4 consejos para cuidar la microbiota de tus hijos

Mantener la microbiota saludable y funcional es determinante para el desarrollo de tus hijos. Por eso, te vamos a mostrar una serie de consejos sencillos para aplicar diariamente.
4 consejos para cuidar la microbiota de tus hijos
Saúl Sánchez Arias

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias.

Última actualización: 22 abril, 2022

Cuidar la microbiota es clave para mantener un buen estado de salud a nivel intestinal. Se trata de un conjunto de bacterias “buenas” que habitan el tubo digestivo y que condicionan el funcionamiento del mismo. Si no se las preserva, sobrecrecen otras poblaciones de bacterias nocivas y se desarrollan síntomas molestos o patologías más complejas.

Cabe destacar que conviene prestar atención a la microbiota ya desde las primeras etapas de la vida. Solamente el hecho de optar por la lactancia materna ya influirá positivamente en la composición de la flora intestinal del bebé. Por eso, en la medida de lo posible, se le debe ofrecer el pecho al menos durante el primer año de vida.

Consejos para cuidar la microbiota

A continuación, te vamos a mostrar cuáles son los principales consejos para cuidar la microbiota de tus hijos de manera eficiente. Ahora bien, en el caso de sufrir síntomas intestinales, lo mejor puede ser consultar con un especialista para atacar el foco de problema.

1. Introduce yogur en la dieta

El yogur, junto con otros lácteos fermentados, es un alimento de alta densidad nutricional que ha de aparecer en la pauta de manera diaria.

Este comestible ha demostrado ser capaz de generar varios beneficios para la salud, algunos de ellos relacionados con su exquisito aporte de proteínas de alto valor biológico y de calcio. Pero además, porque cuenta con bacterias probióticas beneficiosas que colonizan selectivamente el tubo digestivo.

mama y nina comen yogurt pote de vidrio en la mesa de cocina
Los yogures naturales son una excelente fuente de probióticos. Siempre hay que preferirlos por sobre las opciones comerciales, que contienen azúcar y otros aditivos potencialmente nocivos.

2. No te olvides de la fibra

Otro aspecto clave para conseguir una buena microbiota es incrementar el consumo de fibra. Existe una porción de la misma, conocida como fibra soluble, que se destaca como sustrato energético para las bacterias que habitan en el intestino. Así lo evidencia una investigación publicada en la revista Nutrients.

De hecho, los expertos recomiendan una ingesta total de unos 25 gramos de fibra cada día para mantener una buena salud digestiva. La mala noticia es que la mayor parte de las dietas no consiguen satisfacer dicho requerimiento. Incluir manzanas y avenas de manera regular ayudará mucho.

3. Ten cuidado con las grasas trans

La calidad de las grasas que contienen los alimentos puede influir en la composición de la microbiota. Como norma general, se recomienda priorizar las de tipo cis, que están presentes en los alimentos frescos. Estas pueden mantener controlada la inflamación en el medio interno, lo que evita el desarrollo de patologías crónicas y complejas con el paso de los años.

Pero además de lo antedicho, es determinante restringir la ingesta de ácidos grasos de tipo trans, que abundan sobre todo en los comestibles ultraprocesados o industriales. Estos se generan al someter a los lípidos a altas temperaturas, principalmente los de baja calidad, como los de palma.

4. Ayúdalos a dormir 8 horas diarias

Apenas quedan dudas ya de la conexión bidireccional entre el intestino y el cerebro, pues lo que sucede en un órgano afecta de manera determinante al otro. Por este motivo, es clave dormir adecuadamente y mantener los niveles de estrés controlados a fin de evitar que se produzcan cambios desfavorables en la microbiota intestinal.

Algunas terapias, como la meditación o incluso, evitar el uso de teléfonos móviles antes de dormir, marcarán la diferencia.

También cabe mencionar la opción de incluir en la pauta un suplemento de melatonina. Esto no es siempre aconsejable para los niños pequeños, pero sí para los mayores de 5 años. Existen ciertos productos en las farmacias que pueden ayudar a mejorar la calidad del descanso sin efectos secundarios, pero debes contar con el aval de tu médico antes de adquirirlos.

Padre leyendo un cuento a su hija para dormir.
Asegurar un buen descanso nocturno, tranquilo y lejos de las pantallas es un factor clave para preservar a la microbiota y mejorar el estado de salud en general.

Aplica los consejos para cuidar la microbiota de tu hijo

Como has visto, los consejos que se pueden poner en marcha para cuidar la microbiota de tu hijo son sencillos. De este modo, podrás reducir la incidencia de que desarrolle patologías intestinales a medio plazo. Por ejemplo, obesidad, diabetes, alergias o intolerancias a ciertos nutrientes o alimentos. Todo esto repercutirá positivamente sobre su bienestar.

Para terminar, recuerda que siempre cabe la posibilidad de introducir un suplemento de probióticos o de prebióticos en la pauta. Ahora bien, se recomienda primero consultar con un especialista para elegir la opción más adecuada.

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