Problemas de conducta en los hijos: cuándo buscar ayuda profesional

Saber cuándo los problemas de conducta de los hijos necesitan ayuda profesional es algo muy importante. En este artículo, te damos algunas claves para que sepas cuándo acudir a un profesional.
Problemas de conducta en los hijos: cuándo buscar ayuda profesional
Mara Amor López

Escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López.

Última actualización: 21 enero, 2023

Los problemas de conducta en los hijos son algo que nos preocupa a todos los padres. Sin embargo, todos los niños tienen momentos en los que no se portan bien e interrumpen, no obedecen las reglas o tienen rabietas. La cuestión es que estos comportamientos se vuelvan más problemáticos y graves. Entonces, esto sí que nos puede indicar que se trata de un problema importante y que necesitamos la ayuda de un profesional.

Buscar ayuda de un especialista en salud mental no quiere decir que el niño esté loco o que tenga una enfermedad mental. Tampoco se trata de que seamos malos padres. En ocasiones, por diferentes motivos, se necesita de un apoyo extra para ayudarnos a rendir con más éxito en la disciplina de nuestros hijos. Es importante en estos casos intervenir lo más tempranamente posible, así nos aseguraremos el éxito.

En este artículo, vamos a hablar de cuándo es necesario buscar ayuda profesional ante los problemas de conducta de nuestro hijo.

Problemas de conducta en los hijos, señales de advertencia

Seguro que, como padres, todos nos hemos preguntado si un determinado comportamiento es problemático o si se trata de una conducta infantil normal. Hay muchas razones por las que se debe buscar la ayuda de un especialista. Pero hay ciertas señales que nos indicarían que deberíamos obtener información y asistencia por parte de un profesional para el comportamiento del niño. Algunas de estas son las que desarrollamos a continuación.

Las conductas del niño obstaculizan el desarrollo normal de la clase en el colegio

Si un niño es sacado de clase con frecuencia por sus problemas de conducta, no hace las tareas, molesta al resto de sus compañeros o no para de hablar, entre otras, es probable que necesite ayuda profesional. El objetivo es que pueda dirigir esas conductas y orientarnos en su disciplina.

Nuestra disciplina no funciona

Si nuestras técnicas de disciplina no funcionan, un profesional de la salud mental puede orientarnos para descubrir en qué fallamos y qué alternativas de disciplina podemos aplicar.

Cuando el niño no tiene un comportamiento adecuado para su edad, lo mejor es buscar ayuda profesional. Por ejemplo, si golpea a otros menores o roba en clase.

El comportamiento del niño no es el adecuado para su edad 

Si nuestro hijo tiene 8 años y todavía tiene rabietas con frecuencia; o con 10 años le pega a otras personas, estas conductas no son adecuadas para su edad y nivel de desarrollo. Por lo tanto, si observamos actitudes inmaduras comparadas con las de los niños de su misma edad, es necesario que busquemos ayuda profesional.

Las conductas de nuestro hijo afectan su vida social

Los niños tienen que tener interacciones sociales positivas con otros menores. Si sus comportamientos le obstaculizan o dificultan el hacer amigos o mantenerlos, es muy importante que busquemos la ayuda de un especialista.

Señales de alarma para buscar ayuda profesional inmediata

Como hemos visto, hay problemas de comportamiento que pueden requerir de la orientación de un profesional, pero que no son conductas de gravedad. Aun así, existen otros que no podemos ignorar, por lo que deberíamos pedir ayuda profesional de inmediato. Vamos a ver algunas de las señales de advertencia:

  • Autolesiones: se da golpes en la cabeza contra mesas, paredes u otros objetos, se hace cortes en algunas partes de su cuerpo o abusa de sustancias nocivas.
  • Crueldad con los animales: disfruta de atormentar o herir a sus mascotas u otros animales.
  • Comportamientos agresivos: amenaza, rompe cosas, hace daño a otros, se involucra en peleas o participa de acciones agresivas o destructivas, entre otras.
  • Absentismo escolar frecuente: falta a clase con frecuencia y no va al colegio con regularidad.
  • Falta de empatía o remordimientos: le preocupan muy poco los sentimientos que tengan las otras personas.
  • Conductas delictivas: roba en tiendas o casas, prende fuego a distintos objetos, entra en casas ajenas o al colegio para producir daños, entre otras.
  • Incumplimiento de reglas al extremo: se niega a seguir las reglas o normas, miente sobre las acciones que lleva a cabo y huye, entre otras.
  • Evidencia de alucinaciones: escucha o ve cosas que otros no pueden oír u observar.
  • Comportamientos sexualizados: hace representaciones de conductas sexuales o comentarios sexualizados.
  • No tienen intención de cambiar sus comportamientos: se niega a cambiar sus malas conductas a pesar de que conllevan constantes consecuencias. Además, no le afecta el que le insistamos que cambie.
Si el diálogo, los regaños, las penitencias o la disciplina impuesta en casa no funciona, habrá que solicitar ayuda profesional para recibir orientación sobre si el problema de conducta del menor tiene que ver con algún trastorno.

Buscar ayuda profesional cuando hay problemas de conducta en los hijos

Los problemas de conducta en los hijos pueden ser muy difíciles de llevar y necesitan de una evaluación exhaustiva por parte de un profesional. De ese modo, se puede descartar que haya un problema de salud mental detrás de ese tipo de comportamientos. Puede que esas conductas se deban a un problema de TDAH, un trastorno de ansiedad, un trastorno negativista desafiante o depresión, entre otras.

Por esta razón, es tan importante que busquemos la ayuda de un profesional para actuar cuanto antes y poner así solución a estos problemas. Nadie mejor que un especialista para que nos guíe, nos oriente y trate a nuestro hijo para que logre mejorar.

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