Cómo saber si los niños son felices con el test de los tres deseos

26 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López
El test de los tres deseos es una técnica que nos permite ahondar en el mundo interior del niño y saber si se siente feliz con su vida o no.

Para todos los padres ,nuestro mayor deseo en la vida es que nuestros hijos sean felices. ¿Pero qué es la felicidad para un niño? Para averiguar si nuestros hijos son verdaderamente felices, existe el test de los tres deseos. Con él, podemos conocer cómo se sienten los niños en su mundo interior y, así, saber si disfrutan de su vida.

Esta técnica nos puede ayudar a conocer un poco mejor si nuestros hijos disfrutan de la vida o, por el contrario, se sienten angustiados y temerosos. De esta forma, si sabemos cómo se sienten, antes podemos poner solución si vemos que hay algún problema.

El test de los tres deseos: ¿qué significa la felicidad para los niños?

La felicidad la podríamos definir como “un sentimiento de satisfacción que podemos sentir en un momento y en el que no hay sufrimiento que nos angustien”.

Puede haber muchas más definiciones, pero, en el caso de los niños, es distinto. Para ellos, la felicidad radica en las cosas más sencillas. Otra de las características de esta es que es un sentimiento subjetivo; lo que hace feliz a un niño puede que no haga feliz a otro, ni tienen por qué experimentar la misma sensación de plenitud, autoestima y bienestar.

Niño preocupado mientras come por miedo a atragantarse.

Para ser feliz no es necesario que partamos de ningún estado previo, por está razón, hay niños que irradian felicidad siempre y se siente a gusto con su vida y su entorno, mientras que hay otros niños que, incluso teniendo todas las condiciones para ser felices, no lo son y siempre están insatisfechos y cada vez quieren y desean más.

¿Qué condiciones externas debemos proporcionar a los niños para que se sientan felices?

Es importante que, para que un niño se sienta satisfecho y feliz, le proporcionemos unas condiciones externas básicas. Estas son

  • Cubrir siempre sus necesidades básicas, como la alimentación, la ropa, una casa, etc.
  • Ambiente sano en el que se muestre respeto entre los miembros y se respire armonía.
  • Educar en valores positivos.
  • Proporcionarle acceso a la educación, ya sea en el colegio o en casa.
  • Los padres o tutores deben dar protección, amor y cariño.
  • Tener momentos de juegos y diversión con ellos.
  • Estilo de apego seguro para que se sientan queridos en todo momento.
  • Las relaciones sociales con sus iguales y adultos tienen que ser sanas y positivas.

¿Qué habilidades y cualidades hay que fomentar en los niños para que aprecien las cosas y se sientan satisfechos y felices?

Al igual que tenemos que proporcionarles unas condiciones externas, también hay que que fomentar ciertas cualidades y habilidades para que se sientan felices y satisfechos con su vida. Estas son

  • Optimismo ante la vida.
  • Gratitud.
  • Capacidad de adaptación y flexibilidad.
  • Sensibilidad y empatía.
  • Tolerancia a la frustración.
  • Respeto y honestidad.
  • Solidaridad y generosidad.
  • Capacidad para resolver problemas.

Es cierto que muchos aspectos vienen determinados por la personalidad y carácter de los niños, pero la mayoría de las habilidades anteriores dependen de la forma de crianza que tienen los pequeños.

¿En qué consiste el test de los tres deseos para saber si nuestro hijo es feliz?

El test de los tres deseos es muy utilizado en terapia para averiguar en qué momento se encuentra el niño, es decir, si esta feliz o, por el contrario, se siente angustiado o le preocupa algo. La pregunta que tenemos que hacerle al niño seria la siguiente: “Si pudieras pedir tres deseos, ¿cuáles pedirías?”.

Las respuestas pueden ser variadas, pero, a continuación, vamos a ver algunas de ellas relacionadas con el estado en el que se encuentra el pequeño.

Niños felices

Si los niños son felices, algunas de sus respuestas pueden ser

  • “Mis videojuegos favoritos”.
  • “Superpoderes”.
  • “Una mascota”.
  • “Un viaje”.
  • “Un juguete o todos los juguetes que existen”.
  • “Un helado”.

Niños altamente sensibles

Los niños muy sensibles se preocupan no solo por ellos sino por los demás, por eso piden deseos también para otros. Algunas respuestas de estos niños son

  • “Que no haya terremotos”.
  • “Que los animales no se extingan”.
  • “Que mi familia sea muy feliz”.
  • “Que no se muera nadie”.
  • “Que no se contamine el mundo”.
    Niño con miedo a los ruidos fuertes al que hay que hacerle el test de los tres deseos.

Niños agobiados

Hay respuestas que dan los niños que nos indican que se encuentran en una situación de agobio o estrés y, por lo tanto, son menos felices en ese momento, como:

  • “Tener más amigos”.
  • “Sacar buenas notas”.
  • “Ser más listo”.
  • “Ser más guapo”.
  • “No tener miedo”.
  • “Que mis padres no se enfaden conmigo”.
  • “Que mis padres no se peleen”.
  • “No tener que ir al cole”.

Depende de la respuesta que nos dé, puede indicarnos que tenga problemas en el área social, el familiar, el personal, falta de autoestima y confianza en si mismo, etc.

¿Qué significan las respuestas en el test de los tres deseos?

Todas las respuestas nos proporcionan información sobre cómo se sienten y cómo son nuestros hijos, y sobre si están o no disfrutando de la vida y si tenemos que intervenir o no.

Esta técnica la podemos utilizar como parte de un juego en el que todos los miembros de la casa apunten tres deseos y los cuenten al resto. Esto nos aportará información muy valiosa acerca de nuestros hijos.

En lo que al test de los tres deseos respecta…

En definitiva, los padres no tenemos el control sobre todo lo que les pasa a nuestros hijos, por eso, con el test de los tres deseos, podemos conocer qué les esta sucediendo a nuestros hijos y qué les impide ser felices y disfrutar de la vida.

Así pues, sabiendo esto, podemos ayudarles a enfrentar los problemas y, para aquellos que nosotros no podemos, buscar ayuda profesional y seguir haciendo lo que esté en nuestras manos para proporcionarles la felicidad y el bienestar que necesitan.

  • Cassà, È. L. (2005). La educación emocional en la educación infantil. Revista interuniversitaria de Formación del Profesorado, 19(3), 153-167.
  • Milicic, N. (2012). A ser feliz también se aprende. GRIJALBO.