella no hay por qué alarmarse, sino más bien informarse acerca de las causas y conocer, por parte de los padres, la mejor forma de reaccionar.

¿Qué es el corte de digestión y cuáles son las causas?

La digestión es el proceso mediante el cual el cuerpo humano obtiene los nutrientes de los alimentos que se ingieren. Este proceso orgánico comienza desde que el alimento ingresa por la boca y termina una vez que el cuerpo ha absorbido los nutrientes necesarios y deja los desechos en el tubo digestivo.

El famoso corte de digestión, una expresión tan usada, se refiere a la parada súbita del proceso de la digestión. Este malestar, también conocido como hidrocución, puede darse en cualquier persona, pero los casos más comunes se dan en los niños.

Las causas del corte de digestión en niños son variadas. Para entender el origen de esta situación, es importante saber que, después de comer, el flujo sanguíneo se concentra principalmente en las vías digestivas, precisamente para ayudar a concretar el proceso de la digestión.

Una de las causas principales del corte es que se produce un cambio de temperatura brusco en el cuerpo durante la digestión. Si esto sucede, la sangre debe dirigirse rápido hacia otros órganos, lo que causa un corte en el proceso de digestión.

Corte de digestión en niños

La causa más común del corte de digestión en niños que se bañen inmediatamente después de comer, ya sea en la piscina o en el mar. Cuando el niño pone en contacto su cuerpo con el agua fría al poco tiempo de haber comido, se produce el corte de digestión.

El colon irritable en niños genera en ellos varios síntomas, como la diarrea y los gases.

Es preciso conocer esta situación y saber cómo reaccionar ante ella. Este tipo de corte puede provocar la pérdida de conocimiento, ya que disminuye el flujo de sangre que va al cerebro.

Junto al baño, la realización de actividades que requieran de mucho movimiento después de comer también pueden provocar cortes de digestión en los niños. Por ello, es recomendable, esperar un tiempo antes de comenzar con actividades que signifiquen un gasto de energía corporal.

Qué hacer si se produce un corte de digestión en niños

Si los niños se dan un chapuzón o se encuentran corriendo después de la comida, puede que comiencen a sentirse mal. Los síntomas más habituales del corte de digestión en niños son la palidez, el sudor y los mareos.

En estos casos, la mejor manera de aliviar el malestar es tumbar al pequeño y levantarle un poco las piernas. De esta forma, los mareos comenzarán a desaparecer y también la bajada de tensión. Normalmente, el paciente mejorará en unos minutos, aunque es recomendable que descanse al menos durante dos horas.

“El famoso corte de digestión, una expresión tan usada, se refiere a la parada súbita del proceso de la digestión”

Más tarde, es posible que el niño presente vómitos o diarrea. Hay que estar atentos: si presenta estos síntomas, se sugiere mantener una dieta líquida para evitar la deshidratación. Si los síntomas no mejoran o incluso empeoran aún más, con una posible de pérdida de conciencia, se debe acudir inmediatamente a urgencias.

En los casos de mayor gravedad, y aunque es poco común, puede que un corte de digestión también produzca un paro cardiorespiratorio. Por esa razón, es muy importante que los padres reaccionen a la mayor brevedad frente a los primeros síntomas.

Un corte de digestión en niños puede darse por ingresar a la piscina minutos después de haber comido.

Prevenir un corte de digestión en niños

La recomendación para prevenir el corte de digestión en niños es la que se mencionó previamente. Lo más efectivo es que los niños se acostumbren a esperar al menos dos horas después de comer antes de meterse a la piscina o de iniciar juegos físicos intensos.

También es conveniente, en días de piscina o mar, preparar comidas más ligeras. De esta manera, la digestión será más rápida y se podrá evitar el corte de digestión. Se han de evitar los alimentos ricos en grasas, ya que estos requieren de más tiempo para ser digeridos de manera adecuada.

Es importante que los niños no entren de manera brusca al agua fría. Lo recomendable es que ingresen de manera progresiva para que el cuerpo pueda acostumbrarse poco a poco al cambio de temperatura. Además, las precauciones para el baño deben ser mayores si el niño ha estado jugando al sol, ya que la variación de temperatura en ese caso será más brusca.

En conclusión, aunque el corte de digestión en niños es algo común, es importante saber cómo reaccionar ante el malestar del niño. Es necesario enseñarles a tomarse el tiempo adecuado para digerir los alimentos; es una manera muy efectiva de prevenir un corte de digestión y, además, es un hábito muy saludable.