¿Cómo identificar la apendicitis en niños?

Francisco María García · 15 junio, 2018
Hay muchos síntomas asociados a la apendicitis en niños, pero no siempre serán indicativos de esta enfermedad. En cualquier caso, el conocimiento de las posibles señales nos ayudará a tener la reacción adecuada. Es muy necesario visitar a los servicios de urgencias en el menor tiempo posible.

Los síntomas clásicos que sufren los adultos no son fiables para identificar la apendicitis en niños; la pérdida de apetito, náuseas y vómitos no son indicadores exclusivos de esta afección.

El diagnóstico de esta enfermedad en niños no es sencillo; de hecho, puede poner a prueba las habilidades del pediatra. Los síntomas de la apendicitis en niños resultan similares a otras enfermedades, como por ejemplo la gastroenteritis, la intoxicación alimentaria o los trastornos respiratorios.

Solo el 33% de los casos pediátricos presentan la sintomatología descrita en la experiencia médica. Por lo tanto, es necesario agudizar los sentidos ante el surgimiento de ciertas señales de alerta.

¿Qué es la apendicitis?

La apendicitis es la inflamación del apéndice y suele ocurrir porque este se bloquea. Puede ser a causa heces endurecidas, por infección o debido a la inflamación de los ganglios linfáticos localizados en el intestino.

Se trata de una enfermedad grave si el apéndice se rompe. Cuando esto ocurre, se liberan bacterias en la cavidad abdominal, lo que puede causar una infección severa.

La apendicitis suele afectar sobre todo a adolescentes varones y jóvenes en torno a los 20 años. En niños entre uno y cuatro años, la incidencia promedio anual es de 1 a 2 casos por 10.000 pequeños.

En el caso de los neonatos, de 0 a 30 días de vida, también se han detectado casos. Se trata de hechos con riesgo de fallecimiento; el diagnóstico del 80% de ellos se hace a través de autopsias.

El dolor de estómago es una señal para identificar la apendicitis en niños.

Debido a que sus síntomas son difíciles de asociar directamente con la apendicitis, la asistencia médica es clave; entre el 20% y 30% de los estudios pediátricos presentan ruptura del apéndice.

Por razones fisiológicas, la propagación de la infección después de la ruptura es inminente. A causa de esta razón, la peritonitis es considerada una enfermedad grave, que puede llegar a ser mortal en algunos casos.

Identificar la apendicitis en niños

En realidad, la apendicitis no es muy común en niños. Esto la convierte en la razón principal para confundir sus síntomas con los de otras enfermedades; será necesario, entonces, estar atentos principalmente a los dolores de estómago, que son una de las señales más claras.

El dolor de la apendicitis comienza en el área del ombligo y, al cabo de unas horas, se extiende hacia la parte baja y derecha del abdomen. Lo primero sería determinar la severidad del dolor; si el niño siente dolor, pero continúa jugando, comiendo y riendo, probablemente no se trate de nada serio.

Si el niño se queja de un dolor severo que limita sus funciones normales, es necesario acudir a servicios de urgencia inmediatamente. En algunos casos, los niños con apendicitis se quejan de una molestia en la pierna derecha, debido al reflejo del dolor.

“La apendicitis es la inflamación del apéndice y suele ocurrir porque este se bloquea. Puede ser a causa heces endurecidas, por infección o debido a la inflamación de los ganglios linfáticos localizados en el intestino”

Señales de alerta

Más allá del dolor de estómago, es necesario prestar atención a otras señales. Estos síntomas son:

  • Dolor estomacal: el dolor de estómago está acompañado de vómitos con sangre; también las heces pueden contener rasgos de sangre.
  • Vómito de líquido verde: este líquido podría ser bilis, un signo de torsión u obstrucción del estómago o los intestinos. En estos casos, se está ante una verdadera emergencia sanitaria.
  • Abdomen distendido: puede originarse a causa de la apendicitis, pero también de otro tipo de patologías y enfermedades.
  • Dolor cuando se presiona el abdomen: especialmente si se presiona y después se libera de repente. Por lo general, este dolor significa que el revestimiento peritoneal, la membrana que recubre la cavidad abdominal, está inflamada.
  • Adopción de una postura fetal: esta se produce cuando el niño se queja de dolor abdominal y se acuesta de lado con las piernas hacia el abdomen.
  • Dificultad para mantener la postura al caminar: el niño se queja de dolor abdominal y camina doblado en el medio. 
Los vómitos son otra señal común para identificar la apendicitis en niños.

Tratamiento de la apendicitis

Los tratamientos para la apendicitis requerirán la extirpación quirúrgica del apéndice. Si el apéndice del niño no estalló, se le administrarán antibióticos para disminuir la infección y retirarlo. Cuando el apéndice se ha roto, además de su extracción, se requerirá la atención del riego de la cavidad peritoneal.

Una vez que se han dispersado las bacterias del apéndice, se requiere de una cirugía más grande como parte del tratamiento. El objetivo es asegurar que las bacterias presentes no viajen a otras partes del abdomen y causen una infección grave.

Los niños cuyo apéndice se ha roto deberán permanecer más tiempo en el hospital. Es importante que comiencen a recibir antibióticos intravenosos, porque el riesgo de infección es muy alto.