¿Cómo limpiar correctamente el biberón?

Corina González · 9 septiembre, 2018
Para la alimentación del bebé, el biberón es, por supuesto, el instrumento más utilizado. Una limpieza profunda de este artículo es primordial para evitar infecciones y otro tipo de enfermedades.

Cualquier mujer desea ejercer su rol de madre lo mejor posible. Cada una de las tareas que debe emprender supone un pequeño reto a vencer con prolijidad; ejemplos de ello son saber cómo limpiar correctamente el biberón y la higienización de los demás utensilios para alimentar al bebé.

Mucho se ha dicho respecto de la limpieza correcta del biberón y de otros objetos de uso frecuente en los bebés; incluso han tenido lugar ciertos mitos al respecto. Lo que sí es realmente verídico es la importancia de mantener estos artículos a raya de las bacterias.

Debemos recordar que los bebés no han desarrollado su sistema inmunológico completamente; por lo tanto, su organismo no puede todavía defenderse naturalmente de posibles bacterias. Al meterse todo en la boca, se corren muchos riesgos de infecciones. Por eso, la limpieza profunda de cada elemento, en especial en los primeros meses de vida, no es algo que deba dejarse al azar.

¿Cómo limpiar correctamente el biberón del bebé?

Han salido a la luz muchas técnicas para limpiar adecuadamente el biberón y las tetinas, pero en realidad no existe una fórmula perfecta para esta tarea. Tampoco hay un manual que indique qué se debe o no hacer al momento de lavar estos utensilios.

No obstante, se debe tener en cuenta que, después de alimentar al niño, debemos asear el biberón para quitar los restos de alimentos que queden. De este modo, se evita la multiplicación de microorganismos dañinos para salud del infante.

La esterilización es un tema polémico en lo que refiere a la higiene de los biberones y tetinas. Algunas personas afirman que este procedimiento no es de importancia y que basta solo con un poco de agua y jabón. Sin embargo, esterilizar sí es necesario en ocasiones, en especial cuando se usan por primera vez dichos utensilios.

Hoy en día las funciones del esterilizador de biberones son varias.

Podemos poner el práctica dos métodos sencillos esterilizar el biberón:

Con microondas

Para realizar este tipo de procedimiento, es necesario contar con un esterilizador especial para microondas. Este no es más que un recipiente con agujeros en la parte de arriba o en la base, donde se le añade el agua y se introducen las partes que se quieren esterilizar.

Antes de poner en práctica este método, debemos revisar que en el biberón no aparezca un triangulo con las letras ‘PA’; los que lo tienen se pueden dañar con este tipo de esterilización.

Con frío

Para implementar esta técnica, es indispensable usar productos específicos que se encuentran en distintas presentaciones, como pastillas o líquidos. Estos se disuelven en agua previamente hervida y, cuando haya transcurrido el tiempo que se especifica en las instrucciones, se saca el biberón y se pasa por agua fría.

No es recomendable utilizar las mismas pastillas para varias aplicaciones. Debemos usar una nueva cada vez que se aplique este procedimiento.

“Los bebés no han desarrollado su sistema inmunológico completamente; por lo tanto, su organismo no puede todavía defenderse naturalmente de posibles bacterias”

Limpiar solo con agua y jabón: ¿es suficiente?

Este es el método mas eficiente y habitual entre las madres, ya que los materiales se tienen a la mano y en abundancia, además de que es sencillo y práctico. Apenas el bebé termine de comer, el biberón debe ser lavado para que los restos de alimentos no queden adheridos. Lo mismo aplica para la tetilla y su tapa.

Cuando se asea el biberón, se debe pasar con ahínco la esponja con el detergente en todos los lugares, en especial sobre la rosca y bordes; esos lugares suelen acumular muchos residuos. Existen cepillos especiales para facilitar esa tarea. Gracias a su diseño, estos llegan a esos lugares que son imposibles de alcanzar con la mano y la esponja.

Algunos esterilizadores de biberones son naturales, prácticos y económicos.

Al terminar el lavado, lo mejor es dejar que todas las partes se sequen en un lugar fresco y de manera natural. Se pueden colocar boca abajo para que se escurran todas las gotas y así evitar utilizar paños de cocinar para agilizar el secado. Estos trapos pueden albergar microorganismos que enfermen al bebé.

Ya cuando todo este completamente seco, se guardan todas las partes del biberón en un lugar libre de humedad y polvo. Si el bebé se alimenta con varios biberones, debemos entonces realizar el mismo procedimiento con todos ellos. De esta forma, nos aseguramos de que todos estos implementos estén libres de gérmenes y bacterias.

En última instancia, recuerda que no existe un protocolo definitivo para saber cómo limpiar correctamente el biberón, pero sí puedes tomar varias ideas o consejos y adaptarlas a tus posibilidades. Ten presente que existen opciones muy económicas que igual te ayudarán a mantener una óptima higiene en todos los artículos de tu bebé.

Urgellés-Pérez, Y., & Abellas-La O, M. A. (2012). Algunas consideraciones sobre la alimentación del lactante para la conservación de su salud bucal. MEDISAN. Aguayo, J., Serrano, P., Calero, C., Martínez, A., Monte, C., & Rello, C. (2000). Lactancia materna. Salud Entre Todos.