¿Cómo organizar el aula según el método Montessori?

Óscar Dorado 23 marzo, 2018
Los aulas Montessori son lugares pacíficos y felices, diseñados para satisfacer las necesidades de desarrollo de cada niño en las diferentes etapas de la vida. Conoce más sobre esta innovadora técnica.

La organización y disposición de las aulas Montessori es una de las características más importantes en este tipo de centros de estudio. En sus aulas, a los niños se les enseña cómo regular sus propias interacciones sociales. Conoce de qué manera se puede organizar el aula según el método Montessori.

Para organizar el aula según el método Montessori se debe acondicionar la clase con lugares para que los pequeños aprendan y jueguen. Estas actividades deberían realizarse de muchas maneras diferentes: de modo individual o colectivo, en grupos pequeños, en grupos grandes, etc.

Todos los artículos de los que disponen en su entorno están adaptados al tamaño de los niños; en esta regla se incluyen también los muebles, los estantes, los utensilios, la vajilla y los materiales educativos.

Otra de las características más peculiares sobre cómo organizar el aula según el método Montessori es que no hay un centro focal para el aula. Esto significa, entre otras cosas, que el profesor no se sitúa en el centro del aula ni en el foco de atención de los niños, sino que todos conforman una comunidad.

Importancia de la organización

Como ya hemos mencionado anteriormente, la organización es una de las claves del método Montessori. Se caracteriza por favorecer el desarrollo del niño mediante la independencia, la libertad con límites, el respeto a la psicología natural y el desarrollo físico y social.

Entre otras características, las aulas son cálidas, bien organizadas y acogedoras. Cuentan con sofás, alfombras y flores que provocan que los niños y jóvenes se sientan tranquilos y como en casa.

Organizar el aula según el método Montessori implica libertad de movimientos y accesibilidad.

¿Cómo organizar el aula según el método Montessori?

A continuación, te mostramos 10 pautas para que conozcas cómo organizar el aula según el método Montessori:

1.- Buena iluminación

El primer elemento que se debe tener en cuenta es la iluminación. Debe ser natural, con colores suaves y con espacios despejados. Así se logra crear un escenario que permita llevar a cabo una actividad enfocada y relajada.

2.- Accesibilidad a los materiales

Los materiales de aprendizaje se encuentran en estanterías accesibles. Esto fomenta la independencia a medida que los estudiantes realizan su trabajo.

En las aulas Montessori, todo está donde se supone que debe estar. Se transmite así un sentido de armonía y orden que conforta e inspira a los estudiantes.

3.- Espacios definidos

En este tipo de aulas existen espacios adecuados para actividades grupales y individuales. En ellos, el alumno podrá desarrollar y potenciar sus habilidades. Todas las áreas se encuentran delimitadas en el aula; hay estanterías o mesas con gran variedad de materiales atractivos.

4.- Área dedicada a la paz y la reflexión

Una de las principales diferencias que incluyen las aulas Montessori es que contienen un área dedicada a la paz y la reflexión. Se trata de un rincón o una mesa con elementos bien elegidos —como un jarrón de margaritas o un cuenco de peces de colores— que permitirán que los estudiantes lleven a cabo el pensamiento meditativo.

“El sistema educativo se tendría que construir pensando en el desarrollo de los niños”
—Richard Gerver—

5.- Áreas de lectura

En las aulas Montessori siempre hay lugares para los libros. Estos están perfectamente diseñados para que los alumnos puedan hacer sus lecturas. De esta manera, se estimula que los niños desarrollen su interés y pasión por los libros.

6.- Buen diseño

Otra de las características es que las aulas están perfectamente diseñadas. Todos los materiales de aprendizaje se encuentran en estantes abiertos y de fácil acceso. En consecuencia, los materiales siempre están ordenados desde el más simple hasta el más complejo.

7.- Libertad del profesor

Debido a que el maestro no está destinado a ser el centro de atención, a menudo puede ser difícil de detectar. En la mayoría de los casos, se sitúa sentado en el suelo o en una mesa; este hecho le permite observar a sus alumnos mientras trabajan, hacer anotaciones sobre su progreso y recibir consultas de los pequeños.

8.- Imágenes en las paredes

Las aulas Montessori suelen contener imágenes de la vida real colgadas en las paredes, con el objetivo de agregar interés para los pequeños. Las imágenes deben mostrar personas, objetos o escenas de la vida real y estar al nivel de los ojos de los niños.

El método Montessori también puede aplicarse en casa para darle orden a la habitación de un niño.

9.- Muebles de dimensiones reducidas

Todos los muebles del aula deben estar adaptados a la altura de los pequeños, al igual que las estanterías. Estas deben permitir que los niños lleguen a coger los libros sin ayuda del profesor.

Asimismo, las mesas y sillas deben ser de tamaño infantil para que puedan ser manipuladas con facilidad por los alumnos.

10.- Presencia de plantas

Por último, todas las aulas Montessori incluyen plantas en su interior. Esta es otra de las características más destacadas, ya que genera que los pequeños trabajen de manera conjunta como administradores de su entorno, como puede ser el hecho de que se turnen para cuidar y regar las plantas.

El método Montessori para organizar los espacios educativos tiene grandes beneficios y goza cada vez de mayor aceptación. Implementa alguno de estos cambios y evalúa sus resultados en los pequeños.

Te puede gustar