¿Cómo prevenir la ansiedad en los niños?

Fernando Clementin 13 enero, 2018
En los niños, la ansiedad puede exteriorizarse mediante irritabilidad, inquietud y nervios. Descubre a continuación cómo puedes ayudarlos.

Es posible prevenir la ansiedad en los niños, ahora bien, ¿cómo?

La ansiedad es un estado mental que no solamente se presenta en los adultos, sino que también pueden llegar a padecerla los niños.

Sus consecuencias son diversas y pueden afectar el bienestar físico y mental y las relaciones del pequeño con su entorno. A continuación te contaremos acerca de cómo prevenir la ansiedad en los niños mediante algunas técnicas muy sencillas.

La ansiedad se trata de un mecanismo de defensa ante una amenaza o peligro. Como función adaptativa a nuestro ambiente, la ansiedad es tanto buena como normal.

No obstante, el problema llega cuando se da de manera injustificada y frecuente. Esto ocurre cuando la persona siente miedos o preocupación muy fuerte por situaciones que pueden ameritarlo o no.

Con relación a los factores que predisponen a que una persona sufra ansiedad, podemos citar los biológicos, los relacionados a su personalidad y al ambiente.

¿Cómo se manifiesta la ansiedad en los niños?

Los niños que padecen de ansiedad experimentan los siguientes síntomas:

  • Miedo intenso.
  • Preocupación.
  • Irritabilidad.
  • Inquietud.
  • Nervios.

También genera inconvenientes físicos a las personas. Los niños, claro está, no son la excepción. Un niño ansioso puede presentar los siguientes síntomas:

  • Desmayos.
  • Palpitaciones.
  • Cuadros febriles.
  • Manos húmedas y frías.
  • Dolores de cabeza o estómago.
  • Insomnio e, incluso, convulsiones.
Muchos padres se preguntan cómo prevenir la ansiedad en los niños sin saber que ellos son gran parte de la respuesta.

¿Qué situaciones pueden causarle ansiedad a un niño?

Si queremos saber cómo prevenir la ansiedad en los niños, es importante reconocer cuándo puede aparecer. Como dijimos antes, hay tres tipos de factores que predisponen a padecerla.

Con los biológicos no se puede hacer nada, ya que están insertos en la mente y hasta en la genética del niño. En los segundos, los factores de su personalidad, se pueden enseñar técnicas de resolución de problemas, así como modificar su estilo de vida para que viva mejor.

En el tercero es donde se pueden corregir más cosas. Debemos prestar atención a qué situaciones que vive en sus círculos sociales (escuela, clases de algún deporte o la propia familia) son las que desembocan en la angustia del pequeño.

Los adultos más cercanos, como padres y profesores, juegan un papel central en esta misión.

Cómo prevenir la ansiedad en los niños

Estas recomendaciones pueden resultarte efectivas si buscas cómo prevenir la ansiedad en los niños. Recuerda que detectar la causa es muy importante para determinar el camino a seguir para el tratamiento.

  • Hablar con él. Pregúntale qué le preocupa, por qué y cómo se siente al respecto. Debes estar disponible para que se desahogue, aunque sin atosigarlo ni obligarlo a que cuente lo que no tiene ganas de contar.
  • Dar el ejemplo. Compórtate siempre razonablemente y medita bien cada acción sin sobresaltarte. Así, poco a poco, el niño asimilará esta conducta y aprenderá que todo tiene solución.
  • Enséñale a enfrentar sus problemas. Puedes utilizar la metáfora de la bola de nieve: cuanto más la dejamos rodar, más grande se hace. Así, sabrá que los problemas están hechos para que nos superemos y seamos mejores.
La separación de los padres suele ser un desencadenante de ansiedad para los niños.

  • No restarle importancia a sus preocupaciones. Si juzgamos todo desde el lugar de un adulto, seguro habrá cuestiones que nos parecerán menores y no comprenderemos el motivo de la ansiedad del niño.
    • Debemos evitar este modo de pensar, ya que lo que para nosotros puede resultar intrascendente puede ser un gran desafío para un pequeño.
  • Ser comprensivos. Si un niño se siente solo frente a una situación incómoda, su ansiedad se incrementará. Si, por el contrario, le demostramos afecto y apoyo, se sentirá más confiado para enfrentar cualquier tipo de circunstancia que pudiera presentarse.

“Los adultos más cercanos, como padres y profesores, juegan un papel central en la prevención de la ansiedad infantil”.

  • Felicitarlos por sus logros. En gran parte, la ansiedad se debe a la creencia de ser incapaz de afrontar un problema o desafío.
    • Si hacemos notar a los niños las capacidades que poseen, su mentalidad cambiará y afrontarán todo de manera más positiva.
  • Dejarlo divertirse. La sobreexigencia de los padres puede causar estragos en la personalidad de los niños. Por el contrario, si le permites divertirse y distenderse a diario, las preocupaciones tendrán menos espacio para alojarse en su cabeza.

Como recomendación final, podríamos añadir el hecho de involucrarnos en la vida de nuestros hijos, en el mejor sentido de la frase. Sin presionarlos ni invadir su privacidad, es bueno que estemos al tanto de lo que les pasa en el día a día.

De este modo, detectaremos un posible foco de conflicto con anticipación y podremos ayudarlo a enfrentarlo. Si bien no hay una receta mágica que enseñe cómo prevenir la ansiedad en los niños, sí podemos trabajar en su actitud para resolver los problemas.

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