El consumo de pornografía en adolescentes

29 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga Marta Crespo Garcia
Los adolescentes de hoy en día viven en un mundo hipersexualizado. Tienen a su alcance contenido pornográfico a un toque de pantalla; sin ninguna restricción, pueden consumir pornografía libremente.

Varias investigaciones ponen de manifiesto que el consumo de pornografía en adolescentes puede generar problemas a la hora de mantener relaciones sexuales satisfactorias. Incluso, afirman que, si este consumo es muy habitual, puede llevar a producir cierta adicción. ¿Se está convirtiendo la pornografía en una práctica social preocupante?

Por otro lado, el consumo de pornografía ha aumentado en las dos últimas décadas. lo más preocupante es la edad a la que se tiene el primer contacto con material pornográfico, pues hay niños con 10 años que ven ya contenidos para adultos.

Este consumo temprano de pornografía provoca que los adolescentes desvirtúen el modelo de las relaciones afectivo-sexuales y tengan una visión distorsionada de la sexualidad. ¿Cómo afectará en nuestros hijos este consumo temprano y frecuente de pornografía?

¿A qué edad comienzan los adolescentes a ver contenido pornográfico?

Según la Unidad de Pediatría y Adolescencia, la edad media a la que comienzan a consumir pornografía los adolescentes cada vez es más temprana. Entre los 12 y 14 años en el caso de los chicos, y de 16 años en las chicas. Es más, las estadísticas dicen que 1 de cada 4 comienzan a visualizar pornografía antes de los 10 años, incluso algunos niños tienen su primer contacto con imágenes pornográficas con tan solo 8 años.

Niña viendo pornografía en un móvil.

Esta práctica hace unos años no era tan temprana ni tan masiva. Hoy en día, el uso de internet y las nuevas tecnologías provocan que los preadolescentes y adolescentes tengan al alcance de su mano y sin ninguna restricción el consumo libre de pornografía.

El uso de móviles a edades muy tempranas, la curiosidad que tienen los adolescentes y la facilidad de acceso a páginas con contenido pornográfico, inducen a buscar pornografía explícita. Con el tiempo, buscarán imágenes cada vez transgresoras con la intención de buscar mayor placer. Esta práctica puede afectar de varias maneras, ya que su cerebro todavía no tiene un mapa de la sexualidad bien formado.

Efectos del consumo de pornografía a edades tempranas

Emilio López Bastos, psicólogo y sexólogo, además de vicepresidente de la Federación Española de Sociedades de Sexología, advierte que el consumo habitual y temprano de pornografía puede producir disfunciones sexuales. Entre ellas, disfunción eréctil, eyaculación precoz y dificultad para llegar al orgasmo.

Y es que los adolescentes que comienzan a ver pornografía a edades muy tempranas acabarán necesitando un estímulo visual cada vez más fuerte para obtener una respuesta sexual placentera. Pasan de la pornografía softcore a hardcore.

Este es el motivo por el que muchos jóvenes acuden a terapias con sexólogos, pues afirman tener problemas para mantener relaciones sexuales satisfactorias. Incluso, hay jóvenes que llegan a decir que obtienen más placer consumiendo porno que manteniendo relaciones sexuales con sus parejas.

Por otro lado, a nivel cerebral, se producen descargas de dopamina que generan reacciones intensas y que son muy similares a las que se producen cuando se toman sustancias adictivas. Así pues, al igual otras adicciones, el consumo frecuente de pornografía a edades tempranas puede generar problemas físicos, mentales, psicológicos y sociales en los adolescentes.

Hay que tener en cuenta que la intensidad de los efectos será mayor cuanto más temprana sea la edad de exposición y más extremo sea el contenido pornográfico, ya que, como hemos dicho, con 12 o 14 años todavía no tienen un mapa de la sexualidad bien formado. Su cerebro todavía no está desarrollado psicológicamente para procesar esas imágenes, lo que provoca que la percepción de la sexualidad se vea distorsionada.

Las relaciones afectivo-sexuales en adolescentes consumidores de pornografía

Si desde edades tempranas un chico comienza a consumir pornografía, tendrá una idea equivocada acerca del sexo. Buscará en la realidad aquello que vio y que no va a encontrar. Porque la sexualidad humana poco tiene que ver con lo que transmite mucha de esta pornografía.

Además, algo muy negativo que tiene la pornografía es que, en general, es muy machista; transmite unos mitos y unas ideas erróneas sobre la sexualidad. Es por ello que, con el tiempo, tanto chicos como chicas acabarán distorsionando las relaciones afectivo-sexuales con sus parejas. En consecuencia, acabarán asimilando que:

  • El sexo y el afecto son dos cosas independientes.
  • Los hombres pueden hacer y poseer a la mujer cuando quieran.
  • Las mujeres deben responder a las demandas sexuales de los hombres.
  • El sexo violento es algo normal.
    Niño con un ordenador con acceso a internet.

¿Qué se puede hacer desde la familia y el colegio?

Como hemos dicho, la curiosidad, el uso de móviles a edades tempranas y la facilidad de acceso a internet y a páginas web pornográficas hace que el consumo de este material sea cada vez más temprano y más frecuente. Así pues, la educación sexual, tanto en la familia como en la escuela, se hace cada vez más necesaria.

Desde la familia, debemos prevenir y evitar que nuestros hijos consuman pornografía a edades tempranas.  Ahora bien, la forma más práctica para evitar que vean contenidos pornográficos son los programas de control parental. A través de ellos, podemos restringir contenidos, páginas web y limitar el uso de datos a ciertas horas y con tiempo limitado.

Sin embargo, la mejor forma de prevenir el consumo de pornografía es una adecuada educación sexual. Es importante hablar con nuestros hijos abiertamente, explicarles la diferencia entre la sexualidad real y la pornografía, educarlos en la igualdad y hacerles saber qué deben aceptar y qué no aceptar en sus relaciones sexuales.

A tener en cuenta sobre el consumo de pornografía en adolescentes

El consumo de pornografía es una práctica cada vez más extendida y frecuente entre los adolescentes. El hecho de comenzar a ver contenido pornográfico en edades tempranas va a ocasionar que los chicos tengan una idea equivocada sobre la sexualidad.

Por otro lado, ver contenidos pornográficos de forma frecuente provocará en los adolescentes problemas en sus relaciones sexuales. Tendrán un umbral de placer tan alto por culpa de la pornografía que no disfrutarán el sexo con su pareja.

Por lo tanto, desde la familia y el colegio, se debe prevenir el consumo de pornografía mediante una correcta educación sexual. Hay que asesorar a los adolescentes en el proceso de su sexualidad. No censurar, sino crear la capacidad crítica para diferenciar la pornografía de las relaciones sexuales-afectivas.

  • Tokumura, O. (2015). Pornografía Online: Una nueva adicción. Madrid, España: Editorial Voz de papel.
  • Triviño Burbano, M. V.; y Salvador Brito, J. P. (2019) La Pornografía y su incidencia en el desarrollo psicosexual de adolescentes. Revista digital “Uniandes Episteme”, volumen(número), 246-260.